José Eugenio Sánchez es un nombre medianamente desconocido entre el público aficionado a la poesía; cosa que, según Luis Antonio de Villena, sería algo así como un completo desconocido entre la masa; esto debido al “menguado papel real que la poesía tiene en nuestro panorama cultural”.

Para Villena, “el lector de poesía pertenece a una secta minoritaria e ilustre […] en la que, quien entra, no desea nunca salir, encandilado en la complacencia”; apoya esta idea la visión del Premio Nobel de Literatura, Octavio Paz, quién concibe la poesía como una “ceremonia en las catacumbas”.

Curiosamente, es en este mismo círculo de “iniciados” en poesía donde surgió la polémica que, en la letra rechazaba, pero en la acción impulsó el éxito del Premio Internacional de Poesía de la Fundación Loewe.

Acerca del Premio de la Fundación Loewe

Luis Antonio de Villena cuenta en la introducción de La poesía plural (Madrid, Visor, 1998), volumen que reúne una muestra de los ganadores del premio de la Fundación Loewe durante 10 años, que la fundación se dedicaba ya a la música y al diseño cuando surgió la inquietud de fomentar la poesía en lengua española, en 1987.

La primera edición del concurso vio su convocatoria publicada en noviembre del 87. El jurado estuvo compuesto de figuras como Carlos Bousoño, Francisco Brines y el mismo Villena, entre otros. El premio, de 2.000.000 pesetas y publicación de la obra ganadora en la colección Visor de poesía, tenía una visión unificadora de la literatura hispánica; es decir que se trataba de un premio en el que se unían las voces de Hispanoamérica y de España.

A la par, había también un premio a la Creación Joven, cuando el ganador “fuera mayor de 30 años, por lo que, lógicamente, debería tener menos en el momento de presentar su libro”.

Desde el principio (y sobre todo en el principio) el premio fue visto con desconfianza, temiéndose que dicho premio estuviera “dado de antemano”, cosa que tuvo un resultado favorable en cuanto a la popularidad del Premio Fundación Loewe.

Physical Graffiti, un tributo a la cultura pop

José Eugenio Sánchez (dice Villena) es un autor mexicano del que “ninguno habíamos oído nombrar nunca”. El jurado que encontró tan atractivo el libro de Sánchez, para la décima edición del Premio de la Fundación Loewe, estaba presidido por Octavio Paz.

Una poética abierta, al filo de lo vital y mental, entre el realismo urbano y las ensoñaciones de la cultura del rock”, dice brevemente Villena. Es indudable, visible, prácticamente obvia la presencia de la cultura pop en esta obra desde su título (que es, a su vez, el título del disco doble de Led Zeppelin).

No obstante, desde su forma, el poema de Eugenio Sánchez es esencialmente “rockero”: el autor gusta de versos o frases de menos de 10 sílabas, escoltados por oraciones más largas; gusta también de repeticiones, reproducciones parciales de sus versos, usuales en la canción rock-pop:

No se culpe a esta mujer de haberme volado la cabeza/ de traer hasta mis labios la canción de su cintura/ no se le tome vergüenza/ no se me tome cariño”.

Sorprende de su temática la “narratividad” que consigue el autor, lejos del “yoismo” y de la disposición a hacer metáforas de los sentimientos como ocurre en muchos autores. Tan sólo basta el poema con el que se abre el libro, “Mis renteras”, donde el yo lírico teme ser seducido por tres señoritas de más de 60 años. En este último ejemplo, el humor aparece también como sello distintivo del poeta.

Un poema polémico, Escenas sagradas de oriente

Un poema en cuatro partes en las que el autor ironiza sobre ciertos aspectos del choque cultural entre Oriente y Occidente, en un tono nada respetuoso, que los más susceptibles al escándalo podrían acusar de “políticamente incorrecto”:

Los orientales dicen que los occidentales delatamos con la mirada nuestras intenciones/ y nosotros decimos que ellos no sólo delatan sus intenciones con la mirada, sino que tienen un reducido repertorio de ellas”.

La paradoja avasalladora llega al final, cuando el poeta acusa de racistas a los orientales, con la premisa de que “entre ellos hay amarillos claros y amarillos oscuro”.

Una poesía plural

Se trata de una obra que ha adoptado la forma de su propia inspiración y ha producido una serie de personajes y situaciones brillantes; una obra dispuesta a dejar de ser el deleite de una “secta” para convertirse en referente para un público más amplio, siempre y cuando este público desee abandonar esa visión preciosista de la poesía que a tantos lectores espanta.