Ya he dado cuenta de mi admiración por esta escritora en otro artículo en estas mismas páginas: Joyce Carol Oates: Emocionantes novelas sobre mujeres. Hay mucho y muy bueno en su abundante producción. No dejo de asombrarme ante la intensidad de sus historias, generalmente protagonizadas por mujeres de diversas edades y culturas. En todos los casos asombra su dominio del ambiente social, rápidamente "cubierto" por el caudal emocional de sus personajes.

Joyce Carol Oates tiene un brío literario equiparable a la vigorosa manera de vivir de sus personajes, todos sumergidos en una existencia compleja pero arriesgada, al margen de convencionalismos o bien dispuestos a enfrentarse a ellos con sus mejores y peores armas.

Infiel. Historias de transgresión es un volumen publicado por primera vez en Estados Unidos en 2001. En castellano lo edita Alfaguara por vez primera en 2010, y en la actualidad existen dos ediciones, una de ellas en e-book. Veintiún relatos imbricados en una estructura plasmada de tal manera que conviene seguir su orden, en lugar de leer los cuentos salteados como a menudo hacemos en este tipo de ediciones.

Abre el libro una cita de Pascal: Cuando no se ama demasiado, no se ama lo suficiente.

Del admirable conjunto rescato una apretada selección. Todos los relatos provocan alguna inquietud, muchos llegan a un final abierto, yo diría un final desnudo, dispuesto a ser deseado, amado o vestido por los lectores...

Fea.

Xavia es camarera en un bar lleno de gente vulgar con un jefe que abusa de su poder. Tiene la certeza de ser fea y de que su fealdad forma parte de una vida imposible de cambiar. El dolor —y a veces el martirio en la burla de los demás— es un salvoconducto hacia la supervivencia. A medida que se muestra tal cual se ve y se siente, y se encamina en una dirección posible, ella sufre y el lector la ve cada vez más atractiva, valiente y desgraciada con una energía excepcional:

... mi cuerpo llamaba su atención, mis enormes pechos balanceantes, mis muslos y nalgas robustos y musculosos... Mis piernas desnudas eran carnosas, estaban cubiertas de un fino vello castaño... A menudo me quedaba sin aliento con la boca húmeda y floja, el cabello largo y despeinado, mojado y coagulado como algas en la nuca.

Acarreando bandejas con huevos, salchichas, gruesas hamburguesas sanguinolentas, patatas fritas y filetes de pescado frito... me convertía en tema de conversación, un objeto impersonal ante el que los hombres intercambiaban sonrisas maliciosas, ponían los ojos en blanco, olfateaban provocativamente mi entrepierna y susurraban insinuaciones mientras situaba los platos frente a ellos: "Mmm, nena, qué buena pinta tiene esto".

Preguntas.

Una profesora muy atractiva, voluptuosa, que disfruta con notable intensidad su libertad sexual. Se entrega a una relación poco satisfactoria sexualmente con un estudiante, sin abandonar otra más interesante. Pero es el joven quien le atrae especialmente, y luego será su padre, y en medio un intento de suicidio: el sexo exuberante, la vida arrolladora y preguntas sin respuestas.

Tropezaron como una pareja borracha...

— Eres tan hermosa —Ali experimentó tanto una sensación de pánico como de euforia. Intentó liberar los dedos de él, trató de separarse de él sin violencia, pero él la sostenía con firmeza. Su cuerpo parecía enorme, latiendo de dolor y celo. Sollozaba sin poder contenerse, en un verdadero delirio de deseo, loco por ella, susurrando—: tan buena, tan tierna. Tan hermosa. Una mujer bella, bellísima... —mientras la estrechaba con fuerza, como un náufrago.

Así que Ali pensó como tantas otras veces, ¿por qué no?

Variedades temáticas

Por ejemplo, en Físico están los avatares de un hombre rico y apuesto que ha de tratarse un dolor en el cuello: el carísimo servicio, las fantasías con su fisioterapeuta...; en Infiel el devenir histórico de un adulterio extraño en ambiente rural, con el protagonismo de mujeres de varias generaciones; nada escapa al corazón y la piel que le recubre, a las pasionales aventuras de mujeres que padecen la sexualidad o la disfrutan: siempre a todo dar, sin paños calientes, con la libertad de quien bien sabe que Cuando no se ama demasiado, no se ama suficiente.

En Idilio en Manhattan (tema recurrente en su gran novela Ave del paraíso) un magistral relato de trepidante acción con una niña de 5 años y su padre dandi, guapo, elegante, carismático y peligroso que la lleva a una situación trágica de la que sin embargo sale invicta: "... No me digas que la felicidad no existe, Existe, está ahí. Sólo tienes que encontrarla, y conservarla, si puedes. No es duradera, pero está ahí".