
- Cerveza, bebida alcohólica popular entre jóvenes - Dilankf
No es raro escuchar entre las pláticas de amigos, de edades cada vez más tempranas, experiencias en fiestas, antros y “borracheras”, el tipo de bebidas que acostumbran ingerir, las cantidades, y las anécdotas o ridículos de los que fueron protagonistas o testigos. Más allá de juzgar este tipo de “diversión”, existe información que es importante tomar en cuenta, principalmente por las repercusiones que este estilo de vida podría traer consigo.
Juventud y Alcohol, una preocupación para el gobierno
El Consejo Nacional contra las Adicciones en México considera importante revisar el tema del abuso de alcohol y alcoholismo, no sólo por tratarse de un problema de salud pública, sino por ser causal de muerte a nivel mundial, con una cifra de 2 millones 500 mil muertes anuales, entre éstas 300 mil de jóvenes entre 15 y 29 años.
La Quinta Encuesta Nacional de Adicciones (ENA 2008), realizada en 2008, desechó que si bien en la población mexicana sólo 8 de 1000 personas beben diario, el consumo típico de 26 millones 828 mil 893 mexicanos entre 12 y 65 años es beber grandes cantidades por ocasión de consumo, aunque esta no sea muy frecuente. Sin embargo, casi 4 millones son considerados bebedores consuetudinarios, es decir, siguen este patrón una vez a la semana o con mayor frecuencia.
Medidas contra el consumo nocivo de alcohol
Frente a esto las autoridades buscan el impulso de programas que prevengan el consumo de alcohol por niños, adolescentes y jóvenes, interés que llevó a convocar en agosto de 2011 a 90 representantes de diversas instituciones a conformar un comité que de seguimiento, a los compromisos plasmados por las instituciones en el Programa contra el Alcoholismo y Abuso de Bebidas Alcohólicas, que forma parte de la adhesión de México a la propuesta hecha por la Organización Mundial de la Salud.
Dicha propuesta, nombrada Estrategia Mundial para Reducir el Consumo Nocivo de Alcohol, es la respuesta de la OMS al posicionamiento del consumo de bebidas alcohólicas como tercer lugar entre los principales factores de riesgo de mala salud en el mundo, además de ser uno de los cuatro factores de riesgo de enfermedades no transmisibles. La estrategia busca mejorar los resultados sanitarios y sociales tanto de individuos como de familias y comunidades con la reducción de la morbilidad y mortalidad, así como las consecuencias sociales del uso nocivo de alcohol.
Jóvenes, alcohol y fiestas
Estas propuestas son pertinentes y con carácter urgente, especialmente porque la ENA 2008 mostró que el grupo de edad con niveles más altos de consuetudinario consumo de alcohol es el de 18 a 29 años, tanto en hombres como en mujeres. También en este grupo de edad se da el mayor consumo de cerveza, destilados, vino y bebidas preparadas, lo que explica el aumento tanto de las llamadas “Chelerías”, como de antros clandestinos, además de la diversidad e innovación en el la preparación de bebidas y modos de ingesta.
Entre las preparaciones que se han vuelto cotidianas, son los shots, pequeños vasos de la bebida etílica en estado puro o de algunas combinaciones, que se ingieren de golpe. Las variantes de este trago son las jelly shots, gelatinas que se preparan con una porción de agua y otra de alcohol, para servirlas por lo general en vasos pequeños de degustación. También prevalece la popular combinación de bebidas alcohólicas con energizantes, que son atractivas por disfrazar los efectos supresores del alcohol, aunque la Comisión Federal para la Prevención de Riesgos Sanitarios indica que el nivel de alcohol y sus efectos nocivos no disminuyen.
Sin embargo, aún más preocupante es la tendencia que surgió en países europeos, pero se practica también en EEUU y Latinoamérica: el Eyeballing vodka, que ha provocado la preocupación de diferentes sectores, pues en ella los jóvenes “ingieren” shots de vodka u otra bebida por los ojos, ya sea por probar nuevas sensaciones o por evitar el aliento alcohólico, aunque se relaciona principalmente con un paso directo del alcohol al torrente sanguíneo, al evadir el filtro del hígado. Esto también se obtiene por otra práctica similar, no tan difundida, pero que consiste en tampones remojados en alcohol que se introducen en la vagina o el recto, con el mismo efecto.
Consecuencias del alcohol en los jóvenes
Tanto la práctica del Eyeballing vodka como la combinación de bebidas energizantes con alcohol, traen consecuencias inmediatas, como la inflamación e infección de la cornea, dolor ocular e incluso pérdida de la visión permanente, en el caso del primero, y ansiedad, insomnio, trastornos del ritmo cardíaco o intoxicación por ingesta excesiva en el caso de las segundas. En ambos casos, las consecuencias no se advierten previo a su consumo; lo mismo que los riesgos de sufrir una congestión alcohólica en caso de no conocer la resistencia al alcohol del cuerpo, o de verse envuelto en algún accidente ocasionado por manejar en estado de ebriedad, principal causa de muerte en jóvenes mexicanos.
Lamentablemente son más las anécdotas o artículos con una idea difusa de la diversión a través del consumo de bebidas alcohólicas, que llegan a las manos de los jóvenes y que en muchas ocasiones se complementan con la presión social y el contexto personal, lo que deriva en competencias o prácticas insanas que puede tener consecuencias fatales. No se puede estigmatizar o generalizar el consumo de alcohol entre los jóvenes como una práctica irracional, pero las cifras continúan siendo alarmantes.
Más que negar el acceso a los jóvenes a las bebidas alcohólicas, se trata de crear conciencia sobre su cuerpo y la ingesta de estas como un complemento, no como vehículo para la diversión, además de encaminarlos a conocer sus límites, pero especialmente sus sentimientos que eviten se acerquen al alcohol como medio de compensar sus carencias afectivas o de cualquier tipo. Asimismo, mantener una comunicación y actualización sobre nuevas prácticas entre los jóvenes puede evitar que el deseo de experimentar tenga malas consecuencias.
