Juan Hipólito Vieytes, más conocido como Hipólito Vieytes, nacido en 1762, en San Antonio de Areco, Provincia de Buenos Aires y fallecido en San Fernando, en la misma provincia, en 1815. Un auténtico héroe de bajo perfil, casi un antihéroe, tomando este término desde su acepción no peyorativa, sino por lo ordinario de su acción y por el olvido a que fue sometido por la historiografía.

Biografía de Hipólito Vieytes

Vieytes nació en lo que era la Gobernación de Buenos Aires, a unos 115 kilómetros de la capital; durante su infancia se creó el Virreinato del Río de la Plata y falleció en una época embrionaria de la revolución en un país en pleno proceso de emancipación. Durante su vida fue testigo de distintos estados institucionales del país donde nació: desde ser una marginal gobernación de un poder muy lejano en 1762 - el Virreinato del Perú -, pasando por la entronización de Buenos Aires como capital de un poderoso virreinato en 1776 - el Virreintato del Río de la Plata - hasta ver su disolución durante la Revolución de Mayo de 1810, teniendo a la misma Buenos Aires como protagonista y siendo Vieytes también partícipe de ese proceso. Durante su juventud había estudiado derecho y filosofía en el Colegio San Carlos. Pero Hipólito Vieytes se destaca en la comunicación de ideas económicas relacionadas con el tema agropecuario; en este sentido es considerado por algunos como el “Primer periodista argentino”; desde la publicación de su “Semanario de Agricultura, Industria y Comercio” editado en 218 números - desde 1802 hasta la época de la segunda invasión inglesa de Buenos Aires en 1807 -, se dedicó a fomentar la producción rural y el libre comercio. Párrafo aparte merece la participación de Vieytes como uno de los capitanes de la milicia que derrotó a los ingleses en 1806 y 1807 durante las llamadas Invasiones inglesas al Río de la Plata, en las que en la primera oportunidad (1806) el Gral. Beresford llegó a tomar Buenos Aires durante un mes hasta ser expulsado y en la segunda, al año siguiente, el gran ejército del Gral. Whitelocke fue derrotado antes de poder ingresar a la ciudad. Pero desde antes de las invasiones inglesas ya se estaba gestando la idea emancipadora y fue en la redacción del semanario de Vieytes, donde se realizaron las primeras reuniones de los patriotas. La sede de la redacción del semanario estaba en pleno centro de Buenos Aires, en la actual calle Esmeralda, entre las actuales Sarmiento y Perón. La clandestinidad con la que las reuniones debían hacerse, alentó la propuesta de mudarse a un lugar más alejado, hecha por un amigo de Vieytes, el acaudalado Nicolás Rodríguez Peña.

La jabonería de Vieytes

La propuesta incluía aprovechar un solar que se comprara para, además de hacer las tertulias secretas, realizar una actividad industrial lucrativa, - las que Vieytes proclamaba desde su publicación -, como era la de fabricar jabón, velas y sebo. Rodríguez Peña adquirió entonces hacia el año 1807 una propiedad en la actual calle México - algunos dicen Venezuela -, a la altura de la actual Avenida 9 de Julio, lugar que para la época era alejado del centro de la ciudad. Los cónclaves se realizaron en una casa anexa a la jabonería, y hacia 1810 fueron bastante concurridas; además de los propios Vieytes y Rodríguez Peña, asistieron entre los más conocidos: Manuel Belgrano, Juan José Castelli, Juan José Paso, Manuel Alberti, Feliciano de Chiclana, Agustín Donado, Juan Florencio Terrada, Juan José Viamonte, Domingo French y Antonio Beruti. La jabonería fue concebida entonces, como una pantalla para permitir las reuniones de algunos de los primeros patriotas para emprender planes independentistas, sin embargo los jabones, velas y sebos que se fabricaron en ella, fueron considerados los mejores de la ciudad. Los avatares de la política de la época, antes y después de 1810 no permitieron que como negocio perdurara: ya en 1808 había sufrido un embargo durante el virreinato de Liniers y hacia abril de 1815 y ya moribundo Vieytes, sus bienes fueran apropiados por la Comisión de Secuestros que actuó en los sucesos ocurridos en el golpe contra el Director Supremo Carlos María de Alvear. Finalmente la propiedad fue subastada en 1869 como bien de la sucesión de la viuda de Rodríguez Peña.

Actuación pública de Vieytes

En la Revolución de Mayo Vieytes participa ya desde el primer momento en los sucesos, como el Cabildo Abierto del 22 de mayo. Una vez instalada la Primera Junta de Gobierno, es designado como auditor del Ejército del Norte, pero luego es depuesto por oponerse resueltamente a los fusilamientos del ex virrey Santiago de Liniers y sus compañeros en Córdoba. De vuelta en Buenos Aires fue designado Secretario de la Primera Junta en lugar de Mariano Moreno. Estuvo preso un tiempo a causa de la asonada del 5 y 6 de abril de 1811, pero una vez que el Primer Triunvirato accede al poder regresa a Buenos Aires. En 1812 ejerce algunas funciones en comisiones y tribunales de juzgamiento políticos y luego representó a Buenos Aires en la Asamblea Constituyente del año 1813, en la que se desempeñó como secretario, e incluso participó de la comisión redactora del proyecto de constitución. Hacia 1815 Vieytes fue una de las víctimas de la situación política que derivó en la destitución del Director Carlos de Alvear. Su apoyo al Director implicó su destierro, aunque ya gravemente enfermo se le suspendió la sentencia y Vieytes murió el mismo año, unos meses despues.