Decía Heidegger que hablar de la Nada es un despropósito no válido para el científico, un aspecto que se halla fuera de la lógica, aunque en el fondo, el pensar científico es una forma derivada de la Filosofía, y ésta, se halla en el mismo ordenamiento de la poesía, es decir, participa de la acción creadora de los mitos, el primer lenguaje de los pueblos, con el cual se refirió el hombre durante muchos siglos a su realidad, sin separar lenguajes especializados para la religión, la filosofía y las artes, cuando en Occidente el conocimiento de las ciencias se hallaba bajo el tutelaje de la Filosofía y no se había llegado a privilegiar el lenguajede la abstracción lógico-formal, sin tener un horizonte seguro para captar el origen y la posibilidad de la idea del Ser en general

La nada como condición del ser

Gianni Vattimo, en “Introducción a Heidegger”, Barcelona, Gedisa,1985, pp 68, dice sobre la nada: ”La novedad que surge de ¿Qué es la Metafísica? es la conexión explícita del problema de la Nada y de la angustia con el problema del ser”, y citando un párrafo de Heidegger tomado de: ¿Qué es la Metafísica?, Buenos Aires, Siglo XX, pp24 anota:

“la nada no es un objeto ni en general un ente; la nada no se presenta por sí misma ni junto al ente al cual empero incumbe. La nada es la condición que hace posible la revelación del ente como tal para el ser existenciario del hombre. La nada no solo representa el concepto opuesto al de ente, sino que pertenece originariamente a la esencia del ser mismo”.

Entonces el tradicional axioma metafísico exnihilo nihil fit, de la nada no procede nada, debe interpretarse ahora como que de la nada, como condición, proceden todos los Entes en cuanto son Entes para el hombre como Dasein, que se halla en el mundo.

Entonces es necesario regresar al origen, al comienzo, a lo primigenio para encontrar el fundamento. Dice Heidegger en Conceptos fundamentales, Curso del semestre de verano, Freiburg, 1941,Madrid, Alanza editorial, pp48:: ”Conceptos fundamentales quiere decir: concebir el fundamento de todo y esto significa alcanzarlo en el respecto para con el fundamento de todo. Lo que signifique aquí fundamento es algo que hay que clarificar paso a paso, al igual que el lugar donde radique el respecto para con el fundamento, hasta qué punto le pertenezca a este respecto un saber y hasta que punto este respecto mismo sea incluso un saber”.

La nada lleva a repensar los comienzos

Este fundamento implica para Heidegger, el revisar los inicios, el Ser que habla al hombre como Logos, el comienzo que se confunde con el final.

Y al considerar Heidegger que su camino ontológico emprendido en su obra “Ser y Tiempo” no tiene continuidad, puesto que le faltan palabras o diálogo, reinicia el camino en pos del Ser, ahora explorando la senda del arte y del lenguaje que sienta y patrocina la poesía, la cual es el habla generatriz del Logos, en los inicios, el inconsciente colectivo o lo impensado y finito de que habla Michel Foucault.

El Dasein caído en sus circunstancias

El Dasein de Heidegger en “Ser y Tiempo”, al estar inmerso o caído dentro de sus circunstancias en el mundo que lo rodea, lanzado allí o en estado de Yecto, según Gaus, uno de los traductores al español de “Ser y Tiempo”, sustenta un proyecto limitado de vida dentro de su Ser en el mundo, una visión acortada que le imprime la cotidianidaddel trabajo diario, de las preocupaciones y de sus miedos por las implicaciones que deriva de sus decisiones tomadas, Ente, encantado y alienado dentro de una sociedad que decide por él mediante la propaganda de la medianía establecida por el Uno( das man), la opinión pública, el pensamiento promedio, lo cual parece constituir su estado natural de impropiedad,en el curso de su vida o condición existenciaria, situación que se asemeja al hombre de la caverna de Platón, que no puede ver la luz que proyectan las sombras de su película por estar encadenado por el Uno, dentro de su Ser en el mundo.

Este Dasein enajenado implica un proyecto de vida con una pre-relación con el mundo irreflexiva y acrítica, en donde las cosas se presentan con el sentido de la simple presencia, dando por resultado un Daseinextraviado, sometido a las opiniones del mundo, sin el predominio de su propia personalidad. Heidegger en Ser y Tiempo, Opt. Ctd, pp198 afirma que : “ el Dasein en cuanto cadente ha desertado ya de sí mismo, entendido como fáctico el estar en el mundo. Ha caído, no en algo entitativo con lo que pudiera llagar o no llegar quizás a tropezar en el transcurso de su ser, sino que ha caído en el mundo, en ese mismo mundo que forma parte de su ser”

Este proyecto de vida es, entonces, inauténtico, lo cual implica una incapacidad para alcanzar la verdadera apertura hacia las cosas y para ocuparse de lo que debería ser el objetivo fundamental de su vida, alcanzar el Ser.

La salvación del Dasein

Sin embargo Vattimo en su “Introducción a Heidegger”, Opus Cited, pp102, considera que este Dasein caído tiene el potencial de su reivindicación y salvación puesto que es en sí mismo un destello del Ser. Comenta entonces la siguiente Tesis: “En Ser y Tiempo el ser era aquello cuya comprensión constituía al hombre como Dasein, que abría el ahí del mundo. Ahora se da el ser solo de vez en vez, en los modos individuales de determinarse, en destino histórico”.

En virtud del desarrollo de las premisas contenidas en esta Tesis, Heidegger llega a una concepción que, en rigor de verdad, ya no permite afirmar que ese Dasein finito e inacabado está siempre en relación con el ser, más bien el Dasein, que se halla siempre lanzado e inacabado es un modo histórico de aparecer el ser. Dice Vattimo Opus Cited, pp102 que “este modo, puesto que no es una propiedad del ser sino que es el ser mismo, se designa con los varios términos que lo definen en las distintas épocas: Phycis, Logos, voluntad y ahora evento o Ereignis”

Heidegger había argumentado y reivindicado la condición de finitud del Dasein, a quien considera como un Ente no trascendental, en oposición al Yo finito de Fichte, sin un ojo vuelto al mundo para captar la eterna presencia de los Entes, pero en posesión de una posibilidad para conocer o ser iluminado por el Ser, la esencia o núcleo de dichos Entes y del mundo, superando la limitación y enajenación sufrida y obteniendo, en términos religiosos, la verdad que da la libertad de conocer o descubrir. Afirmación análoga a lo que el evangelio cristiano ha dicho :Veritas liberabit vos. Se trata del camino de lo poético y del arte en pos del Ser.

Conclusión

El ser, entonces deviene la naturaleza instantánea que fluye, la lengua que hace hablar al hombre, la voluntad de poder ser de Nietzsche o el evento o suceso circunstancial que ilumina. Es decir la finitud del encuentro con la iluminación del ser que acerca la verdad como descubrimiento, el arte y la poesía que abren puertas de lo no dicho y desconocido, para revelar el Ser.

Este camino de lo poético, había sido planteado por Heidegger con gran fuerza en los escritos posteriores al año de1930, pero se hallaba ya vislumbrado desde sus escritos tempranos, como un camino a recorrer con el diálogo que emprende y funda la palabra poética.