Las sustancias químicas que se pueden encontrar en el jengibre tienen la facultad de disminuir las náuseas y la inflamación. Las investigaciones al respecto sugieren que sus efectos se dejan sentir, principalmente, en el estómago y los intestinos, aunque parece probado que su incidencia también la podemos encontrar en el cerebro y en el sistema nervioso.

El jengibre se puede utilizar de diversas formas: bien sea fresco, dejándolo secar y convirtiéndolo posteriormente en polvo, como jugo o como aceite.

Propiedades medicinales del jengibre

Las aplicaciones medicinales que se le presuponen al jengibre se circunscriben principalmente a diferentes tipos de trastornos estomacales. También se utiliza para mitigar los mareos ocasionados por el movimiento, las náuseas asociadas al embarazo, las flatulencias o la diarrea. Sus propiedades para prevenir las náuseas lo hacen igualmente indicado para minimizar los efectos del tratamiento para el cáncer o en los momentos inmediatamente anteriores a una cirugía.

Otras cualidades del jengibre lo hacen indicado para el tratamiento de las infecciones del tracto respiratorio superior, la tos o la bronquitis. Cuando se trata de jengibre fresco se aplica para combatir el reumatismo, la disentería bacteriana, la calvicie, las cefaleas, el dolor de muelas o incluso las mordeduras de serpientes venenosas. El jengibre seco, además de los problemas estomacales, también se usa para el dolor de pecho o el dolor de espalda.

Otros usos que se le dan al jengibre incluyen los jabones y los cosméticos, utilizado como fragancia. Como agente saborizante se emplea en los alimentos y las bebidas. Uno de sus componentes químicos, la oleorresina, se utiliza en algunos medicamentos de efecto laxante, antiflatulento y antiácido.

Eficacia del jengibre desde la perspectiva científica

La Natural Medicines Comprehensive Database establece una clasificación basada en la evidencia científica para determinar la eficacia de los medicamentos naturales. Para medir las propiedades constatables de cada producto analizado se rige por la siguiente escala:

  • Eficaz.
  • Probablemente eficaz.
  • Posiblemente eficaz.
  • Posiblemente ineficaz.
  • Probablemente ineficaz.
  • Ineficaz.
  • Insuficiente evidencia para hacer una determinación.
El jengibre ha demostrado ser posiblemente eficaz para reducir las náuseas y los vómitos en las primeras 24 horas previas a una cirugía. Igualmente sucede cuando se trata de reducir los síntomas de mareos y náuseas. Aunque produce el mismo efecto con relación a las náuseas provocadas por el embarazo, en este caso conviene consultar con el especialista para evaluar los posibles riesgos.

Por otra parte, aunque algunas personas aseguran sentirse mejor al tomar jengibre antes de viajar en avión o en barco, lo cierto es que no existen pruebas que certifiquen esta cualidad que se le atribuye al jengibre para prevenir el mareo ocasionado por el movimiento.

Tampoco existe una evidencia suficiente para determinar su eficacia en afecciones como el reumatismo, la osteoartritis, la inapetencia, los resfriados, los dolores de cabeza, la influenza, así como otras afecciones. Esta carencia de datos no significa que en realidad no tenga ninguna eficacia, sino que los estudios realizados, aunque en algunos casos muestran en las fases preliminares una cierta eficacia, son insuficientes, por el momento, para establecer inequívocamente su eficacia para tales afecciones.

El uso seguro del jengibre: contraindicaciones

El jengibre parece seguro para la gran mayoría de personas. No obstante se han observado algunos casos donde se presentan síntomas leves de acidez, diarrea y ciertas molestias estomacales. También, al ser aplicado en la piel, puede causar irritación en algunas personas especialmente sensibles.

Aunque hay una cierta controversia respecto del uso del jengibre y otras hierbas medicinales durante el embarazo, controversia que se extiende al periodo de lactancia, por precaución es conveniente evitar su uso, a pesar de que no se ha podido aportar ninguna evidencia clara de que pueda ser perjudicial en ambos casos.

Algunas afecciones donde el uso del jengibre no se recomienda son la diabetes, ya que podría bajar el nivel de azúcar en la sangre. Tampoco hay que tomarlo cuando hay trastornos de sangrado, ya que aumenta el riesgo. Cuando hay problemas cardiacos no debe tomarse jengibre ya que, en dosis elevadas, podría empeorar la enfermedad.

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