Un pasaje muy típico de la vida real, es pasar frente a una tienda de “sex shop” y evitar siquiera voltear la mirada y mucho menos detenerse a ver lo que exhiben los aparadores. Sin embargo, para alivio de muchos, el tema de los “juguetes sexuales” ya no es un tabú.

Hoy en día, existen personas que los utilizan de manera natural e incluso los llegan a mencionar en sus conversaciones sin ningún prejuicio. Actualmente, hasta existen reuniones sociales para mujeres, llamadas “Tupper Sex”, en donde una persona experta en juguetes sexuales, va a la casa donde tiene lugar la reunión y muestra a todas las participantes, los diversos productos eróticos disponibles, así como su funcionamiento y uso.

Pero a todo esto, ¿de dónde provienen los juguetes sexuales?, ¿cuándo surgen y quién los invento? Aunque parezca difícil de creer, los juguetes eróticos no aparecieron ni se comenzaron a usar recientemente. Según Flic Everett, periodista y autora del libro, Atrévete a seducir: Todo lo que necesitas saber y nadie te cuenta sobre el sexo; en épocas pasadas, ya se utilizaban y hasta se les conocía como “ayudas maritales”.

Estos artefactos eran caseros y sólo se manipulaban para ayudar a la pareja a conseguir el orgasmo. Pero con el paso de los años, se fueron haciendo más sofisticados, novedosos y multifuncionales. Ahora se utilizan para la autoestimulación, la ejercitación de los músculos pélvicos y la disminución de las dificultades eréctiles, entre otras funciones.

Tal vez, dicho carácter multifuncional, es lo que los ha hecho tan famosos en el mercado. Dependiendo de cuáles son las necesidades eróticas de la persona, hoy en día se pueden encontrar a la venta diversos juguetes sexuales, que pueden incrementar el placer de quien los usa. Los más conocidos son:

  • Los consoladores.- Son réplicas de plástico que simulan un pene y pueden tener movimiento o no. Los hay de diferentes tamaños, diseños y colores.
  • Vibradores.- Son pequeños aparatos que producen una ligera vibración. Generalmente se aplican sobre el clítoris, aunque pueden utilizarse también en el frenillo del pene o en cualquier parte de la vagina.
  • Anillos o aros.- Están hechos de látex y presentan protuberancias en distintas partes. Se colocan alrededor de la base del pene. Durante la penetración pueden usarse para estimular el clítoris, los labios vaginales o el ano de la mujer.
  • Bolas chinas.- Son dos esferas que contienen en su interior una más pequeña y que están unidas por un cordón. Se introducen en la vagina y cuando las bolas chocan entre sí, producen una estimulación continua que hace que la vagina se dilate y aumente su lubricación natural. Su uso también puede ayudar a combatir la contingencia urinaria.
  • Fundas para penes.- Le dan más tamaño al pene y otorgan más sensación a la vagina.
  • Muñecos inflables.- Tienen forma de hombre y mujer y pueden ser de cuerpo completo o solamente la zona de la pelvis.
  • Fundas para dedo.- Sirven para acariciar los genitales.
  • Además, en el mercado se venden otro tipo de accesorios como cremas, lociones, aceites eróticos, disfraces, espejos, libros y otros artículos que pueden ponerle un poco de picardía a la actividad sexual de una persona.

Diversión en pareja

Muchas veces resulta difícil hablar con la pareja sobre las expectativas que se tienen a nivel sexual. La falta de comunicación sobre estos temas suele ser la culpable de que una relación íntima no sea nada placentera. Por eso es importante que, antes de que alguno de los dos decida introducir juguetes eróticos a la relación, hayan hablado previamente sobre sus deseos y preferencias sexuales. De no hacerlo, se podría correr el riesgo de herir la sensibilidad de la pareja.

Pero, si una vez discutido, se opta por incorporar juguetes sexuales a la relación, la actividad sexual podría experimentar un giro muy positivo. Según el doctor en medicina, Leonnardo André y autor del libro Hacer el amor con amor, el uso de los juguetes sexuales puede ayudar a llevar una mejor vida sexual, ya que expande los límites de la intimidad y ayuda a que se experimente en la pareja un viaje de diversión, placer y acercamiento entre ambos.

Además, los juguetes sexuales, ayudan a facilitar orgasmos intensos, combaten la rutina sexual, ayudan a la pareja a complacerse mutuamente, aumentan el repertorio sexual; por mencionar algunas de las ventajas que otorgan a la vida sexual en pareja.

Control de calidad, requisito indispensable

Aunque los juguetes sexuales, traen consigo muchos beneficios, es fundamental que los consumidores se fijen en la etiqueta de los productos para saber con qué tipo de materiales están hechos. Numerosos científicos que han investigado las sustancias de los juguetes sexuales, sugieren que si estos poseen un olor a plástico fuerte, es mejor no adquirirlos.

Asimismo, aconsejan que los usuarios activos o futuros, se abstengan de adquirir juguetes sexuales sin etiquetas y sólo compren aquellos que indiquen “DOP FREE” o “PVC FREE” o “Libre de Ftalatos”, para asegurar la compra de un juguete sano y no tóxico. En la página sexo-verde.org, el interesado puede informarse más a detalle sobre marcas y empresas que mencionan los materiales con los que están hechos sus productos y cumplen con las normas de calidad y de salud.

Interesados: adiós a los prejuicios

En la actualidad, utilizar un juguete sexual ya no tiene por qué ser algo de lo que avergonzarse. Al contrario, el querer incluir uno en su vida, podría indicar que se está abriendo más a su sexualidad y a la idea de conocer mejor su cuerpo. No obstante, debe ser muy cuidadoso a la hora de adquirir un producto erótico, informarse bien sobre las sustancias con las que está hecho, los cuidados que se le deben dar, así como su funcionamiento.