En 1995 se desató una epidemia. Una peculiar fiebre atacó las pantallas de cine y televisión, contagió a millones, ha mutado y no parece tener cura. Se trata de una serie de adapataciones y reinterpretaciones de las obras de Jane Austen. Sensatez y sentimientos de Ang Lee, Orgullo y prejuicio de la BBC y Clueless, son tres ejemplos, clásicos ya, de este fenómeno.

Reinterpretaciones y masificación: fanfics, mash-ups y literatura derivativa

El siglo XX se caracterizó por la aceleración explosiva de técnicas de reproducción y distribución de casi cualquier cosa, desde sustancias sintéticas hasta obras de arte. El desarrollo de métodos y máquinas de escritura, de registro de voz, de luz, e incluso de movimiento, nos ofrece un sinfín de herramientas para plasmar, conservar y distribuir prácticamente todo lo que se nos ocurra. El mundo digital, tan inmediato y virulento, ha modificado de forma permanente aquellos grandes pedestales que rodean conceptos como autor, originalidad, obra, publicación y auténticidad.

De acuerdo con Walter Benjamin, un agudo filósofo, "En principio, la obra de arte ha sido siempre reproducible. Lo que había sido hecho por seres humanos podía siempre ser re-hecho o imitado por otros seres humanos. Hubo, en efecto, imitaciones, y las practicaron lo mismo discípulos para ejercitarse en el arte, maestros para propagar sus obras y también terceros con ambiciones de lucro."

En el caso de las novelas de Jane Austen podemos observarlo; es posible rastrear hasta fanzines de los años 20 vestigios del culto a sus personajes a partir de pequeñas continuaciones, reencuentros, e historias a manos de seguidores. La ficción de fans consiste, en primer lugar, por la reinterpretación, trasposición y continuación de factores en una obra específica y, en segundo, por que sus autores no son escritores profesionales. Internet se ha convertido en un caldo de cultivo para este tipo de fenómenos culturales. La facilidad para publicar, leer y generar retroalimentación hacen de este medio una opción ideal para dar rienda suelta a la imaginación.

De este espíritu nace un género: los mash-ups. Se trata básicamente de la superposición de un texto base, alguna obra clásica, y elementos de la cultura popular. El género no se circunscribe únicamente a la literatura, sitios como YouTube, algunos foros especializados y blogs dan muestras de esta socorrida técnica. Hace poco salió en YouTube un mash-up interesante que entrelaza dos fuertes fenómenos de la cultura popular en los años noventa que han generado un devoto culto entre sus seguidores: Jane Austen y la película Fight Club (El club de la pelea). Jane Austen's Fight Club es una sátira tanto de los personajes decimonónicos como de la trama y pretensiones de la película. Lizzy Bennet toma el papel de Tyler Durden y pronuncia el conocido discurso: "si esta es tu primera noche en el club de la pelea, debes pelear".

Quirk Books: un acierto mercadotécnico

Como parte de un cálculo, la editorial Quirk Books se propuso publicar algo emocionante y con esa carga irreverente y desenfadada que se encuentra en la cultura en línea. El director creativo, Jason Rekulak, armó una lista de obras clásicas y otra con objetos o situaciones que insertados pudieran ofrecer ese toque original e interesante que buscaba. Así, surgió la exitosa idea de reescribir Orgullo y prejuicio para adaptarla a un apocalipsis zombie. Escenario adecuado para la psique actual, el ánimo que rodea el fin del mundo genera una predisposición social que ha llevado a la sobreexposición del tema en los medios de comunicación.

Pride and Prejudice and Zombies, (Orgullo y prejuicio y zombies) escrito por Seth Grahame, retoma la trama original de Austen, pero convierte a sus protagonistas en osados cazadores, maestros en las artes mortíferas y elegantes defensores de una Inglaterra invadida por pestilentes y hambrientos cadáveres. El resultado es ocurrente y gracioso. Al menos un 80% del texto es Austen, y el resto mantiene un lenguaje similar al de la autora. Otro de los títulos publicados por esta editorial es Sense and Sensibility and Sea Monsters (Sensatez y sentimientos y monstruos marinos).

Con la misma lógica, también podemos encontrar Mansfield Park and Mummies (Mansfield Park y momias), aunque este último no fue publicado bajo el sello de Quirk Books.

La desacralización de obras clásicas, sobre todo las que pertenecen a un canon tan reconocido como las seis novelas de Jane Austen, es parte de una reestructuración que, a partir del humor, de nuevas aproximaciones y relecturas, incorpora y mantiene en el horizonte referencial una tradición cultural de la que es fácil reapropiarse.

Janeites: el universo austeniano

El término "janeite" simboliza la devoción generada por la escritora y se remonta a la primera biografía escrita por uno de sus sobrinos: A Memoir of Jane Austen (Una memoria de Jane Austen). Posteriormente, fue retomado y popularizado por Rudyard Kipling en un cuento corto titulado The Janeites. En él, un grupo de soldados de la primera guerra mundial son ávidos lectores de Austen y fundan una especie de sociedad secreta a partir de sus libros.

Actualmente, la palabra refiere a los seguidores del universo creado a través de las novelas y de la propia vida de la autora. Tiende a compararse con el fervor de los denominados Trekkies, fanáticos de Star Trek.

Las mutaciones inverosímiles a las que se ha sometido la fiebre austeniana no sólo incluyen zombies y seres fantásticos, también han convertido en un personaje la figura de la escritora. Encontramos una tendencia general a novelizar elementos de su biografía con películas como Miss Austen Regrets y Becoming Jane, o la novela Jane Bites Back, en la que la propia Jane es un vampiro.

A pesar de que la popularización y la fe desmedida tiende a asociarse con una apreciación frívola o poco entendida, el mundo de Jane Austen permanece presente en su complejidad. Siempre habrá malas interpretaciones y desencantos, pero a pesar de la recepción que puedan suscitar sus obras, es innegable que aquellos elementos como la mordaz critica social, la ironía y la constante claridad con la que describe la condición humana siguen vigentes y son reinterpretadas por nuevas generaciones.