En París (Francia) la Directora General de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) condena el asesinato de los periodistas mexicanos Juan Francisco Rodríguez Ríos y María Elvira Hernández Galeana, perpetrado el 28 de junio en el estado de Guerrero, en México.

La Federación Internacional de Periodistas (FIP) como también la Federación de Periodistas de América Latina y el Caribe (FEPALC) han expresado su consternación por el hecho.

Exhortan acciones a las autoridades mexicanas

Según una comunicación de la UNESCO fechada el 5 de julio, Irina BolKova condenó la muerte de dos trabajadores de los medios de comunicación social ocurrida en el oeste mexicano. “Condeno enérgicamente el asesinato de Juan Francisco Ríos y María Elvira Hernández. Estos dos nuevos asesinatos tiñen de luto a toda una profesión”, señaló la funcionaria.

“Pido a las autoridades mexicanas que tomen todas las medidas a su alcance para buscar y procesar a los culpables, porque crímenes como éste no pueden permanecer impunes”, agregó Bolkova, según la especie de UNESCOPRESS.

¿Muertos por denunciar limitaciones a la libertad de expresión?

Cabe informar que, Rodríguez Ríos, corresponsal de El Sol de Acapulco en la localidad de Coyuca de Benítez (Guerrero) y su esposa Hernández Galeana, periodista independiente, fueron abatidos a balazos por dos individuos no identificados cuando se encontraban en un cibercafé de su propiedad.

Ríos dirigía una sección del Sindicato Nacional de Redactores de Prensa. De acuerdo a lo informado por varios medios locales, había denunciado recientemente el acoso a la libertad de expresión de que son víctimas los periodistas de la región, según describe la noticia suministrada por UNESCO. Con estos homicidios son ya nueve los reporteros muertos en México en el 2010, según la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP).

Entidades periodísticas demandan acciones firmes

Por otro lado, la Federación de Periodistas de América Latina y el Caribe (FEPALC) expresó mediante un comunicado firmado por su presidente, Celso Schroder, la demanda de acciones firmes al gobierno mexicano de Felipe Calderón.

La información divulgada por la entidad periodística dice que, “la muerte de Rodríguez Ríos junto a Hernández Galeana, ocurrida el lunes 28 de junio por la noche, se suma a la de los comunicadores Jorge Ochoa, Valentín Valdés Espinoza, José Luis Romero, Jorge Rabajo, Evaristo Solís, Enrique Villicaña Palomares y María Isabella Cordero. Lo que más indigna a la FEPALC es que hasta la fecha todos esos crímenes permanecen en absoluta impunidad”.

Dicen que no hay voluntad política

Las declaraciones de la organización de prensa continúa diciendo que, “no hemos siquiera detectado la voluntad política de los principales agentes de Estado por alentar una rápida investigación de los hechos, sino por el contrario la actitud ha sido siempre intentar, desde el inicio, desvincular los crímenes del quehacer periodístico y vincularlos a la imparable ola de violencia generalizada en los estados del norte y sur de México".

Celso Schroder dice en la comunicación que, “para la FEPALC, los periodistas mexicanos, en particular el Sindicato Nacional de Redactores de la Prensa, y la sociedad en su conjunto, es prioritario identificar a los responsables de estos crímenes y aplicar lo que la justicia ordena para ellos. La FEPALC no permitirá que los periodistas sean doblemente sepultados por el olvido y el silencio".

La paciencia ha llegado al límite

La organización de prensa para América Latina y el Caribe finaliza diciendo que “no está dispuesta, además, a seguir sumando fríamente nombres de colegas en los obituarios”, asevera Schroder, presidente de FEPALC. Es preciso destacar que estas expresiones están, también, apoyadas por la Federación Internacional de Periodistas (FIP), confederación de sindicatos y asociaciones de periodistas, que es la mayor del mundo.

Es necesario informar, por otro lado, que la ONG suiza Emblema de Prensa (PEC) denunció que el números de comunicadores muertos va en aumento en el mundo, tal como muestran los datos de este año y la cifra récord de 2009, con un total de 122 asesinatos, mientras que en 2008 se registraron 91 hechos.

En un documento de la PEC, donde se refleja el análisis de 25 países del mundo, Latinoamérica es la región con mayor cantidad de casos, destacando a México como el más peligroso con un total de nueve muertes, seguido por Honduras con ocho; Pakistán, con seis; y Nigeria y Filipinas, con cuatro cada uno.