Esta serie casi ignorada de triunfos puede empezar a contabilizarse el pasado 11 de marzo, cuando el patrullero “Infanta Elena”, en una patrulla rutinaria frente a la costa somalí, en concreto Garacad, donde los piratas tienen uno de sus asentamientos, localizó una embarcación clase “dhow” con bandera yemení que acarreaba dos esquifes de los usados habitualmente por los piratas en sus abordajes. Tan extraño transporte levantó las sospechas en el patrullero, que envió una lancha con infantes de marina a registrar la embarcación. Los tripulantes del “dhow” no opusieron resistencia al equipo de inspección que identificó a 14 yemeníes y 10 somalíes a bordo, además de encontrar a bordo armamento como fusiles AK-47, lanzacohetes RPG-7, escalas, combustible, ganchos, y otros elementos de abordaje.

Triunfo táctico, resultado baldío

Todos los indicios indicaban que el barco yemení había sido capturado por los filibusteros que lo usaban como buque nodriza, sin embargo, al no existir una denuncia judicial al respecto y bajo órdenes de “Atalanta”, lo único que se pudo hacer fue incautar el armamento, liberar el barco que puso rumbo a Yemen y poner a los somalíes en un esquife con suficiente combustible para ganar la costa.

Ese mismo día la fragata “Canarias” acudió al rescate de un mercante, el “Rak Africana”, que anunciaba su hundimiento por una brecha en su casco, sin embargo, el buque de la Armada de Italia “Céfiro” se adelantó al rescate y socorrió a los 25 náufragos a tiempo, por lo que la intervención de la “Canarias” no fue necesaria.

El rescate del Draco

Mucho más activa fue la participación de este navío el día 29 cuando el pesquero “Draco”, de bandera de Seychelles y armador español alertaba de estar siendo perseguido por una ballenera y un esquife. Mediante disparos de advertencia el equipo de seguridad del “Draco” evitaría el abordaje mientras que la “Canarias”, alertada, ponía rumbo a la zona a toda máquina, enviando a su helicóptero “Seahawk” por delante, 100 millas, la aeronave realizaría disparos de advertencia para detener a ambos lanchones hasta la llegada de la fragata, aunque no pudo evitar que los piratas arrojaran sus armas al mar para evitar imputaciones. No les sirvió de nada, pues al llegar la fragata quedaron detenidos, 11 en total, y al haberse presentado una denuncia en un juzgado de Seychelles, por parte del armador, fueron entregados a ese país cuatro días después para ser juzgados en virtud del acuerdo de 2009, firmado entre la UE y la Republica de Seychelles de lucha contra la piratería.

Capturando piratas

La “Infanta Elena” se apuntó otro éxito el día 4 de abril, al interceptar una ballenera con dos piratas a bordo cerca de las costas de Tanzania, con material de transmisiones y para realizar abordajes. Aunque en esta ocasión, al no existir denuncia ni poder imputárseles delito, no pudo hacerse otra cosa que desembarcarlos en la costa somalí y hundir a continuación la ballenera.

Con todo, el día 7 de abril la F-86 “Canarias” pudo acometer la acción que durante el caso “Alakrana” le impidieron realizar, liberar un barco secuestrado.

La revancha del Alakrana

La acción tendría lugar de nuevo frente a Garacad, al detectarse un nuevo “dhow” sospechoso 150 millas mar adentro; cubiertos por el helicóptero y enviada desde la fragata, el equipo de asalto de la “Canarias” abordaba el barco para encontrarse que siete piratas somalíes tiraban de inmediato sus armas al suelo y se rendían sin ofrecer la más mínima resistencia, algunos echaron sus armas por la borda, y liberaron, acto seguido a los tripulantes de nacionalidad iraní, que llevaban secuestrados cinco meses, en los que su “dhow” fue usado por los piratas como nodriza para sus abordajes. El registro encontraba armamento como lanzacohetes y 5 ojivas de RPG, además del esquife de abordaje.

Se aporta al “dhow” combustible, alimentos y agua y este queda en libertad, poniendo proa al Golfo Pérsico. Los siete piratas son trasbordados a la “Canarias”, arrestados, pues al haber sido capturados in fraganti pueden ser procesados judicialmente e incluso ser reclamados por Irán, sin embargo, al no materializarse denuncia alguna desde el armador o del país islámico fueron puestos en libertad en la costa somalí a las 48 horas, sin embargo esto ni empaña ni contradice el éxito táctico de la misión de rescate. Es la operación que la “Canarias” pudo realizar para rescatar el “Alakrana” hace unos meses y no se le permitió.

Situación Operación Atalanta

Aunque otras armadas tan floridas como la Royal Navy británica han pasado también por lo impotencia de dejar escapar a piratas o no intervenir ante secuestros por temor a dañar a los rehenes, con todo, este rescate acometido por la “Canarias”, juntos con otros realizados recientemente por las armadas de Alemania, India, Rusia y Corea del Sur, también presentes en “Atalanta”, vienen a demostrar que el rescate de barcos secuestrados es posible y que la capacidad táctica de los piratas es nula para evitarlo.

Esto llevaría a pensar que una serie de acciones enérgicas de rescate junto con los acuerdos jurídicos adecuados para enjuiciar a los piratas capturados podría poner coto a la actividad pirática en el Cuerno de África y no seguir con el sinsentido de dejar en libertad al pirata capturado y pagando rescates por rehenes, lo que al final eterniza el problema.

Que haya una verdadera voluntad política internacional para encarar el problema y tomar las decisiones adecuadas para darle solución es lo que está en cuestión.