Un robo descarado cometieron los jueces contra el mexicano Juan Manuel “Dinamita” Márquez (52-6-1, 38 KO) la madrugada de este domingo en el Grand Garden Arena de Las Vegas, en donde el mexicano ofreció una cátedra de boxeo frente a Manny “Pac-Man” Pacquiao (54-3-2, 38 KO), dejando ver que el filipino no es el “mejor boxeador libra por libra del mundo”, como lo presenta Bob Arum y la Organización Mundial de Boxeo para mantener un negocio millonario que se les venía abajo frente a la superioridad mostrada por el boxeador azteca sobre el cuadrilátero.

Millones vieron ganar al mexicano

Tremenda rechifla recibió Manny Pacquiao cuando los jueces lo dieron como vencedor en un combate en el que fue ampliamente superado por Juan Manuel Márquez que, si bien no logró el nocaut que hubiera despejado todas las dudas sobre su superioridad como pugilista, en todo momento se mostró como un peleador que sabe su oficio, manteniendo al rival a distancia y contragolpeándolo con ganchos de derecha para enseguida salir con certeros movimientos de cintura.

Un “Dinamita” más maduro

El Márquez que millones de personas vimos sobre el cuadrilátero de Las Vegas era uno totalmente diferente al que enfrentó a Manny Pacquiao en los dos combates anteriores. Juan Manuel lució ahora mejor plantado sobre el ring, desarrollando una pelea inteligente y sacando provecho a su mano derecha.

Esta estrategia dejó en claro que Manny no es el "Devorador de mexicanos" que muchos dijeron cuando el filipino venció en forma contundente a Antonio Margarito.

Las puntuaciones de los jueces

Por tercera ocasión, los jueces fueron injustos con el púgil mexicano al darle la victoria al filipino con tarjetas de 114-114, 115-113 y 116-112, veredicto que de inmediato desató la ira de los 18 mil asistentes al Grand Garden Arena de Las Vegas y de los comentaristas de las televisoras que transmitieron en vivo el combate.

Incluso el campeón filipino mostró al final de la pelea un rostro de incredulidad, pues sabía que Márquez lo había dominado a lo largo de los 12 rounds y cuando la campana marcó el final, se refugió en una esquina por unos instantes para meditar lo que había ocurrido.

Una pelea que desilusiona

La polémica decisión de los jueces desilusionó a los fanáticos del boxeo que, aunque están acostumbrados a fallos favorables para los campeones, nunca imaginaron un robo tan descarado contra el mexicano que al escuchar el fallo solamente atinó a decir: “Segundo robo en línea. El mundo sabe que yo gané y fue muy claro”.

Con la tristeza marcada en su rostro, Juan Manuel abandonó de inmediato el ring, sin prestar atención al promotor del evento quien ofrecía celebrar el desempate en mayo de 2012.

Inteligente estrategia de Márquez

Desde el primer asalto, Juan Manuel Márquez buscó imponerse ante el filipino cuidando perfectamente su distancia y evitando su peligrosa izquierda, mientras que a base de jabs y uppers logró que el todavía campeón mundial cayera en su juego.

Con el público volcado a su favor, “Dinamita” lució fuerte, rápido y consistente dejando ver que sus 38 años de edad le han dado mayor madurez pugilística y más poder en sus golpes, haciendo que Pacquiao retrocediera a base de un castigo metódico que Manny nunca pudo descifrar.

El párpado cortado de “Pac-Man”

Ambos sabían que para ganar tenían que dar todo y fue así como Juan Manuel fue sumando puntos en las tarjetas que especialistas en boxeo llevaban de manera extraoficial, pero en el cuarto asalto un choque de cabezas cortó al filipino en la ceja derecha y provocó que Pacquiao cerrara con fuerza, logrando quizá el mejor se sus episodios en la contienda.

Durante el quinto round Márquez mostró que su estrategia era más sólida y a base de uppercuts lastimó al filipino causándole algunos cortes dentro de la boca.

Comenzó el “sí se puede… sí se puede”

A mitad de la pelea. La superioridad de Juan Manuel era evidente. Manny sabía que estaba abajo en las puntuaciones y así se lo hacían notar las porras de “sí se puede… sí se puede” que inundaban el local y mientras el público cantaba “Cielito lindo”, fue conectado por una potente derecha de Márquez que lo cimbró por completo.

Séptimo y octavo asaltos sirvieron para que el mexicano sumara más puntos a su favor y evidenciará la incredulidad de Pacquiao, quien no acertaba a escapar a los certeros golpes de su rival.

Manny cambió su estrategia

Fue en el noveno round cuando “Pac-Man” buscó un cambio de estrategia y buscó el intercambio de golpes, pero se encontró con un Juan Manuel Márquez que supo evadirlo con maestría, hasta que logró conectarle una izquierda que a punto estuvo de enviarlo a la lona.

Eso desconcertó a Márquez y lo hizo descuidar su defensa, para recibir algunos buenos golpes de Pacquiao hasta que en el último asalto el filipino dejó en manos del mexicano toda la acción.

Una victoria con sabor amargo

Mientras que Michael Buffer leía los resultados de los jueces, los aficionados abuchearon al filipino, quien entre rechiflas levantaba el cinturón de campeón mundial.

“Gané de manera clara y si él quiere puedo volverlo a enfrentar”, dijo en medio de gritos de “fraude… fraude” y mientras todo tipo de objetos eran lanzados al cuadrilátero.

Malestar en el equipo mexicano

Sin ocultar su descontento Juan Manuel Márquez mencionó que este tercer combate contra Pacquiao fue un robo.

"Conectamos los mejores golpes, la afición vio lo que pasó y creo que volvimos a ganar", señaló.

Por su parte, el entrenador Ignacio Beristaín estaba furioso por la decisión de los jueces y dijo: "Me deja una sensación de tristeza, ver que se pone el antifaz la gente en la que he confiado. Me doy cuenta que el ser humano comete errores, pero este es un robo descarado".