Este fue el motivo del debate celebrado en la sede del Centro Español de Estudios de la Defensa Nacional, CESEDEN, en una brillante mesa redonda que reunió a analistas de defensa y política internacional de la talla del profesor Rafaél Calduch, el periodista Enrique Montanchez, el embajador Ignacio Ruperez y los generales Ignacio Ruperez y Miguel Ángel Ballesteros los cuales en una serie de brillantes intervenciones alertaron del riesgo que el integrismo islámico contamine las revoluciones en los países musulmanes, popularmente llamadas primaveras árabes a transformarlas en una suerte de inviernos islamistas, con el evidente riesgo que para España, Europa y todo Occidente en general conlleva.

Con todo este alarmista análisis fue brillantemente rebatido por el embajador de Argelia, el cual en un vibrante alegato destacó los puntos flacos de las conclusiones llegando a la conclusión que sin dejar de ser un riesgo grave el integrismo islámico no sea la amenaza tan letal que se percibe en occidente.

Tesis presentadas. "Que viene el lobo".

A lo largo de más de dos horas de debate se expusieron una serie de tesis bien elaboradas y argumentadas pero que dejaron un poso alarmista en la concurrencia tales como:

  • Las revueltas árabes han sido sociales y no políticas y provocadas por casos flagrantes de abuso de autoridad e injusticia social.
  • Estas han encontrado su medio de expansión en Internet, y especialmente en las redes sociales.
  • El mito de los dictadores como muro de contención al islamismo se ha revelado como una falacia, las sociedades civiles árabes han demostrado ser más avanzadas que sus dirigentes.
  • La emigración a occidente ha favorecido el avance social en los países de origen.
  • El islamismo ha aglutinado la voz de la protesta llegando al poder en las elecciones bajo las siglas diferentes partidos islamistas moderados pero de fuerte trasfondo integrista.
  • La elaboración de nuevas leyes fundamentales en Marruecos y el temor a una repetición de la guerra civil en Argelia ha moderado las revueltas en esos países.
  • El prestigio, poder e implantación social del ejército en Egipto es un muro de contención al islamismo en general y a veleidades integristas de actual gobierno islámico de Mohamed Mursi.
  • Gadaffi fue un "tirano, tonto útil" a occidente hasta que trato de desvincular su riqueza petrolera de occidente y vincularla a China.
  • Al acaparar el estado libio, la muerte de Gadaffi lo ha dejado descabezado y sin dirección, dividiendo el país en una suerte de clanes enfrentados y fuertemente armados.
  • El conflicto de Mali se inició por bandas armadas procedentes de Libia.
  • Auge del islamismo radical en todos los países que han vivido revoluciones, en forma de minorías radicales pero muy activas y vigorosas que imponen sus postulados por la fuerza.
  • Grave amenaza de contagio islamista en Marruecos, Libia, Argelia, Egipto e incluso Sáhara habida cuenta de los intentos de imposición de la sharia, desarticulación de células de Al-Qaeda, Y radicalización islámica de la oposición Siria, país en plena guerra civil.
  • Sahel y Mali en concreto frente actual de contención al integrismo islámico.
  • La mayoría de población joven en esos países, más de un 70% de total de población, con terribles problemas de paro y subdesarrollo es un caldo de cultivo idóneo al islamismo radical. Este problema es extrapolable a las ciudades de Ceuta y Melilla.
Lo acertado pero alarmista de las tesis dejo un poso de preocupación en la concurrencia que se subvirtió en la intervención del embajador de Argelia.

Las anti tesis. "No es tan fiero el león como lo pintan".

La intervención del diplomático contuvo estas ideas que contribuyeron a bajar el nivel de amenaza.

  • El integrismo islámico es causa de una represión de décadas, crece como la espuma en sus primeros momentos pero como la misma espuma se deshace y cae pasado el tiempo. Si llega al poder solo se mantiene mediante el terror, Afganistán con los talibanes e Irán con los ayathollas son la prueba.
  • Todas las revoluciones árabes han sido democráticas y han derrocado dictadores y establecido gobiernos elegidos por el pueblo.
  • La fragilidad de las democracias nacientes es un fenómeno obvio ante esto es más provechoso el auxilio y la ayuda y no las criticas y las suspicacias constantes.
  • Una democracia no se hace en dos días y la transición de un régimen dictatorial a uno democrático lleva su tiempo, su proceso y sus altibajos. España es un ejemplo obvio de esto.
  • Los partidos islamistas moderados son un freno y una válvula de escape natural al integrismo islámico.
  • Pese a su violencia el integrismo islámico es un fenómeno minoritario, se demuestra estadísticamente en las elecciones.
  • El Islam no es solo integrismo, es un marco amplio donde encontrar acuerdos.
  • Las veleidades integristas de los islamistas moderados son contestadas socialmente en la calle. Sucesos en Egipto y Túnez son un ejemplo. Como se dijo las sociedades civiles árabes son avanzadas gracias a la emigración y a las comunicaciones globales.
  • El problema del Sáhara no es de integrismo sino de descolonización.
  • El aumento de población joven es una consecuencia natural del subdesarrollo, se anula el riesgo de radicalización que conlleva al superar el subdesarrollo y aumentar la calidad y el nivel de vida.
Lo acertado de las tesis provoco el aplauso encendido de la sala.

Ejemplo práctico. Crisis de Mali.

El escenario Mali es un ejemplo arquetípico de este argumento. Cuando a principios de 2013 se descontroló la crisis y las distintas facciones islamistas lanzaron su ofensiva que les llevó a las puertas de Bamako barriendo al decrépito ejército malíense la amenaza fue conjurada por la reacción militar francesa que en una campaña relámpago barrió del mapa a los islamistas infligiéndoles unas bajas desproporcionadas frente a perdidas propias insignificantes.

El triunfo se debió indudablemente a la profesionalidad, eficiencia y poderío de los ejércitos franceses pero se facilitó sobremanera por el nulo apoyo popular que tuvieron los integristas, estos impusieron un régimen de terror que les negó toda simpatía, colaboración, abastecimientos, logística y nuevos reclutas que esperaban encontrar en el pueblo malíense.

De esta manera las tropas francesas, y el mismo presidente Hollande, recibieron un bienvenida de héroes en las poblaciones liberadas.

Conclusión: El integrismo islámico es un peligro pero no tan letal y extendido como se cree en occidente.