A un mes de la tragedia más grave, después de Hiroshima, Japón se prepara a afrontar cambios estructurales y a incentivar a la población a cambiar el estilo de vida.

A fines de abril será presentado un plan nacional de ahorro energético, más duro que el de 1974, año de la primera crisis petrolífera.

Cuáles serán las medidas para el ahorro de energía

La población será “invitada” a consumir voluntariamente un 20% menos de energía en los hogares y obligará legalmente a las empresas, propietarios de inmuebles, escuelas y entes públicos a reducir los kilovatios entre 15 y 20%.

La austeridad posterremoto entrará en vigor en julio y se extenderá hasta septiembre, en los horarios picos de demanda: entre las 10 y las 21 horas.

Se suspenderá el aire acondicionado en los lugares de trabajo, las luces en las zonas de paso, las escaleras mecánicas, el agua caliente, electrodomésticos utilizados para calentar comida y todos los artefactos eléctricos de toilette.

Qué dicen las empresas energéticas

En el área de Tokio, en verano, se consumen 18,3 millones de kilovatios por hora. Las dos energéticas en crisis, Tepco y Tohoku Electric, después de los incidentes pueden garantir 5,5 millones. Los 12,8 restantes deberán ser recuperados a través de la reducción en el consumo.

Para el ahorro voluntario, ya ha comenzado una campaña publicitaria, con el fin de concientizar a la población.

Los sacrificios son una señal de la voluntad colectiva de superar la crisis, aunque quedarán enormes problemas por resolver.

Las regiones de Tohoku y Kanto, afectadas por el terremoto, han sufrido suspensión de los servicios por tiempos determinados, lo cual ha ocasionado convulsión y quejas de las empresas.

Perjuicios para la agricultura y la pesca

La radioactividad de Fukushima perjudica la producción agraria y pesquera. China y otros países de Oriente han extendido a 12 las zonas de restricción para la importación de productos y volvieron las protestas contra las descargas de agua contaminada en el Pacífico.

En el reactor 1 de Daiichi continúa el bombeo de nitrógeno, aún existe el riesgo de una nueva explosión.

Emergencia poblacional

Japón debe confiar la reconstrucción del país a una población donde la mayoría de las personas tiene más de 65 años. El futuro dirá se las motivaciones de los jubilados y los ancianos al poder, bastarán para sacar adelante al país.

En Japón, habituado a calentar la tabla del wc y a refrigerar las veredas; el verano monzónico, caliente y húmedo, resultará insoportable.