Juego de tronos regresa a la grande. The North Remembers, primer capítulo de la segunda temporada, supone un crecimiento en todos los sentidos. Siguen ahí las señas de identidad que cautivaron a los aficionados a la adaptación televisiva de la saga de George R. R. Martin, pero, como sucede también en la página escrita, concretamente en Choque de reyes, segundo libro de Canción de hielo y fuego, lo que se ve en pantalla es ahora mucho más grandioso e imponente. El éxito de la primera temporada ha dado alas a los creadores de la serie.

‘El Norte recuerda’

The North Remebers (El Norte recuerda), escrito por David Benioff y D. B. Weiss, productores ejecutivos a la vez de la serie, y dirigido por Alan Taylor, supone un arranque natural con respecto al final de la primera temporada. Pero, al mismo tiempo, se nota que el éxito de aquella ha permitido a sus responsables ir más allá de lo que pudieron mostrar en los diez primeros episodios, por confianza y por presupuesto. Hay una mayor vocación de épica y mayor espectacularidad en la forma de plasmar el mundo de George R. R. Martin en la pantalla.

Había dos razones de peso para confiar en que la serie daría un salto cualitativo, y no sólo cuantitativo, en la segunda temporada. La primera, que Choque de reyes es un libro más espectacular que el introductorio Juego de tronos. La segunda, que el gran número de batallas en el segundo libro de Canción de hielo y fuego no permitirá a los responsables de la serie solventar estas escenas con elipsis, como sí hicieron en la primera temporada. Si aquella destacaba por un cuidadísimo diseño de producción, es hora de que se sienta con más fuerza la violencia de este mundo.

La violencia en la psicología de los personajes

Casi como una declaración de intenciones de lo que está por venir en el resto de la temporada, el episodio comienza con un duelo salvaje, descarnado y violento. Breve, pero directo. El Perro Clegane (Rory McCann) en estado puro. Son los festejos del día del nombre de Joffrey (Jack Gleeson), ya coronado rey y ejerciendo como tal con la crueldad que se imaginaba. Crece el tono violento, pero no especialmente en lo visual. Sí en algunas situaciones y en la psicología de varios personajes, que se acercan aún más al modelo de los libros, el que lleva alimentando la imaginación de sus seguidores desde hace años.

Así, el mayor crecimiento con respecto a la primera temporada en cuanto a los personajes lo experimenta Robb Stark (Richard Madden), en una secuencia con Jaime Lannister (Nikolaj Coster-Waldau) en la que la serie evidencia que se acercará más a los toques fantásticos que hay en los libros de Martin, con un lobo huargo por primera vez tan temible y enorme como se intuye en sus descripciones. Esa sensación también se deja sentir en uno de los sueños de Bran, siendo precisamente el primero de ellos una de las omisiones más destacadas de la primera temporada, o en los dragones de Daenerys (Emilia Clarke), visibles de momento en una sola escena.

Tyrion sigue acaparando protagonismo

Al afirmar que lo mejor de la primera temporada sigue presente en el arranque de la segunda, es obvio que hay que hablar de la figura de Tyrion Lannister, interpretado por Peter Dinklage con el cinismo que requiere. Sus diálogos siguen estando entre los aspectos más conseguidos de esta adaptación televisiva, y son inmensas sus escenas con Joffrey o Cersei (Lena Headey), a pesar de que en esta segunda es donde más se notan los cambios con respecto al original literario. Impresionante también la discusión que sostienen madre e hijo, regente y rey, con un Jack Gleeson sobresaliente y atemorizador.

Con este primer capítulo de la segunda temporada, queda claro que se mantiene el preciosismo del diseño de producción, pero todo se ve algo mejor. Los planos son más elaborados y cinematográficos, la amplitud de los escenarios (desde Desembarco del Rey hasta el campamento de Robb Stark, pasando por Invernalia) es mucho más verosímil, la música es más efectiva, y ya sólo falta la presencia de un gran batalla en pantalla, algo que acabará sucediendo más pronto que tarde siguiendo el libro, para confirmar que Juego de tronos ha crecido en todos los aspectos.

Davos, Melisandre y Stannis

La gran novedad que ya se ve en este primer episodio está en la inclusión de otro los cinco reyes que pugnan por el trono de hierro, Stannis Baratheon. Y, de hecho, es el punto más débil de este episodio. En la primera temporada algunos personajes, los más diferentes de la imagen más aceptada procedente de los libros, fueron creciendo con los capítulos. Eso es lo que cabe esperar de Stannis, interpretado por Stephen Dillane, cuya primera aparición no es demasiado impresionante.

De hecho, en esa escena sobresalen mucho más otras dos incorporaciones de la segunda temporada, Davos (Liam Cunningham, cuya planta casi hace pensar por un momento en que habría sido un espléndido Stannis) y Melisandre (Carice Van Houten). Su ritual con fuego es, también, otro de los momentos álgidos del regreso de Juego de tronos y toda una puerta a la mítica lucha de fondo que subyace en la saga de George R. R. Martin más allá de la épica batalla por los Siete Reinos.

Preestreno de Canal + en cines

Sólo un día después de su estreno norteamericano, Canal + organizó dos pases en Madrid y Barcelona de este primer episodio de la segunda temporada de Juego de tronos. El de la capital fue en el cine Proyecciones, el de la Ciudad Condal en el Diagonal 3D. Cientos de aficionados, unos pocos disfrazados como personajes de la saga, tuvieron la posibilidad de disfrutar del arranque de la segunda temporada en pantalla grande e incluso de sentarse en una réplica del trono de hierro. Canal + emitirá el primer capítulo el próximo día 23 de abril, tres semanas más tarde del estreno en la HBO.