Cada bando tiene un aliado seguro. Si Vargas Llosa ve menos peligroso el ascenso de Humala al poder y votará por el exmilitar de Gana Perú; PPK prefiere defender la macroeconomía y votará por Keiko Fujimori de Fuerza 2011. Esto fue destapado por Alejandro Toledo quien consiguió que PPK le revelara un gran secreto a voces.

Toledo saca a luz la estrategia de PPK

“Hoy recibí a Kuczynski en mi oficina. No vino solo a proponer un acuerdo de 6 puntos. Dio un paso más: insinuó el apoyo a Keiko Fujimori. Pedro Pablo no me conoce."

¿Qué pensaría Alejandro Toledo cuando decidió escribir en su página el gran secreto de Pedro Pablo Kuczynski? Solo fue dirigirse a su cuenta de Facebook y en tres líneas le quitó la careta a su adversario político revelando un secreto que le confesó en privado y fuera de las cámaras.

Pero no es en realidad una sorpresa. PPK ya se había anticipado y declarado tajantemente que no votaría por Ollanta Humala. Si hizo mal o uno en pronunciarse, días después felicitó al candidato nacionalista y anunció que conversaría con él. ¿Con qué fin, si había dicho de antemano que no votaría por el candidato de ultraizquierda? Todo parece indicar que ya había decidido su voto; pero quería ganar tiempo. La pregunta es ¿para qué?

Toledo y Kuczynski rivales en toda la campaña

Ambos, durante la campaña electoral, se intercambiaron adjetivos descalificatorios con el fin de robarse simpatizantes. Finalmente ninguno consiguió pasar a la segunda vuelta y fueron eliminados con un 19% y 15% de los votos.

Se diría que ambos se lesionaron electoralmente y ninguno cedía a las presiones de retirarse de la contienda electoral con el fin de apoyar al otro. Sumados llegan al 34%, cifra más que suficiente y que habría hecho que solo uno de ellos enfrentara y derrotara con holgura al candidato ultraizquierdista Ollanta Humala.

La gran ganadora y beneficiada de su rivalidad política fue Keiko Fujimori que consiguió entrar a una segunda vuelta apenas con un 21% de los votos.

Keiko defendería a Perú de Hugo Chávez

La lideresa de Fuerza 2011 comienza a ser vista como la única solución para que Perú no entre en la órbita chavista. El día de ayer el menor de los hijos del exdictador, Kenji Fujimori, aseguró que el Fujimorismo defendería al país para que este no se convirtiera en una colonia chavista venezolana.

Y ese es el gran temor de la clase media que no votó por Keiko Fujimori en la primera vuelta; pero que razona de la siguiente manera: es mejor votar por el retorno del Fujimorismo y la liberación del exdictador golpista que pasar por una dictadura populista financiada por Hugo Chávez desde Venezuela.

Fuerza 2011 no necesita a Carlos Raffo; pero sí a PPK

Estas son buenas noticias para el Fujimorismo. Si desean parecer más moderados que Humala, Kuczynski es la pieza clave en su mesa de ajedrez.

Ayer la hija de exdictador aseguró con soberbia que en estas elecciones, nadie era indispensable. Pero deshacerse de sus congresistas fujimoristas a pocos días de haber conseguido llegar a la segunda vuelta, no es lo mismo que prescindir de PPK.

Carlos Raffo es un congresista conocido por sus excesos profujimoristas; pero PPK tiene hasta el momento una hoja de vida impecable para la clase media y alta que le votaron fervorosamente.

Vargas Llosa con Gana Perú versus Pedro Pablo Kuczysnki con Fuerza 2011

Hasta el momento esa pieza del ajedrez se ha movido sola hacia el bando fujimorista. Kuczynski es un peso pesado para el Fujimorismo si se le compara con Vargas Llosa que, pese a su prestigio literario, no va a concitar votos para Humala.

Podría decirse que el liberalismo del novelista colisiona con el nacionalismo de la ultraizquierda y la ultraderecha de Keiko y Humala. Y existe la teoría, inventada por sus enemigos políticos, que sostiene que el apoyo del novelista es perjudicial para cualquier candidato.

PPK en contra de que se libere a Alberto Fujimori

Antes de esta infidencia de Alejandro Toledo, Pedro Pablo Kuczynski había presumido como el candidato independiente que nunca apoyaría a ningún candidato que violara uno de los seis puntos de su Pacto por el Perú. Entre estos se encuentra la no liberación de exvioladores de derechos humanos. Con esto PPK habría intentado acabar con las habladurías que sostenían que era un fujimorista enmascarado.