La mejor manera de entender cómo trabaja el inconsciente es a partir del estudio de uno de los textos modelo de la producción de Freud: la 'carta 52'; en este trabajo se pretende dar luz sobre este texto con el fin de extraer la esencia del mismo de la manera más clara posible.

La carta 52, puntos clave

Sigmund Freud en 1896, específicamente el 6 de diciembre de ese año, escribió una carta a Wilhelm Fliess, un otorrinolaringólogo que apoyaba sus ideas. Esta carta fue el primer trazado que hizo el famoso Sigmund para explicar la relación del cerebro con el exterior. En él expone de manera clara cómo es que la memoria está vinculada a las sensaciones que la mente va a considerar para las acciones del sujeto en su vida.

En dicho trabajo el autor articula la relación que el sujeto tiene con el exterior y cómo a partir de la percepción de los impulsos externos el sujeto determinará la manera en que interactuará con ciertas imágenes en su vida. Para lograr este esclarecimiento Freud separa el trabajo neuronal en tres: las que perciben los impulsos, las que recuerdan y las que vinculan dichas percepciones a las palabras.

Es en este momento que la elaboración teórica de Freud comienza su trabajo sobre las tópicas. Aunque en dicho instante apenas su trabajo se encuentra en una fase 'embrionaria' (por decirlo de manera un tanto laxa), ya apunta a la parte más importante de toda la teoría psicoanalítica, que será el soporte de todo el trabajo entre la relación del sujeto con su entorno.

Memoria

Freud señala que las neuronas que se encuentran en el sistema nervioso periférico, son las que están vinculadas a las sensaciones del sujeto. Es gracias a estas, pues, que la persona tiene la posibilidad de percibir todo lo que le rodea. Pero no es en estas neuronas, según Freud, donde se almacena la información de dicha percepción. De estas neuronas, la información 'camina' a formar 'signos de percepción', en otro lugar, donde ya no son conscientes para el sujeto. Más adelante estos signos van siendo ordenados, formando las huellas inconscientes.

Es en esta forma que, según Freud, las percepciones son depositadas en la memoria, bajo etiquetas que determinarán su posterior utilización a partir de las representaciones palabra. Finalmente será por medio de las representaciones palabra, que se elaborará la información de forma consciente. Desde esta postura, Freud indica que tanto las neuronas que perciben la información del exterior como las que reciben la información ya procesada, no son neuronas que posean memoria.

La memoria está, según el planteamiento freudiano, en una fracción del cerebro de la que no se tiene consciencia, y a lo que llama Inconsciente. No obstante esa información está catalogada por las representaciones palabra, para la fácil recuperación de las percepciones, de aquella zona inconsciente.

Represión

Ácorde a los planteamientos freudianos, el acceso a los recuerdos en la memoria se hace más difícil en tanto más traumáticos son estos, no obstante el recuerdo de algunos recuerdos produce una reescritura de los mismos y una posibilidad de tramitar el 'mal recuerdo', y conforme más veces se recuerde el suceso más herramientas para tramitarlo se producen, hasta el punto de quedar inhibido. No obstante, los recuerdos de sucesos sexuales tienen otra dinámica.

Cuando un suceso sexual tiene ese lugar de 'mal recuerdo', no puede ser trabajado como otro recuerdo cualquiera, un suceso sexual tiende a elevar el efecto con el paso del tiempo, por ello, como deja ver Freud muy claramente: La represión es la forma de existencia natural de los sucesos sexuales.

Consideraciones

Algunas ocasiones en el tratamiento psicológico se busca resolver un problema con la misma 'medicina', no obstante ya desde sus inicios, el mismo Freud demostraba no solo la existencia del inconsciente y su relación con el comportamiento de las personas sino la manera en que debían diferenciarse unos recuerdos de otros, respetando aquellos recuerdos de violencia sexual y dejándolos en su estado natural: Reprimidos.

Algo que lleva a enfatizar en la correcta preparación de los profesionales de la salud mental, con el fin de lograr que realicen su trabajo de manera correcta. Dando el tratamiento adecuado a las dolencias adecuadas.