El jabón le debe su nombre a la ciudad donde fue creado. Alepo derivado de Halab que significa “leche fresca”, está situada al norte de Siria y era conocida en la antigüedad como Khalpe. Es considerada la cuna donde se creó la primera pastilla de jabón del mundo aplicando el método de la saponificación. Después de 2.000 años siguen elaborándola con la misma receta y el aprecio que los propios sirios tienen por este jabón han sabido transmitirla a todo aquel que ha sentido curiosidad, lo que se ha traducido en el prestigio que tiene hoy en día.

Sus ingredientes son totalmente vegetales, no tiene componentes químicos, no se testan en animales y es un jabón biodegradable.

Composición del jabón de Alepo

Contiene vitaminas A, E, P y C y minerales como azufre, magnesio, fósforo, hierro y calcio.

  • Vitamina A: es de la familia de los betacarotenos, responsable de los colores naranjas y amarillos de algunos vegetales. Actúa en la piel manteniéndola sana y evitando la sequedad.
  • Vitamina E: conocida como tocoferol. Es el complemento que potencia las cualidades de la vitamina A. Tiene una acción antioxidante que combate las radicales libres.
  • Vitamina P: es de la familia de los bioflavonoides. Actúa potenciando la efectividad de la vitamina C. aumenta la resistencia a las inflamaciones y sangrado de las mucosas.
  • Vitamina C: también llamado ácido ascórbico. Ejerce una acción protectora sobre las infecciones y acelera la cicatrización de heridas.

Propiedades del jabón de Alepo

  • El aceite de oliva contiene grasas muy parecidas a la piel, actúa recuperando el manto hidrolipídico que es eliminada con la utilización de productos que contienen químicos y son más agresivos con la piel. Mantiene la humedad evitando el resecamiento, por lo que ejerce una acción antienvejecimiento. Nutre y suaviza la piel.
  • El aceite de laurel contiene ácidos como el acético y laúrico que aportan su capacidad para actuar como purificador de la piel. Es antibacteriano y antiirritante, ejerce una acción antiséptica, antiinflamatoria y desinfectante.
  • Protege pieles secas y sensibles, es delicado con pieles intolerantes en las que no se pueden utilizar productos químicos. Es un jabón dermatológico que puede ser de gran ayuda para tratar problemas de la piel como psoriasis, dermatitis, acné, eccemas o pieles con quemaduras.
  • Se puede utilizar como champú siendo un gran regulador del cabello con tendencia grasa.
  • También se puede utilizar como mascarilla.
  • Los hombres pueden utilizarlo como espuma de afeitar, reduciendo las irritaciones después del afeitado.
  • Al lavar la ropa se pueden evitar la utilización de químicos en aquellas personas que tengan la piel sensible.
  • Tradicionalmente ha sido utilizado también para evitar las polillas en la ropa.

Ingredientes y fabricación del jabón de Alepo

El jabón se elabora entre los meses de noviembre a marzo. Sus ingredientes son aceite de oliva, aceite de laurel, sosa vegetal que se obtiene de plantas salicornias y agua pura de manantial.

En un caldero de gran tamaño cuecen el aceite oliva, el agua y la sosa; la mezcla se remueve durante varios días. Una vez realizada la cocción se le añade el aceite de laurel. El maestro jabonero le da el visto bueno extendiendo en su mano la mezcla resultante para comprobar su textura y untuosidad. Seguidamente comprueba su sabor (debe tener un ligero toque azucarado).

La masa resultante se extiende en el suelo en un lugar acondicionado para ello, comprobando que el grosor sea homogéneo. Se deja solidificar lo suficiente como para pasar a la fase de cortado. Las personas encargadas de hacerlo deben andar encima del jabón solidificado por lo que se colocan en los pies un calzado hecho con tablillas de madera que se atan a los pies en forma de malla con unos cordeles. Esta fase de cortado se realiza de una forma un tanto pintoresca, utilizando para ello un utensilio de madera de mango largo. Por último, se estampa el sello a cada pastilla con el emblema de la familia que lo ha elaborado o el del maestro jabonero.

Para que el jabón este listo debe pasar por un proceso de secado que dura nueve meses. Se apilan unos encima de otros de una forma determinada dejando espacios para que circule el aire. Durante este período pierde más del 90% de agua y el aspecto exterior de la pastilla de jabón sufre cambios de coloración hasta que adquiere el definitivo color ocre en su capa externa, mientras que el corazón de la pastilla sigue teniendo un color verde esmeralda. Las analogías que se pueden establecer entre la elaboración del jabón y del vino son varias; una de las peculiaridades que comparten es que como el vino el jabón de Alepo mejora con el tiempo.

Presentaciones del jabón de Alepo

La proporción del aceite de oliva y de laurel utilizado en la elaboración del jabón de Alepo puede variar, entre un 2-40% de aceite de laurel y un 98-60% de aceite de oliva. Los porcentajes de aceite de laurel también pueden indicar el tipo de piel para el que son adecuados. Con un 12% se utiliza en pieles secas/normales, el 20% está indicado para pieles normales/mixtas y con un porcentaje del 35% de aceite de laurel es indicado para pieles grasas/acnéicas.

El formato tradicional de la pastilla es en forma de cubo de un tamaño aproximado de 200g, que puede diferir debido al proceso tradicional de cortado. También se puede encontrar en formato líquido.

Otras presentaciones más actuales añaden a la composición otros ingredientes como jabón negro, aceite de rosa mosqueta, aceite de jazmín, comino negro o arcilla roja.