Los charrúas fueron un pueblo que ocupaba lo que es hoy Uruguay, en Entre Ríos y Santa Fe de Argentina. Antes de la fundación de la ciudad de Montevideo los charrúas se ubicaban en el territorio delimitado por el Río de la Plata, el Río Uruguay y el Río Ibicuy.

Después de la fundación de Montevideo (1724-1726), los charrúas se trasladaron hacia el Norte, absorbiendo otras tribus (Chanaes, Guenoas, Yaros y Arachanes ) quedando confundido entre ellos. Así de esa forma a todos se les denominaría charrúas.

Cristóbal Colón y el final de la cultura indígena americana

El arribo de Cristóbal Colón a tierras americanas el 12 de octubre de 1492 marca un antes y después. Este acontecimiento ha dado motivos de muchas interpretaciones y polémicas.

Para Europa, lo consideraba como el inicio de la civilización en estas nuevas tierras, pero para los originarios el comienzo de una guerra de exterminio a su cultura. Se estima que a la llegada de los europeos existían en el continente unos 90 millones de personas y en pocos años su población se redujo a un tercio.

Actualmente, en todo el continente los indígenas luchan por el reconocimiento de sus identidades y formas de vida, defienden sus territorios y recursos naturales. Por eso el 12 de octubre para muchos se ha convertido en una jornada de lucha y reivindicación de los pueblos indígenas.

José Gervasio Artigas y la integración de culturas en Uruguay

José Gervasio Artigas, el máximo prócer del Uruguay, nació en Montevideo el 19 de junio de 1764. Fue militar y un gran estadista con un pensamiento social avanzado para la época.

El objetivo principal de la propuesta social de Artigas se sintetizaba en su frase “que los más infelices sean los más privilegiados“.

Buscaba que los pobres fueran los primeros en tenerse en cuenta para el reparto de tierras, los negros su libertad y los indios tendrían el “principal derecho”. Quería un modelo de integración de culturas.

La matanza de Salsipuedes

Los charrúas que sobrevivían cazando novillos en los campos naturales fueron traicionados por Fructuoso Rivera (presidente del Uruguay) quien seguía claramente el modelo español de dominación. Esa traición fue en la matanza de Salsipuedes el 11 de abril de 1831. Se dio a orillas del arroyo Salsipuedes entre los departamentos de Tacuarembó y Río Negro.

Fructuoso Rivera preparó una elaborada emboscada que daría fin a un número importante de nativos. Engañándolos convocó a una reunión a los principales caciques charrúas diciéndoles que el Ejército los necesitaba para cuidar los límites del Estado donde se planificaría la defensa de un supuesto ataque de tropas brasileñas. Según relatos los charrúas fueron atacados por una tropa de 1.200 hombres al mando de Bernavé Rivera (sobrino de Fructuoso Rivera). El propio Fructuoso Rivera dio la orden de iniciar fuego.

En ese incidente se da muerte a hombres, mujeres y niños sin piedad. Para Fructuoso Rivera los nativos eran considerados un “obstáculo al avance de la civilización”. La matanza de Salsipuedes no significó la extinción de todos los miembros de los charrúas, pero si su desaparición como pueblo cultural. Después de esta matanza como pueblo dejó de existir.

Desaparición de los indígenas en Uruguay

La desaparición de los charrúas fue un proceso paulatino que tardó más de 200 años y se generó a partir de la ocupación del territorio por los europeos.

Cabe destacar que opusieron tenaz resistencia a la colonización española, eran guerreros, de aspecto robusto y según cuentan los relatos de una talla 1,70 metros los hombres y 1,60 las mujeres por encima de la talla media española de la época.

Miles murieron, otros huyeron y otros quedaron como siervos.

La principal justificación de la élite de los criollos (hijos de europeos nacidos en América) para combatirlos era “mejorar” la raza uruguaya y evitar el robo de ganado.

Los últimos charrúas

Tacuabé, Guyunusa, Senaqué y Vaimaca fueron los cuatro últimos charrúas conocidos que fueron llevados a París por Francois Wrel para mostrarlos como atracciones de circo. Ellos vivieron en carne propia la falta de respecto a la dignidad humana.

Tacuabé nació en Paysandú el 14 de julio de 1809. Tenía 23 años cuando llegó a Francia obligado al igual que sus compañeros a trabajar y a ser exhibido en circos. Se ha perdido su rastro desconociéndose su destino final. Guyunusa nació el 28 de setiembre de 1806 en el departamento de Paysandú. Falleció el 22 de julio de 1834 por tisis pulmonar. Sus restos nunca fueron encontrados. Senaqué tenía aproximadamente 57 años cuando llegó a Francia. Fue un médico – brujo. Según cuentan relatos que su semblante era ajeno a todo lo inhumano que le rodeaba, fue el primero en morir.

A Vaimaca se le dedica un monumento en Uruguay al “último charrúa”. Nació alrededor de 1780. En 1814 pasó voluntariamente al servicio de Artigas, fue el famoso lancero de Artigas. Tomado prisionero en la revolución de 1832 es enviado a la capital junto con su familia. Posteriormente, es enviado a Francia al circo. Muere el 13 de setiembre de 1833 a consecuencia del maltrato y la tristeza. El 17 de setiembre de 2002 sus restos son repatriados a Uruguay.

Garra Charrúa”

Expresión que surge debido al deporte más importante del Uruguay, el fútbol. Se ha generado todo un mito a esta expresión en toda la sociedad uruguaya. Es la idea de fuerza, de espíritu de lucha, cualidades que según descripciones tenían los antiguos habitantes del Uruguay. Los grandes éxitos del fútbol contribuyeron a acrecentar ese mito. Esos éxitos deportivos se llevaron a cabo con apellidos de origen europeo.

Uruguay es un país de emigrantes en su mayoría de origen europeo, tiene la oscura historia de haber nacido de un genocidio. Muy pocos cuando hablan de la llamada “garra charrúa” en el fútbol recuerdan la lamentable historia de este pueblo desaparecido.