El 2013 está siendo un buen año para los especialistas y los aficionados a la astronomía. Si el espectáculo del cometa Pan-Starrs en marzo no fuera suficiente, el C/2012 S1 está generando una gran expectación. De hecho, se ha aventurado la hipótesis de que este cometa, que podría observarse a simple vista a partir del día 28 de noviembre, tiene posibilidades de convertirse en el más espectacular de la historia.

El cometa C/2012 S1 procede de la nube de Oort, y fue descubierto en septiembre por los astrónomos rusos Vitali Nevski y Artyon Novichonok, del International Scientific Optical Network, de cuyas siglas toma su nombre popular (ISON). En enero de este año, la nave Deep Impact, cuya misión inicial fue la de disparar un proyectil hacia el cometa 9P/Temple, y que sigue en activo gracias al proyecto EPOXI, captó imágenes del cometa ISON acercándose a toda velocidad a una distancia de 793 millones de kilómetros de la Tierra (casi en la órbita de Júpiter). Las imágenes tomadas por Deep Impact proporcionaron a los científicos importantes datos de su trayectoria.

¿Por qué es tan especial el cometa ISON?

La trayectoria del C/2012 S1 lo situará en una posición muy cercana al Sol hacia el día 28 de noviembre. En este punto, viajando a una velocidad de 425.000 kilómetros/hora estará a tan solo 1,2 millones de kilómetros del Sol, lo que permitirá al cuerpo celeste adquirir una gran visibilidad a medida que el calor solar evapore el hielo del núcleo del cometa ISON. El bólido desprenderá, previsiblemente, grandes chorros de polvo y gas. Estas partículas formarán la cola del cometa que, con un poco de suerte, nos proporcionará un espectáculo digno de admiración.

Los más optimistas piensan que el cometa ISON podría divisarse desde la Tierra sin ayuda de telescopios o binoculares con un brillo igual o mayor al de la luna llena y en pleno día. A la luz de los datos, no es de extrañar que para muchos, el ISON podría ser "el cometa del siglo"

La NASA advierte de la posibilidad de que el C/2012 S1 no esté a la altura

El comportamiento de los cometas al alcanzar su perihelio es imprevisible. Cuando alcanzan su máximo acercamiento al astro rey deben soportar una gran exposición al calor y a la marea gravitacional, condiciones que pueden producir su fragmentación o desintegración total. Aunque entre el cometa y el Sol quedará una distancia considerable, ISON penetrará en la atmósfera solar, donde el calor alcanza temperaturas exorbitantes.

Si el peor panorama se cumple, el fenómeno sería todo un fiasco como espectáculo. Sin embargo, las esperanzas se apoyan en un evento astronómico similar que tuvo lugar en 2011, cuando el cometa Lovejoy navegó a través de la atmósfera del Sol y, pese a los pronósticos negativos, salió de una pieza y con una brillante cola que fue divisada durante algunas semanas. El cometa ISON podría ser dos veces mayor que el Lovejoy, y pasará más alejado del Sol, con lo cual, hay razones para confiar en que las predicciones más halagüeñas se cumplan.

Según Battams, existe la posibilidad de que el cometa C/2012 S1 se rompa en fragmentos lo suficientemente grandes para ser visibles a modo de un "collar de perlas", como el famoso Shoemaker-Levy 9, que se estrelló contra Júpiter en 1994 abriendo gigantescos orificios en la densa atmósfera del gigante gaseoso.

¿Hasta cuándo será visible el cometa ISON?

En octubre, el C/2012 S1 podría ser contemplado a simple vista, y su luminiscencia seguirá in crescendo hasta alcanzar su perihelio el 28 de noviembre. Si no se desintegra, podría ser visto a plena luz del día. En diciembre, su luminosidad irá reduciéndose a medida que se aleje del Sol tras haberlo rodeado. Sin embargo, se espera que siga siendo visible al alba y el ocaso, y que sea al menos tan brillante como Venus. Probablemente arrastrará consigo una larga cola. En el mejor de los casos, el cometa ISON será visible a principios de enero de 2014. Esperaremos con impaciencia y contaremos con que la suerte esté de nuestro lado para contemplar la belleza del cometa del siglo, ¡el más espectacular de la historia!