El pasado mes de diciembre, el Gobierno español hizo públicas una serie de medidas fiscales, laborales y regulatorias para promocionar la inversión y la creación de empleo.

El Gobierno promulgó la nueva legislación en un intento de superar la actual crisis económica, con el objeto de reducir obstáculos para la creación, capitalización y supervivencia de todo tipo de empresas. Muchas de estas medidas afectan al Impuesto de Sociedades.

Las medidas principales que contiene la nueva legislación son las siguientes:

Exenciones en impuestos sobre el capital

Desde el 3 de diciembre de 2010, los siguientes tipos de operaciones están exentas de impuestos sobre el capital:

  • Formación de empresas.
  • Incrementos de capital.
  • Contribuciones realizadas por accionistas que no produzcan un incremento del capital.
  • Relocalización en España de la sede administrativa o de la oficina registrada de una empresa, siempre y cuando ni la una ni la otra hayan estado ubicadas previamente en otro Estado de la Unión Europea.
Todas estas medidas quedan reflejadas en el Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales y Actos Jurídicos Documentados.

Libertad de amortización para nuevos activos

En los períodos fiscales que comiencen desde el 1 de enero de 2011 en adelante, los contribuyentes tendrán libertad de amortización para los nuevos activos fijos tangibles y activos inmobiliarios empleados en la actividad empresarial disponibles para el contribuyente en los períodos fiscales que comienzan desde 2011 hasta 2015. No será necesario el reconocimiento del balance de ingresos o el cumplimiento de los requerimientos de mantenimiento de empleo. Esto también se aplica a las inversiones realizadas mediante acuerdos de alquiler financiero que reúnan ciertas condiciones.

Las inversiones que se han depreciado usando el método de depreciación no restringida que requieran el mantenimiento de puestos de trabajo (el método obligatorio hasta ahora) deben haber cumplido una serie de requisitos obligatorios cuando se realizó la inversión.

Medidas para estimular a las Pymes en España

La nueva legislación eleva el umbral máximo de ingresos netos que no puede excederse para que una empresa pueda ser incluida en el régimen especial CIT y sea considerada empresa de reducida dimensión; desde los ocho millones de euros anteriores, la cifra pasa a 10 millones. También se permite a las empresas que sigan aplicando las provisiones especiales para las que están cualificadas durante los últimos tres años inmediatamente siguientes al año en el que las ventas netas alcancen el umbral de los 10 millones de euros.

Esta nueva reforma implica que muchas más empresas (aquellas que tienen una cifra de negocio inferior a 10 millones de euros) podrán tributar con un gravamen reducido del 25% en los primeros 300.000 euros (cuando antes de la reforma eran 120.200 euros).

Este tramo de 300.000 euros es igualmente aplicable a aquellas empresas que reúnen las características necesarias para tributar al tipo reducido del 20%. Es decir, una cifra de negocio inferior a cinco millones de euros, una plantilla media inferior a 25 empleados, y el mantenimiento de los puestos de trabajo. Estas empresas por tanto tributarán al 20% para el tramo comprendido entre 0 y 300.000, y al 25% por el resto.

Crear una empresa nueva en España

Por otra parte, las cuotas que se abonan a las Cámaras de Comercio ya no serán obligatorias. También se elimina otro engorro burocrático que consistía en la obligatoriedad de hacer públicos en la prensa escrita los actos que tengan que ver con la empresa, como realizar publicidad de actos que tengan que ver con la sociedad. Por tanto ya no será necesario hacerlo cada vez que se constituya una empresa o haya reducción de capital, convocatorias de juntas de accionistas, una disolución, etc.

Además se pone en marcha un proceso para crear empresas rápidamente. Este mecanismo, en teoría, permitirá que una sociedad esté operativa en un máximo de cinco días y con muy poco dinero, entre 100 y 250 euros.