
- Jar Jar Binks, en 'La amenaza Fantasma' - All Posters
Pocas creaciones de George Lucas generan tanta disconformidad como Jar Jar Binks. El gungan que introdujo en La amenaza fantasma cosechó desde el principio cuantiosas críticas negativas, muy destructivas, pero eso no amilanó al creador de Star Wars. Pese a la animadversación casi generalizada hacia el personaje entre los fans, le dio un papel de cierta importancia en El ataque de los clones, dos escenas en La venganza de los Sith e incluso presencia en la serie de animación The Clone Wars.
El primer personaje fotorealista en ‘Star Wars’
“Tenemos el primer personaje fotorealista que actúa”. Así de orgulloso hablaba George Lucas de Jar Jar Binks en la revista Time en abril de 1999, semanas antes del estreno de La amenaza fantasma . Visualmente era todo un logro, el primer personaje digital que interactuaba continuamente con actores reales, cuando Yoda, por ejemplo, era todavía una marioneta. Jar Jar se hizo un hueco incluso en las imágenes que la prestigiosa fotógrafa Annie Leibovitz tomó durante el rodaje de la película.
Pero con el estreno del filme se acabó la gloria de Jar Jar, que se convirtió en objetivo predilecto de las críticas más negativas, tanto por parte de la prensa como de los aficionados. Pocos entendieron la decisión de Lucas de introducir un personaje cómico de esta naturaleza, que infantilizaba la trama, abusaba de los chistes fáciles y escatológicos y se mostraba muy alejado del humor, mucho más refinado, que C-3PO y R2-D2 aportaban a la trilogía clásica.
Ahmed Best, voz y movimientos de Jar Jar Binks
Jar Jar es un personaje digital realizado por 15 de los 45 animadores de la película, pero toma la voz y los movimientos del actor y músico Ahmed Best. “Le contraté porque es un actor con talento. También porque se centra en el movimiento y en la danza para interpretar al personaje con su cuerpo”, explicó Lucas tras el estreno de la película. “Es la primera vez que he conseguido que un alien hiciera una gran interpretación”, añadió el creador de Star Wars en la revista Rolling Stone.
Best, a diferencia de lo que se solía hacer con las creaciones digitales, estaba en el rodaje, con un traje de goma y un casco que situaba los ojos del personaje a la altura adecuada, dando así una referencia a sus compañeros de reparto. El diseño de Jar Jar (el nombre lo inventó Jett, uno de los hijos de George Lucas; “me gusta como suena”, dijo el director) fue el primero que se hizo para La amenaza fantasma. Lucas insistió en que sus orejas fueran más largas de lo que habían pensado los diseñadores.
Jar Jar, ¿jamaicano?
A Lucas no le hizo mucha gracia que la crítica se cebara con Jar Jar, mucho menos que tratara de encasillarlo como representante de una minoría racial. “Este asunto de los estereotipos raciales en el Episodio I es completamente absurdo”, dijo a la revista American Cinematographer. “La única razón por la que la prensa intentó convertir a Jar Jar en un estereotipo es porque pensaban que habla con acento jamaicano. Obviamente, esta idea la lanzó alguien que nunca ha hablado con un jamaicano”, añadió.
Jar Jar en ‘La amenaza fantasma’ y ‘El ataque de los clones’
Jar Jar Binks es un gungan, una raza de seres anfibios y de particular lenguaje que vive en las profundidades marinas del planeta Naboo, en la ciudad de Otoh Gunga. Sus casi dos metros de alto multiplican los efectos catastróficos de su torpe naturaleza, motivo por el que incluso fue desterrado de su ciudad. Es en esa situación cuando se topa con el caballero Jedi Qui-Gon Jinn (Liam Neeson), en las primeras escenas de La amenaza fantasma, y se une al grupo de los héroes.
Al margen de las ligerezas cómicas de las que Jar Jar trufa el filme por designio de George Lucas (oliendo las ventosidades de una criatura de Tatooine o logrando que su lengua se quede dormida por meter la boca en la fuente de energía de una vaina de carreras), donde más fuera de lugar parece es el clímax final que supone la batalla de Naboo, en la que es un general que lucha contra el ejercito de droides de la Federación de Comercio.
“Creo que la descarga cómica del personaje es un buen instrumento dramático. Algunos de los fans que quieren que La amenaza fantasma sea como Terminator no disfrutan con la idea de que haya personajes cómicos. Yo, por supuesto, no voy a hacer de Star Wars un festín sangriento y siniestro”, explica Lucas en Rolling Stone
Lucas insistió en el personaje para El ataque de los clones, y lo hizo dándole un papel relevante. No en el tiempo que ocupa en pantalla, mucho menor en esta segunda parte de la nueva trilogía, pero sí por la importancia de sus acciones: él es quien, en ausencia de Padme Amidala (Natalie Portman) propone que el Senado conceda a Palpatine, canciller supremo, poderes excepcionales. Jar Jar, dicho de otra forma, fue quien permitió el inicio del terrible Imperio.
En ‘La venganza de los Sith’ y ‘The Clone Wars’
En La venganza de los Sith aparece sólo en dos escenas, protagonizando un nuevo chiste en la primera y como simple espectador al final, en el funeral de Padme. ¿El fin de la trilogía podía ser el fin de Jar Jar Binks en la mitología de Star Wars? En absoluto, porque, para sorpresa de muchos, tuvo cierta presencia en la serie de dibujos animados The Clone Wars, con la voz del propio Ahmed Best. En un episodio, y gracias a su torpeza, llega incluso a hacerse pasar por un caballero Jedi.
Jar Jar Binks supuso un hito en el campo de los efectos especiales. Pero, al mismo tiempo, es para muchos aficionados el principal reproche que hacerle a Lucas por la nueva trilogía de Star Wars. Paradójicamente, es un personaje tan importante de alguna manera como odiado por la mayoría.
