En Irán, el régimen de Mahmud Ahmadineyad informó que su objetivo es tener 20 usinas nucleares y acusa a los Estados Unidos y a sus aliados de incentivar la fobia en contra de los iraníes. Por otro lado, en Brasil el ministro de Derechos Humanos del Gobierno Lula dice que Teherán viola los derechos inherentes a los seres humanos y Brasilia sigue negociando el asilo de Sakineh Ashtiani, la mujer iraní condenada a muerte por adulterio.

Irán duplica cantidad de usinas

Un día después de anunciar la existencia de un plan para la construcción de diez usinas nucleares, el gobierno iraní difundió el 17 de agosto que la previsión es duplicar ese número, elevando a 20 la cantidad de plantas. El objetivo, según el vicejefe de la Comisión de Política Externa y de Seguridad del Parlamento de Irán, Hossein Ebrahimi, es que una de las centrales atómicas entre en actividad en septiembre.

Es preciso señalar que las informaciones fueron divulgadas por la red de televisión estatal iraní, PessTV y retransmitidas por la Empresa Brasil de Comunicación (EBC). “Nosotros pensamos que precisamos crear más usinas nucleares. El Parlamento aprobó los planes para la creación de 20 usinas nucleares más y el gobierno irá a construirlas”, dijo Ebrahimi.

Se hace necesario recordar que, desde junio, Irán está bajo las sanciones impuestas por el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, de la Unión Europea, Estados Unidos y Canadá. La comunidad internacional cree que el programa nuclear desarrollado por los iraníes encubre la producción de armas atómicas. Teherán niega las sospechas y anunció que la Usina de Bushehr, programada inicialmente para entrar en operaciones en 1999, será la primera en funcionar.

Irán dice que es víctima de Occidente

El portavoz del Ministerio de Negocios Estratégicos de Irán, Ramin Mehmanparast, acusó el 17 de agosto a los Estados Unidos y a sus aliados de incentivar una reacción fóbica contra su país, como también de impulsar las restricciones a los países musulmanes en el mundo. En la entrevista semanal de PressTV, Mehmanparast dijo que existe una campaña mundial para estimular el miedo contra esas naciones, la militarización en contra de Irán y hacia los musulmanes en general.

El funcionario del régimen de Teherán apeló a los países vecinos de Irán para que se mantengan “vigilantes” y “unidos” para evitar la concreción de las amenazas lanzadas por los “enemigos”. Según con Mehmanparast, los Estados Unidos planea vender US$ 60 billones en armas a los países árabes del Golfo Pérsico para abastecerlos y ponerlos en contra de Irán.

“Las autoridades iraníes han dicho reiteradamente que las amenazas (contra los países) en la región (de Oriente Medio) provienen de una fobia a los islámicos y a los iraníes”, señaló el portavoz. “Hay un llamamiento de los Estados Unidos (para eso)", añadió. “El objetivo es proporcionar condiciones para vender sus armas”.

Intransigencia del gobierno de Teherán

La reacción del gobierno de Mahmud Ahmadineyad sobreviene en momentos en los que Irán es el centro de las presiones internacionales por dos temas diferentes: el programa nuclear sospechoso de la producción secreta de armas atómicas y la condena a muerte por apedreamiento de Sakineh Ashtiani acusada de adulterio y posterior asesinato.

Por esa última cuestión se exteriorizaron diversas manifestaciones y acciones en contra de ese castigo. El gobierno brasileño continúa negociando el asilo político de Ashtiani. Como consecuencia de esto, la Embajada de Irán en Brasil reaccionó de forma vehemente a la oferta de Lula da Silva para que la mujer iraní sea asilada en el país sudamericano.

En una nota oficial la representación diplomática de Teherán dice en dos párrafos que, el gobierno de la República Islámica sugiere que si hay intención de albergar a la viuda, Brasil debe crear un área destinada a “criminales y asesinos” extranjeros en el país.

¿Será que la sociedad brasileña y Brasil deberán tener, en el futuro, un lugar para criminales de otros países en su territorio? ¿Si la concesión de asilo a los criminales y asesinos se tornara un hábito para los países, será que eso no perjudicará el papel de los sistemas jurídicos de esos países?", según ironiza e indaga la nota oficial iraní

Brasil continúa negociando

El ministro de Derechos Humanos del gobierno brasileño, Paulo Vannuchi, dijo el 16 de agosto, en São Bernardo do Campo (Estado de São Paulo), que el gobierno brasileño sigue negociando con Teherán para que la iraní de 43 años, Sakineh Ashtiani, condenada a muerte en su país por adulterio, sea enviada a Brasil en la condición de asilada o refugiada política.

La punición fue basada por encontrarla culpable de mantener relaciones sexuales con dos hombres luego de ser viuda. La pena aplicada fue la muerte por lapidación. Según, las autoridades iraníes, la mujer también fue condenada por el asesinato de su marido, hecho negado por su abogado. El caso generó repercusión internacional y el gobierno brasileño propuso en forma oficial que Ashtiani fuera trasladada a Brasil.

Oposición del presidente de Irán

El 15 de agosto, el presidente Ahmadineyad dijo que no ve necesidad de tal medida y que autoridades del Poder Judicial de su país están en contra de acatar el pedido brasileño.

“El gobierno Lula está presionando diplomáticamente al gobierno iraní para que permita que ella venga para Brasil. Y si ese dictador (el primer mandatario de Irán) tuviera un poco de sentido común, debería permitir que ella venga a vivir a Brasil y sea salvada”, según dijo el funcionario brasileño en São Paulo

Vannuchi piensa que su país está en condiciones de tratar con Irán, luego que el presidente Lula y el gobierno turco fueron mediadores en las negaciones entre la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA) por el programa nuclear iraní.

El primer mandatario de la República Islámica de Irán, Mahmud Ahmadineyad, fue reelecto en primer turno en 2009 como presidente iraní con el 62,6% de votos, contra el 33,75% de Mir Hossein Mousavi.