Del 77-74 de la cuarta jornada a la semifinal habían pasado solo unos días pero el escenario era completamente diferente. Una final olímpica era el premio por el segundo enfrentamiento entre españoles y rusos.

Atrás quedaba la sufrida victoria ante Francia y delante la otra semifinal entre Argentina y el rival a batir, Estados Unidos. El North Greenwich Arena de Londres era un terreno sin margen de error.

La tensión encogió los brazos en los primeros lanzamientos. Tras cuatro minutos el marcador reflejaba un pobre 4-4 (1 de 7 en tiros de campo en ambas selecciones) y Pau Gasol ya había lanzado dos triples y la ‘ÑBA’ acumulaba 0 de 5 desde la larga distancia.

Rudy aflojó la defensa rusa con un triple. Los nervios auguraban un resultado de mini basket (7-9, minuto 8). Fridzon cometió su segunda falta sobre Sergi Llull y después se ‘redimió’ con una canasta desde el 6,75.

Asfixiante defensa rusa en el segundo cuarto

Mozgov y Kaun llegaban al aro español con contundencia. Pero la circulación en ataque de España no funcionaba. Los lanzamientos se hacían desde posiciones incómodas y sin efectividad. Dos triples consecutivos de Monia destapaba las vergüenzas de la defensa zonal española (14-27, minuto 15).

Con 6 canastas de 28 en tiros de campo (2 de 11 en triples), los jugadores de Scariolo estaban más que frustrados. La zona de ajustes rusa era una trampa mortal y el castigo no era mayor porque el equipo euroasiático no realizó ni un tiro libre en los primeros 20 minutos. Y Rudy ya estaba con tres personales.

Resucita España

España no ganaba un partido, anotando 20 (o menos) al descanso desde hace 54 años (46-38, contra Portugal el 29 de marzo de 1958). Por eso empezar el tercer cuarto con un parcial de 8-2 fue verdaderamente revitalizador. Kirilenko y Fridzon llegaron a las tres faltas y el partido ya se veía con otra perspectiva más halagüeña.

Un triple de Pau (12 puntos) reducía la distancia a tres puntos (41-44, minuto 27). En siete minutos España había anotado un punto más que en la primera parte. Otra canasta de tres de José Manuel Calderón dejaba el arranque del cuarto final con empate a 46.

El momento de la verdad

Ponkhrasov logró un 2+1 que dio un respiro a Rusia. Kirilenko (solo 4 puntos) cometió la cuarta a 7:35 del final. La estrella rusa estaba en problemas. Calderón culminó la remontada con un triple (tras haber fallado otro poco antes) 51-49. Llull culminaba una contra y David Blatt paraba el partido para recomponer a sus jugadores.

Un parcial de 14-1 enervó el juego español que ya era capaz de robar en defensa. Marc Gasol (11 puntos) llevaba de cabeza a los pívots rivales. Con diez puntos de ventaja y 3:30 por jugarse faltaba rematar. Kirilenko despertó con un triple pero un 2+1 de Marc anestesió la acción.

Dos pérdidas de Pau no hicieron perder el ánimo y el de Sant Boi logró un mate que debió ir acompañado de un tiro libre. Calderón frenó una contra y al ser el último vio una antideportiva. Kirilenko falló su cuarto tiro libre (acabó con 5 de 10) y Rusia entró en el minuto final 8 puntos abajo. Rudy fue eliminado con 11 valiosos puntos. España llegaba a su tercera final olímpica tras Los Ángeles 84 y Pekín 2008. Sin brillo, pero con todo el corazón del mundo.

Marcador: 9-12, 11-19 (20-31), 26-15 (46-46) y 21-13 (67-59).