Fue inconformista desde el momento en que abandonó su pequeño pueblo natal para instalarse en el mundo de las oportunidades de Londres. Pícara e increíblemente talentosa, Vivienne Westwood a sus 69, lleva más de 30 años dedicándose a la moda. Sin dejar de pensar que esta y el sexo van de la mano, esta diseñadora ha tenido siempre algo que decir. Es por eso que muchos no olvidan su imagen levantando su falda sin ropa interior frente al Palacio de Buckinham... El imperio Westwood ya es toda una leyenda.

La profesora que vestía a los Sex Pistols

Es cierto que hoy es difícil imaginar a Vivienne Westwood como maestra de primaria en una escuela de la Inglaterra de finales de los sesenta. Sin embargo, muy pronto dejó claro que su vida tenía mucho más que ver con el mundo de la moda. Eran tiempos en los que surgía el movimiento punk y ni más ni menos, ella lo llevaría a una nueva línea de ropa.

En el año 1971 conocía a Malcolm McLaren, un gran innovador con el que abriría la tienda "Let it Rock", centro neurálgico del movimiento musical y de la ropa del momento. Al cabo de poco tiempo la bautizaban como "Sex", un homenaje a la banda punk Sex Pistols, ya que su manager no era otro que McLaren. El establecimiento era un reflejo de la sociedad urbana londinense y un referente de moda para todo aquel que se dejase reinar por los valores de Vivienne: revolución y excentricidad.

Desde el tiempo en que sus inspiraciones eran bikers o prostitutas, hasta ahora, a través de su tienda "World´s End" donde vende su Anglomania label, esta diseñadora británica no ha dejado de subirse a las pasarelas más importantes del mundo. Divorcios, hijos y diferentes domicilios han pasado por su vida, pero su sello artístico sigue intacto.

Su ropa, un lienzo de historia y descaro

En numerosas ocasiones ha afirmado que "la ropa le sienta mejor a la gente que se empeña en usar su inteligencia", así que sus colecciones saben algo de eso. Desde un principio, Westwood supo coger diferentes épocas de la historia y llevarlas a sus diseños. Una de sus primeras colecciones la llamó "Esclavitud" y en ella incorporaba tachuelas, cadenas, correas y otros elementos que aludían a esta idea. Hubo otras como "Pirata" o "Sorcières", pero sin duda, lo que más dio rienda suelta a su imaginación fue la moda de los siglos XVII y XVIII.

En su estilo se conjugan los aires victorianos con aires de rebeldía. De tal forma, que unas de sus prendas icono han llegado a ser los corpiños lucidos por encima de camisetas. Pero el ingenio de esta creadora pasa además por el glamour del cuadro escocés, las zapatillas deportivas o las altas plataformas. Hace poco demostró que su personalidad también tiene olor propio: su fragancia llamada "Budoir".

Moda de hombre y mujer, accesorios y cosméticos hacen del imperio Vivienne Westwood el más iconoclástico y revolucionario de Gran Bretaña. La primera y mayor retrospectiva de su trabajo tuvo lugar en 2005 en el Victoria and Albert Museum de Londres. En la actualidad cuenta con cinco tiendas propias: tres en Londres, una en Leeds y otra en Milán.

Inspiración cinematográficaParece que la moda y el cine estrechan lazos en los últimos tiempos. Muestra de ello son las producciones que llevan las vidas de grandes diseñadoras a la gran pantalla. La más reciente y conocida fue "Coco avant Chanel", que narraba los comienzos profesionales de la francesa Coco Chanel, a la que daría vida la actriz Audrey Tautou (Amélie).

Hoy la industria del séptimo arte no se olvida de Viviene Westwood. A través del ingenio del director norteamericano Brian Grazer (Una mente maravillosa y Ángeles y Demonios), la diseñadora británica se convierte en la musa de una historia que recuerda la atmósfera urbana del Londres de los setenta.

Para ver el resultado final habrá que esperar. Mientras tanto, se podrán repasar sus diseños en películas como "Sex and the city", en la que Carrie Bradshaw lleva un vestido de novia de su firma o en Sherlock Holmes, gran taquillazo que deja ver un vestuario masculino inspirado en el estilo de Vivienne.