The Night Lands (Las tierras de la noche) es el título del segundo episodio de la segunda temporada de Juego de tronos. Pocos capítulos ha tenido esta serie hasta ahora que muestren con tanta contundencia los entresijos del juego de tronos que antecede al choque de reyes que enuncian los títulos de las dos primeras novelas de Canción de hielo y fuego, la saga literaria de George R. R. Martin que dan pie a esta serie de la HBO. Si el inicio de la segunda temporada fue potente, la segunda entrega confirma que esperan emociones fuertes.

‘The Night Lands’, espléndido montaje

Como el primer capítulo, este segundo está dirigido por Alan Taylor y escrito por los también productores ejecutivos de la serie David Benioff y D. B. Weiss. Y, como el primero, este segundo confirma que la segunda temporada de Juego de tronos va a jugar mucho más con el tiempo de la narración de las novelas de lo que lo hizo la primera, bastante más lineal. Que los personajes estén mucho más dispersos ayuda, pero el trabajo de guión y montaje tanto de The North Remembers como de The Night Lands merece ser destacado.

Y es que la yuxtaposición de escenas, del mismo modo que ocurrió en el estreno de la segunda temporada, tiene un evidente sentido narrativo que hace funcionar la tensión y el avance de la propia historia, más allá de lo que funcionaba en el libro. Tyrion (Peter Dinklage) vuelve a ser, y no es una sorpresa, el personaje sobre el que parece pivotar lo esencial del capítulo, y eso acentúa la sensación de que el juego de tronos es el tema esencial. El Gnomo es, desde el arranque de la serie, uno de los elementos más celebrados y cada capítulo intensifica la sensación de que todo parece hecho a su medida.

Tyron, tensas conversaciones con, Varys, Janos Slynt y Cersei

En ese segundo capítulo destaca la tensa conversación con Varys (Conleth Hill), preludio sin duda de la particular relación que mantendrán a lo largo de esta segunda temporada, la notable adaptación al formato televisivo de su conversación con Janos Slynt (Dominic Carter), y la contundente confrontación con su hermana Cersei (Lena Headey). Saltan chispas entre estos dos actores y ellos son, de momento, los que mejor parados salen en esta segunda temporada del magnífico trabajo actoral que presenta la serie.

Del juego de tronos al choque de reyes

El táctico juego de tronos se ve reforzado por la ya mencionada aparición de Varys y por la logradísima intervención en este episodio de Meñique (Aidan Gyllen). Pero en este capítulo también se empieza a ahondar con claridad en lo que da sentido al título del segundo de los libros de Martin, Choque de reyes, presentando al quinto y último de los que luchará por la corona de hierro, Balon Greyjoy (Patrick Malahide). Pyke, capital de las Islas del Hierro, aparece por primera vez como escenario del reencuentro entre Theon (Alfie Allen) y su hermana Yara (Gemma Whelan), que ya era magnífica en el libro y que está muy llevada en la pantalla.

Pero el escenario que más promete en esta segunda temporada de Juego de tronos es el que afecta a Stannis Baratheon (Stephen Dillane). En este capítulo primero es Davos Seaworth (Liam Cunningham) el personaje que confirma las buenas sensaciones del primero, después el propio Stannis, aún todavía sin demasiado protagonismo en sí mismo, con una formidable e intensa escena con Melisandre (Carice van Houten). Esa escena, precisamente, sirve de anticipo a uno de los momentos que todavía están por llegar en esta temporada y que marcará un punto y aparte en este choque de reyes.

Poco de Daenerys, Jon Nieve sigue mejorando

La historia que de momento no ha alcanzado gran relevancia en esta segunda temporada es la de Daenerys (Emilia Clarke) y eso arrastra también la de Ser Jorah Mormont, cuyo relato secundario en el libro es hasta ahora uno de los grandes sacrificados de la adaptación. Con esa decisión de dejar todavía de lado la narración sobre la princesa dragón salvo en lo esencial, es extraño que el título del capítulo haga referencia precisamente a esa parte de la narración, pues las tierras de la noche es como los dothraki se refieren a la muerte.

Mucho más crece la historia más allá del muro, con buenos momentos tanto para Samwell Tardy (John Bradley) como para Jon Nieve (Kit Harrington), quizá uno de los actores a los que más cómodo se ve desde el arranque de la segunda temporada con respecto a lo que había ofrecido en la primera. Los segmentos sobre Arya (Maisie Williams) y Gendry (Joe Dempsei) confirman que la serie de Juego de tronos deja de lado la posibilidad de utilizar flashbacks, una elección que hubiera hecho crecer mucho más la primera temporada y, probablemente, la serie en su conjunto.

Capítulo de transición

Este segundo episodio de la segunda temporada (Canal + lo emitirá en España el próximo día 30), después del impresionante arranque, mantiene el crecimiento visual de aquel pero parece un capítulo de transición en muchos momentos, a lo que contribuye la escena de presentación de Pyke y los Greyjoy. Tyrion y los Lannister, incluso sin la presencia en pantalla de Joffrey, hacen que Desembarco del Rey sea el centro neurálgico de The Night Lands, intenso en algunos momentos y quizá el más sexual hasta el momento, pero todavía con la sensación de que simboliza cierta calma antes de la tormenta.