El intercambio de casas es una forma alternativa y económica de viajar sin gastar mucho dinero.

Existen dos posibilidades. La primera es el intercambio simultáneo, en el que dos familias o personas cambian sus pisos o chalets en unas fechas que convienen a ambos. Con frecuencia se incluye también el coche.

La otra opción es el intercambio de hospitalidad, que consiste en recibir a la persona o familia en casa como invitados. En un futuro, es la otra familia quien viaja a casa de la primera. Esta es una buena alternativa cuando hay suficiente espacio en casa y los visitantes prefieren estar acompañados.

En ambos casos, hay que tener en cuenta el estilo de vida de cada uno y el número de personas que van a viajar. Por ejemplo, una familia con tres pequeños no es la más indicada para instalarse en el loft con escaleras de un ejecutivo. Sin embargo, sí es posible que una joven soltera intercambie su pequeño estudio por una casa en la Provenza cinco veces más grande, si el estudio está en pleno centro de la ciudad y eso es lo que busca la pareja con la que intercambia.

Páginas de intercambio de casas

HomeExchange es una organización creada en California en el año 1992. En aquella época, previa a internet, los intercambios se hacían mediante pesados catálogos que se imprimían y enviaban por correo. Hoy en día ofrecen más de 41.000 ofertas en 149 países. A través de su página se realizan más de 250.000 intercambios exitosos cada año. La versión en español se llama IntercambioCasas.

Se trata de una página a la que se accede por suscripción. Esto garantiza no solo el alto nivel de las ofertas, sino la seriedad de los usuarios.

Es solo una de las muchas ventajas que tiene esta forma alternativa de viajar:

· El viajante deja de ser un turista para sumergirse en el país y cultura locales como un ciudadano más, lo que permite una experiencia más compleja y rica.

· Se establecen vínculos de amistad con personas de distintas culturas.

· La casa queda cuidada y en buenas manos cuando se está fuera.

· Permite mucha más flexibilidad, intimidad y libertad. Se puede comer en casa, ir y venir sin horarios ni imposiciones.

· Es un lugar de alojamiento gratuito. Esta es sin duda la ventaja más atractiva, especialmente en tiempos de crisis, pues permite plantearse unas vacaciones que serían impensables si hubiera que pagar un hotel.

Cómo funciona el intercambio de casas

En primer lugar, es necesario familiarizarse con la idea y comprender que esta actividad se basa en una relación de confianza mutua y buena voluntad. Los usuarios suelen ser, según IntercambioCasas, profesores, jubilados, ejecutivos, autónomos, abogados y otros profesionales. Se trata de personas con cultura y formación, aventureras y responsables.

Lo ideal es entrar en la página y echar un vistazo a los perfiles, ofertas y testimonios. Después, se trata de crear un perfil y añadir toda la información necesaria: descripción y fotos de la casa, detalles sobre el barrio y la familia, lista de lugares que se quiere visitar y fechas posibles. Se puede añadir “abierto a sugerencias”, para recibir propuestas de sitios a visitar.

El siguiente paso es ponerse en contacto con otra familia y hacerles una propuesta, o bien responder a la suya. Después, se acuerdan los detalles del intercambio en sucesivos correos o llamadas.

El requisito final es preparar un documento escrito (en IntercambioCasas se ofrecen distintos modelos) que funciona como un acuerdo privado, incluyendo todos los datos pertinentes: nombres y direcciones de ambas partes, fechas de intercambios y también responsabilidades adicionales, como cuidado de un animal o pequeñas tareas de mantenimiento. Este documento debe estar firmado por ambas partes.

Cómo organizarse antes de viajar

Una vez que todo está preparado para el viaje, solo queda dejar la casa lista para sus inquilinos temporales. Esto incluye dejar una lista con instrucciones sobre el uso de los electrodomésticos, asegurarse de que todo queda limpio y con suficientes sábanas y toallas, dejar algo de comida en la nevera, mapas y direcciones de sitios de interés, etc.

También conviene dejar los teléfonos de urgencias (bomberos, policía, hospital) y el contacto de un amigo o familiar. Lo ideal es que esta persona pueda acercarse a la casa el mismo día de su llegada o al siguiente para comprobar que todo va bien. Esto sin duda tranquilizará a ambas partes del intercambio.

Una última sugerencia: tener un detalle para los invitados, como un ramo de flores, una botella de vino o unas chocolatinas para los niños les hará sentirse en casa inmediatamente y garantizará un fabuloso inicio de sus vacaciones.