La Caída del Muro de Berlín ha acabado siendo el símbolo del desmoronamiento del sistema comunista. Hoy, gracias a ese desmoronamiento podemos analizar con libertad el pensamiento de Marx, así como sus diferencias con lo que acabó siendo el Marxismo; de ahí que sea hoy más intersante que nunca preguntarse por la importancia del pensamiento de Karl Marx.

El humanismo marxista

Entendemos por Humanismo aquella doctrina que afirma que el valor supremo es el ser humano, por ello, hay que analizar cuál es la visión que tiene Marx sobre el ser humano. Así considera que el ser humano es un ser inacabado, dinámico que está en constante evolución y desarrollo. Es un ser totalmente material, pero el aspecto más importante del ser humano es su actividad: La Historia, entendida siempre desde un punto de vista económico.

Necesidad de la acción

El ser humano es el protagonista de la Historia, ya que se trata de un ser práctico, llamado a transformar la sociedad: El filósofo no debe limitarse a describir la sociedad que conoce, debe transformarla. Esta será la clave de la importancia del hecho revolucionario. La Revolución muestra el nivel práctico del pensamiento marxista. No hay lugar para Dios en esta sociedad, ya que el ser humano debe ser libre, y si Dios es el dueño, el ser humano no puede ser, sino el esclavo. El ser humano debe poder fiarse de su propia fuerza.

La lucha de clases

La Historia de las sociedades es la historia de la lucha de clases. Esta existe debido a una situación de clases sociales jerarquizadas. La burguesía, la actual dominadora del poder político y económico, no ha terminado con las contradicciones de clase. Sólo se han sustituido las viejas clases y los viejos conflictos por nuevas clases sociales, nuevos conflictos y nuevas formas de luchar. El Feudalismo ha sido sustituido por el Capitalismo cuando la burguesía se ha hecho con el poder.

Proletariado y burguesía

Las clases sociales se han simplificado muchísimo hoy en día, y es por eso que podemos hablar de una tendencia clara hacia la existencia de únicamente dos clases sociales antagónicas: la burguesía (formada por los propietarios de los medios de producción), y el proletariado (clase social formada por trabajadores asalariados modernos que al no tener los medios de producción venden su fuerza de trabajo para poder subsistir).

Importancia de Karl Marx

Karl Marx es uno de los autores más importantes e influyentes de los últimos 200 años. La mayor parte del pensamiento político y económico de este tiempo ha sido inspirado, ya sea directa o indirectamente por su pensamiento. Pero, como ya sabemos, su influencia no se ha limitado al nivel teórico. A partir de la Revolución de Octubre, se constituyó la URSS, un estado inspirado en la teoría marxista, y después de la II Guerra Mundial, gran parte de la Humanidad ha vivido bajo un régimen político autodenominado marxista. La caída del Muro de Berlín, y todo lo que ello ha supuesto, ha hecho desaparecer muy rápidamente estos estados marxistas, pero esto permite analizar con más libertad el auténtico pensamiento de Marx.

Marxismo y Filosofía marxiana después de la Caída del Muro de Berlin

Hay que diferenciar claramente entre pensamiento marxista y filosofía marxiana. El marxismo no es obra de un solo autor, sino que se trata del último gran sistema filosófico, pero sin ser la obra de un autor determinado. En su configuración han colaborado muchos autores: Karl Marx, Friedrich Engels, Lenin, Stalin, Gramsci, Lukacs entre otros. Además, había sólo una interpretación ortodoxa del marxismo (la impuesta desde Moscú), el resto de visiones eran consideradas revisionistas y, por tanto, heterodoxas.

El estado totalitario

En nombre del marxismo se creó un estado totalitario, especialmente tras la llegada al poder de Stalin. La dictadura estalinista ha sido una de las dictaduras más terribles del siglo XX, un siglo ya de por sí plagado de sistemas totalitarios, mostrándonos una única lectura posible del pensamiento de Marx. El descubrimiento de textos de juventud de Marx (como Manuscritos de Filosofía y Economía) hacen replantear esta visión ortodoxa dictada desde el estalinismo, ya revisada con Kruschev, y destruida con la llegada de Gorbachov y la Perestroika.