El pensamiento de autores contemporáneos como Jürgen Habermas o John Rawls se consideran herederos del pensamiento kantiano, con una diferencia fundamental: el hecho de ir más allá del planteamiento individual, para intentar conseguir una ética colectiva, basada en el diálogo racional.

La propuesta ética Kantiana

La ética kantiana considera como criterio para decidir la corrección de una acción, la propia acción en sí, basándose en dos principios fundamentales: el imperativo categórico, definido en los siguientes términos: "Obra sólo de forma que puedas desear que la máxima de tu acción se convierta en una ley universal" (es decir, actúa tal y como crees que debería actuar todo el mundo); y el no tomar nunca un ser humano como medio, sino que siempre hay que considerarlo como un fin en sí mismo: "Obra de tal modo que uses la humanidad, tanto en tu persona como en la de cualquier otro, siempre como un fin, y nunca sólo como un medio".

Necesidad de transcender el individuo

El problema con el que nos encontramos es que el pensamiento kantiano no transciende el ámbito individual, limitación que sí superan las propuestas de John Rawls o Jürgen Habermas. La diferencia entre las llamadas éticas del bien y las éticas de la justicia la encontramos en el hecho de que la ética del bien es una ética personal, y la ética de la justicia es una ética social.

Epicureísmo y Utilitarismo

Un ejemplo muy sencillo lo encontramos en la diferencia entre el pensamiento de Epicuro y el del Utilitarismo. Epicuro considera como bueno aquello que me proporciona placer, y malo a aquello que me proporciona dolor. El utilitarismo, sin embargo, supera este nivel individual, argumentando que el principio que debemos seguir es el principio de utilidad, definido como el hecho de proporcionar el mayor bien posible a la mayor cantidad de personas. Pues bien, lo que realizan John Rawls o Jürgen Habermas respecto al pensamiento de Kant es perfectamente comparable a lo que realiza el Utilitarismo respecto al pensamiento de Epicuro.

El diálogo

Ahora bien, ¿cómo se traslada una ética racional como la kantiana, a un ámbito social o colectivo? A través del diálogo. Tras un proceso individual, racionalizamos nuestros sentimientos morales, posibilitando el diálogo. Este diálogo es la base fundamental de la convivencia en una sociedad democrática como la nuestra.

Moralidad y legalidad

Uno de los tradicionales problemas del Derecho surge de la necesidad de trasladar los principios morales, que son individuales, a los principios legales, que son colectivos. Es el diálogo el único mecanismo realmente legitimado para establecer las normas de la convivencia. Así, el elemento legitimador de una norma es el procedimiento empleado para crearla.

John Rawls

John Rawls para establecer cuáles son los principios de la justicia establece un procedimiento de diálogo muy peculiar. Los participantes en dicho proceso de diálogo no deben conocer nada de sus circunstancias personales (edad, sexo, raza, etc.) para que éstas no intervengan en sus decisiones, y que el proceso sea totalmente imparcial; es lo que John Rawls llama velo de ignorancia, y que, en realidad, imposibilita dicho proceso.

Jürgen Habermas y el diálogo

Jürgen Habermas no establece unas condiciones tan restrictivas al proceso de diálogo, aunque sí establece algunas condiciones para que éste sea efectivo y legitimizador del resultado final. Para conocer si una norma es correcta, Habermas propone establecer un diálogo con las siguientes condiciones:

  • En el diálogo deben participar todos los que son afectados por esta norma.
  • Todos deben tener igualdad de oportunidades a la hora de participar en el diálogo, exponiendo sus intereses, así como poder explicar sus intenciones a los demás participantes.
  • Todos deben aceptar sin ninguna coacción las consecuencias de la aplicación de la norma.
  • No tener en cuenta el interés particular, sino el interés que todos podrían tener.
El diálogo que cumple estas condiciones es calificado por Habermas como discurso, de ahí que el planteamiento ético de Jürgen Habermas sea conocido como ética discursiva.