La historia del "Kamasutra" se remonta a una época anterior al escrito internacionalmente reconocido por Vatsyayana en torno a los siglos I y V de nuestra era. En un origen, los distintos capítulos relativos al arte del amor fueron escritos por Nandikeshvara en mil partes que, posteriormente, fueron resumidos en quinientos por Shvetaketu.

Más tarde, ese mismo trabajo fue, a su vez, igualmente sintetizado en ciento cincuenta versos por Babhravya, que residía al sur de Delhi, y que agrupó las diferentes temáticas tratadas en siete encabezamientos: sadharana o principios generales; samprayogika o juego amoroso y unión sexual; kanya samprayuktaka o cortejo y matrimonio; bharyadhikarika o esposa; paradarika o cómo seducir a las esposas de los otros; vaishita o prostituta; y aupanishadika o estimulación externa y poder sexual.

Debido a que cada apartado fue escrito por diferentes autores y que era, según la época, prácticamente imposible conseguirlos todos, Vatsyayana decidió solucionar el problema redactando un nuevo texto en forma de pequeño volumen que resumía todos los principios y apartados contenidos en las obras precedentes. Así nació el "Kamasutra".

Tratados amatorios

Posteriormente a la concepción del "Kamasutra", otros autores hindúes han ahondado en los tratados amatorios teniendo siempre como referencia la obra de Vatsyayana, lo que ha originado una amplia referencia oriental de literatura erótica.

Nos referimos al "Ratirahasya" o "Secretos de amor" de Kokkoka, el "Panchasayaka" o "Cinco flechas" de Jyotirisvara, el "Smarapradipika" o "Luz del amor" de Gunakara, el "Ratimanjari" o "Guirnalda del amor" de Jayadeva, el "Rasamanjari" o "Brote de amor" de Bhanudatta, el "Aranga ranga" o "Escenario de amor" de Kalyanamalla, o el "Padmini" o mujer de loto.

A lo largo de la historia, el "Kamasutra" fue adquiriendo una cierta mala reputación no justificada que lo asociaba a una lista de posiciones sexuales o de imágenes pornográficas. El "Kamasutra" fue traducido en su versión occidental por el lingüista inglés Richard Burton en 1883, que introdujo en el texto arreglos y descripciones más poéticas a las reflejadas directamente en la obra de Vatsyayana.

El "Kamasutra" hoy

Hoy en día, el término "Kamasutra" suele interpretarse como sinónimo de sensualidad y de tratado sobre posturas amorosas, de besos, de abrazos, de arañazos, de mordiscos y asuntos parecidos. Sin embargo, el "Kamasutra" no debe contemplarse solamente como un estudio erótico o un listado de posturas amatorias, sino como un trabajo de sabiduría, de placeres sensuales y de enseñanza de unión entre la pareja.

No se debe olvidar que en la sociedad hindú en que fue escrito, se consideraba a la sexualidad como una actividad humana plenamente natural y que el amor no era única y exclusivamente sexo sino también juego, ritual, encuentro amoroso y acto social.

En definitiva, el "Kamasutra" no es sólo un manual erótico, sino un completo tratado sobre los placeres emanados de los cinco sentido. El libro de Vatsyayana pretende aumentar la percepción de placer a lo largo de toda la relación, desde el comienzo de la misma hasta la unión sexual completa.

Didáctica sexual

El "Kamasutra" es un tratado cuyas intenciones superan las meramente eróticas y profundiza en las enseñanzas científicas y educativas para enseñar a los hombres y a las mujeres un comportamiento ante el deseo y obtener una vida amorosa feliz.

El libro aborda asuntos como la sensualidad, los principios éticos, el flirteo, la conquista, el matrimonio, las relaciones con distintas mujeres, la prostitución, el adulterio, o la intercomunicación amatoria a través de besos, abrazos, caricias, mordiscos y posturas.