Las universidades en Irán, según informa El País, no podrán abrir departamentos de Filosofía, Derecho, Politología o Derechos Humanos al considerar que se trata de elementos con un origen claramente occidental y que, por lo tanto, atentan a los principios islámicos en los que está basada la sociedad iraní. Las materias ya existentes relacionadas con estos conceptos deberán adaptarse a los principios islámicos.

Filosofía y derechos humanos como elementos peligrosos

Las autoridades islámicas consideran que el pensamiento filosófico es un peligro para los jóvenes ya que puede atentar contra los valores religiosos fundamentales para la sociedad iraní. El líder supremo Alí Jamenei afirmó que el estudio de las Humanidades podía generar dudas sobre la validez de los principios religiosos, por lo que instó a revisar o a eliminar los estudios de Humanidades de las universidades iraníes.

Libertad de expresión y libertad de cátedra en Irán

Esta medida afecta fundamentalmente a los conceptos de libertad de expresión y libertad de cátedra. Sin la libertad de expresión, o la libertad de cátedra por parte de los profesores, es absolutamente imposible crear una sociedad democrática basada en el respeto de la dignidad de las personas.

Algunos profesores han intentado explicar de forma transversal los conceptos de Humanidades, Filosofía o Derechos Humanos, aunque esta acción sea bastante peligrosa, ya que algunos alumnos informan a las autoridades de las desviaciones del currículum oficial. Así, numerosos profesores de estas áreas han sido jubilados tras la llegada al poder de Mahmud Ahmadineyad para así acallar sus voces disidentes.

Derechos humanos e igualdad de género en Irán

Algunos de los primeros elementos que han desaparecido de los planes de estudio en las Universidades iraníes son los conceptos de Igualdad de género y los valores de los derechos humanos. Las autoridades conservadoras del gobierno de Mahmud Ahmadineyad consideran que la igualdad entre hombres y mujeres es incompatible con los valores de la Religión Islámica.

Esta visión cerrada y conservadora es un obstáculo insalvable para aquellos que consideran que Islam y democracia, derechos humanos y la igualdad entre géneros son perfectamente compatibles.

Islam y democracia pueden ser compatibles

La visión expresada por las autoridades iraníes respecto a los derechos humanos, los presenta como valores occidentales, de ahí que los consideren incompatibles con los valores propios de las sociedades islámicas, y los prohíban en el ámbito universitario. Naciones Unidas o Amnistía Internacional, por su parte, consideran todo lo contrario.

Así, afirman que los valores de los derechos humanos no son elementos exclusivos de una cultura concreta, sino que se trata de valores universales, válidos para toda la Humanidad, y por lo tanto Islam y democracia pueden ser compatibles.