En nuestra sociedad occidental, hemos asimilado la imagen de Jesús de Nazaret, siempre desde la perspectiva que nos ha enseñado la iglesia a través de los evangelios y recientemente a través de la literatura apócrifa que ha ido apareciendo a lo largo del siglo pasado en diversos puntos de la cuenca mediterránea. Pero es muy poco lo que nos llega de la cuna ideológica del personaje en cuestión.

El Talmud

Entre los antiguos judíos se transmitía la ley por tradición oral, pero a raíz de la destrucción del templo de Jerusalén a manos de los romanos en el año 70 de nuestra era, la continuidad de esta tradición corría peligro. Es por esto que cerca del año 200 se empezó a redactar la Mishna, luego los eruditos se reunían a debatir estos documentos. Estas discusiones quedarían registradas en lo que se denomina: Guemará, de la que existen dos versiones que corresponden a los lugares en los que ocurrían los debates, una es la de Jerusalén y la otra la de Babilonia. Los dos escritos, la Mishna y la Guemará, componen el Talmud.

Son pocas las referencias que se hacen a Jesús, y casi todas radicalizadas contra la creciente escisión del judaísmo que luego se convertiría en lo que conocemos como el cristianismo. Los antiguos rabinos desvirtúan las enseñanzas del nazareno y se burlan de su pretendido origen virginal.

En el Talmud, el nazareno recibe distintos nombres: Yeshúa ben Panthera, Yeshúa ben Sthada o Yeshúa Natzrat. También se refieren a él en varios pasajes como “fulano de tal”.

Yeshúa ben Panthera

Literalmente, Jesús el hijo de la pantera. En el Talmud se asegura que María fue infiel a su marido con un soldado romano llamado Pantera, que sería el padre verdadero del nazareno, es por la misma razón por la que le denominan ben Sthada, que viene a significar el hijo de la desviada. María fue entonces repudiada y Jesús es considerado un hijo bastardo. Se habla de María como una adúltera, por ejemplo en b Sanhedrin 106 a, se dice de ella “R Papa dijo: Ésta es de la que se dijo: Era descendiente de príncipes y gobernantes (reyes), pero hizo de prostituta entre carpinteros.”.

Es imposible no señalar que el acontecimiento sobrenatural del nacimiento de Jesús se menciona únicamente en los evangelios de Mateo y Lucas; y que por esta razón, varios autores creen que la historia de la inmaculada concepción puede simplemente ser una estratagema para cubrir un origen poco digno.

Al buscar un poco de veracidad histórica sobre Jesús de Nazaret en el Talmud, hay que considerar que es un libro que narra de segunda mano y con una cierta tendencia política y demagoga los hechos. Pero es una gran fuente para el que quiera entender al personaje en cuestión, ya que para el ciudadano de a pie occidental es un punto de vista casi desconocido.

Magia y hechicería

Los rabinos también acusaban a Jesús de magia y hechicería, decían que había vivido en Egipto y que de allí había vuelto con el cuerpo lleno de conjuros tatuados en la piel. Hay que tener en cuenta que la acusación de hechicería era algo muy grave de acuerdo con las leyes del Imperio y esto podía meter en serios problemas al que fuese señalado como tal.

Aunque era aún más grave el hecho de que los sacerdotes acusasen a Jesús de corromper y pervertir a Israel con doctrinas paganas y desviadas. Tal como se deduce del paraje b. Sanhedrin 103a: “R. Hisda dijo que R. Jeremías bar Abba dijo: “A ti no ha de alcanzarte la desgracia, ni plaga alguna ha de acercarse a tu tienda. Otra explicación: “No ha de alcanzarte la desgracia” significa que los sueños perversos y malos pensamientos no te tentarán, y “que ninguna desgracia caerá sobre tu casa” significa que no tendrá un hijo o discípulo que queme su comida en público como Jesús el Nazareno””, entendiendo por “comida” el alimento espiritual que se echa a perder al quemarlo.

Aparecen en el Talmud también algunas referencias a un rabino de nombre Jesús que pueden llegar a confundir, ya que se refieren a alguien que vivió cerca de cien años antes que el nazareno, aunque algunos autores obvian el anacronismo y lo identifican con el mismo Jesús de Nazaret, es poco probable.

Para finalizar se habla de que a causa de la corrupción que llevó a Israel, Jesús fue apedreado y colgado el día antes de la pascua judía, ya que había sido al principio profeta y al final un mentiroso, según los mismos rabinos.

En conclusión, el Talmud al referirse a la figura de Jesús de Nazaret está lleno de datos de segunda mano, tardíos y tendenciosos. Pero sin embargo nos transmite una confirmación directa de la existencia de este personaje y que a su vez condicionó en alguna medida el judaísmo. Aunque nos deja muchas dudas acerca de la personalidad y carácter del mismo, sensación que persiste al estudiar los llamados evangelios apócrifos. Todo lo que rodea a Jesús de Nazaret es enigmático y plantea problemas históricos. ¿Quién fue realmente este hombre? Nunca lo hemos sabido plenamente.