El miércoles, día veinte de octubre de 2010, el alcalde de La Vila Joiosa, Jaime Lloret y la concejala de Comercio, Turismo y Fiestas, Xaro Escrig, se reunieron en la oficina de Turismo de La Vila, sita en la calle Colón, en el Xalé Centella, con el vicepresidente de Avea, Jaime Sánchez, el, entonces, presidente de la Asociación "Santa Marta", Pepe Mayor, el presidente de la Mesa de Hostelería, David Devesa y los, en aquel entonces, rey moro de la Compañía Negres, Jaime Pérez y Rey Cristiano de la compañia Destralers, Pedro López.

Inauguraron un nuevo evento que se incluyó en la marca "La Vila Gastronómica". Con esta marca se muestra la riqueza culinaria de la ciudad en cuanto a la preparación de arroces, pescados, chocolate y, en general, productos propios de la localidad. En el año 2010 se inició el lanzamiento de una ruta de tapas que se llamó "Con "G" de Tapas".

La idea fue bien acogida por los establecimientos de restauración de la ciudad, presentes en la inauguración, pues ayudaron a difundir los platos tradicionales vileros, a costear la fiesta - sobre todo a los reyes de las distintas compañías - y a generar empleo. Tal éxito tuvo la idea que se realizó la segunda edición en el año dos mil once, con un éxito aún mayor de más de treinta mil tapas vendidas.

Dos euros por tapa y bebida

El desarrollo del evento fue el siguiente: cada cliente compró un bono que se pudo adquirir en los cuarteles de las compañías festeras participantes y que incluía diez tickets cuyo valor fue, cada uno, de dos euros. Cada ticket se intercambió por una bebida y una tapa. El bono completo costó diez euros. Así que cuarenta y un establecimientos vileros colaboraron en la preparación de la ruta que se celebró durante los días uno y catorce del mes de noviembre.

Durante esos días y, sobre todo, en los fines de semana, la población de La Vila Joiosa se volcó en el evento. Los bares y restaurantes que participaron tenían colocada, en lugar visible, la "G" como distintivo. En el caso de que algún cliente se quedara sin bonos, también tenían tickets a la venta. Con respecto a la bebida, se podía elegir, únicamente, vino o cerveza.

La iniciativa fue un éxito rotundo con casi veintidos mil tapas vendidas durante diez días. Se pudieron probar tanto la carne en salsa como la ensaladilla rusa, los mejillones, el calamar y los chipirones encebollados, la pebrereta típica de la población, fabes salcaes o habas, la empanaeta de bonito vilera y otros tipos de empanadillas, la tortilla, espencat, el conejo al ajillo, los sesos de cordero rebozados, montaditos, embutido diverso, en fin, una gran variedad de tapas, cazuelitas, etc...

Clausura en la Barbera

La aceptación de la ruta fue tal que en sólo cuatro días se sirvieron más de dos mil quinientas tapas. Para que las personas que desearon participar pudieran efectuar el recorrido completo se puso a disposición de quienes adquirieran el bono un mapa o plano con la situación de todos los establecimientos para favorecer tanto la visita como la afluencia hacia todos los puntos de la ciudad.

El día diecisiete de noviembre se celebró el acto de clausura en la Barbera dels Aragonés y a todos los dueños de los bares, restaurantes y cafeterías que participaron en el evento se les entregó el distintivo de La Vila Gastronómica agradeciendo su dedicación y el buen hacer en la Ruta.

Establecimientos participantes

Algunos de los bares, cafeterías y restaurantes que participaron fueron: el Hogar del Pescador, el Nou Molinillo, El Mariachi, la cafetería Zerca, "L'Escenari", "la taberna de Pinet", "El Moliner", el bar "Mingot", el "Xé què bó", los restaurantes Sainvi y Miramar, la cervecería Gambrinus, el mesón Las Vegas, la Costera. Hasta cuarenta y un establecimientos que se implicaron en el evento dando, como resultado, un evento de gran interés y riqueza gastronómica y cultural.