Amnistía Internacional ha presentado un informe en el que se muestra que el número de aplicaciones de la pena de muerte ha descendido a lo largo del año 2010.

Informe de Amnistía Internacional sobre la pena de muerte

En este Informe de Amnistía Internacional titulado Condenas a muerte y ejecuciones en 2010 podemos encontrar qué países aplican la pena de muerte, así como el número de ejecuciones. Sin embargo este informe tiene un enorme problema, ya que, China, que es el país que, con diferencia, más ejecuciones practica, no informa del número de ejecuciones al considerarlo secreto de Estado.

También se puede encontrar cuáles son los métodos se ejecución más extendidos y los delitos por los que se sigue aplicando la pena de muerte.

Países que aplican la pena capital

Teniendo presente que China ejecuta cada año a miles de condenados a muerte, pero que no se sabe con certeza cuál es el número exacto, los países con un número mayor de ejecuciones son los siguientes: Irán (252) Corea del Norte (60), Yemen (53), Estados Unidos (46), Arabia Saudí (27), Libia (18) y Siria (17) Bangladesh (9), Somalia (8), Sudán (6), la Autoridad Nacional Palestina (5), Taiwan (4), Egipto (4), Guinea Ecuatorial (4), Bielorrusia (2,), Japón (2), Singapur (2), Vietnam (2), Irak (1), Malasia (1), Bahréin (1) y Botswana (1).

Métodos de ejecución

Los métodos de ejecución más utilizados son los siguientes: decapitación, la electrocución, el ahorcamiento, la inyección letal y el fusilamiento, aunque sigue usándose, en ocasiones la lapidación. Otra cuestión a tener presente es que hay países que no informan ni al condenado ni a sus familias de la fecha de ejecución (Bielorrusia, Japón…) y además en otros países como Vietnam o Egipto no se entrega el cuerpo a la familia para enterrarlo.

Delitos castigados con la pena de muerte

En la presentación del Informe, el Secretario General de Amnistía Internacional, Salil Shetty, habló de los delitos que aún conllevan pena de muerte en numerosos países. Así dijo lo siguiente: “Las ejecuciones pueden estar disminuyendo, pero en varios países continúan imponiéndose penas de muerte por delitos como los relacionados con drogas, los económicos, el mantenimiento de relaciones sexuales entre adultos con consentimiento mutuo y la blasfemia, en contra de lo dispuesto por las normas internacionales de derechos humanos que, excepto en el caso de los delitos más graves, prohíben el uso de la pena de muerte”.

La pena de muerte como violación de los derechos humanos

El Artículo 3 de la Declaración Universal de Derechos Humanos dice textualmente: “Todo individuo tiene derecho a la vida, a la libertad y a la seguridad de su persona.” Además, el Artículo 5 afirma: “Nadie será sometido a torturas ni a penas o tratos crueles, inhumanos o degradantes.” De ahí que deba considerarse que la pena de muerte es un atentado a los derechos individuales. En los últimos años, Naciones Unidas ha pedido una moratoria de la pena de muerte y cada vez más países están eliminando la pena de muerte de su código penal. La lucha por la abolición debe continuar, aunque parece ser que vamos en la dirección adecuada.