La película “El secreto de sus ojos” está basada en el libro de Eduardo Sacheri “La pregunta de sus ojos”. Juan José Campanella, director, siente gran afición por la literatura de los libros de Sacheri. Es por ese motivo que la “Luna de Avellaneda” empieza como una adaptación del libro “Esperándolo a Tito y otros cuentos de futbol”. El guión para “El Secreto de sus ojos” fue adaptado por ambas mezclas de tonos: en los diálogos se puede reconocer el estilo de Campanella, mientras que en el sabor de los años 70 y de los tribunales está muy marcada la voz de Sacheri.

Las variaciones de la novela las manejaron casi como un juego, se entendieron a la perfección. “Lo que me resonó para hacer la película fue la combinación que maneja Sacheri de un género muy claro con personajes extraordinarios. Me gustó mucho que en la misma escena podía haber suspenso, amor, elementos trágicos y, a la vez, también humor” aclaró el director.

“Usted dijo perpetua”

Benjamín Espósito (Ricardo Darín), acaba de jubilarse después de trabajar casi toda su vida como empleado en un Juzgado Penal. Comprende que estuvo toda su vida ocupándose de lo inminente. Ahora no tiene nada urgente a que responder y se da cuenta que lo importante no está. Empieza a mirar hacia atrás y decide escribir una novela. En ella pretende contar la historia real de la que fue protagonista: en la Argentina de 1974, el amor, un asesinato y la respectiva búsqueda del culpable.

Pablo Sandoval (Guillermo Francella), lo ayudará a buscar las claves sueltas que presenta el crimen.

El viudo de la víctima, Ricardo Morales (Pablo Rago) queda desolado y le pide a Espósito que atrape al asesino y lo haga cumplir su condena. En la novela que escribe Espósito, no sólo tendrá que enfrentarse a la obsesión que tiene por el caso, por la verdad, sino también a reconocer el amor que siente por Irene Méndez-Hastings (Soledad Villamil), comprenderse a sí mismo, comprender lo que sucedió y al fin enfrentarse a la mujer que ama.

Un buen final tiene que ser inesperado e inevitable

La entrega de los premios se realizó en el Kodak Theatre, Los Ángeles. Juan José Campanella subió al escenario acompañado por: Guillermo Francella, algunos productores españoles y argentinos. La estatuilla dorada fue entregada por los reconocidos directores Pedro Almodóvar y Quentin Tarantino. Campanella bromeó sobre ser extranjero, hizo varios agradecimientos y después concluyó diciendo “vamos Argentina y un abrazo a los hermanos de Chile”.

Es la segunda película Argentina que gana el Oscar como mejor película extranjera. La ganadora en 1985 fue “La historia oficial”, dirigida por Luis Puenzo y protagonizada por Norma Aleandro y Héctor Alterio. Campanella mostró al mundo lo que significa ser argentino, lo que significa la pasión: esa mezcla de humor, de comedia de trabajo, mezclado con la dedicación, con lo metódico. Y lo consiguió: hizo visible la creatividad.