Por una epopeya digna de la historia medieval ha tenido que pasar esta serie de época realizada para la cadena pública de televisión española, TVE. Casi un año ha permanecido en el “cajón” de los asuntos pendientes de un medio de comunicación que ha pasado por un controvertido vacío de poder y traspaso de poderes en su gestión. Los cambios políticos, de gobierno y de leyes que regulan el Consejo de RTVE, hicieron que Isabel la Católica no entrase a los hogares españoles hasta el pasado lunes 10 de septiembre.

Una serie histórica, una más de buenos y malos

Que la vida de Isabel I de Castilla es apasionante nadie lo discute. Que esos tiempos convulsos de formación y anexión de reinos durante el final de la Edad Media española son muy proclives a grandes historias con no menos grandes protagonistas, tampoco es discutible. Pero lamentablemente para los productores de ‘Isabel’, la serie, sí puede ser discutida; y en principio está llena de tópicos y arquetipos.

No solo aparecen los esteriotipos de Isabel y su entorno como “los buenos de la película” y Enrique IV y su corte como los malos de la historia; la supuesta impotencia del rey Enrique y el origen bastardo de su hija Juana, llamada Juana la Beltraneja por atribuir la paternidad al Mayordomo Real, Beltrán de la Cueva; la “locura” de Isabel de Portugal, madre de Isabel la Católica, a la que, sin más, se le aparece el fantasma de don Álvaro de Luna, el Condestable de Castilla… por muy culpable que se sintiera por su detención y posterior ejecución.

Aparecen también arquetipos o recursos usados ya en exceso por otras series de época, como “Los Tudor” de la productora TM Productions , donde las intrigas palaciegas y los juegos cortesanos se intercalaban con frecuentes escenas eróticas. Considerando la promiscuidad de Enrique VIII de Inglaterra se les podía permitir la “licencia” artística a los productores de la serie, pero se entiende menos que en la sobria corte castellana del siglo XV aparezca un desnudo femenino a los 20 minutos de comenzar la serie.

Intrigas cortesanas; amor, odio, guerra y victoria

Por lo visto hasta ahora, la opción elegida por los coproductores, junto a RTVE, de la serie, la productora Diagonal TV, será la de la pura ficción que deja más espacio a los géneros más atractivos para el público: amor, sexo, intrigas, pasiones, acción, batallas… y menos espacio al tono “documental” o histórico, que en series históricas como las producidas por HBO no desentona tanto.

A valorar las buenas interpretaciones de casi todos los actores y actrices, destacando a la misma Michelle Jenner, que realiza una inesperada Isabel pues no muchos apostaban porque consiguiera dar al personaje la fortaleza de carácter que gastaba la reina Isabel. Lo consigue gracias a usar la frescura de su juventud y belleza como rasgos de ese coraje isabelino.

Lo peor de todo, gane o no calidad la serie trascurridos más capítulos, es que la incertidumbre en los presupuestos de TVE por los recortes del gobierno ha retrasado la continuidad de una 2ª temporada; entre el estreno de la primera temporada y las dos siguientes previstas, puede transcurrir más de 12 meses...todo un año, que en televisión parece un siglo.