La llegada de los jesuitas a la Nueva España en 1572 implico un cambio en la evangelización, que hasta antes de esa fecha había estado a cargo de las órdenes mendicantes: franciscanos, dominicos y agustinos.

La Compañía de Jesús fue fundada por san Ignacio de Loyola, el nuevo instituto religioso era una congregación que se caracterizo por hacer un cuarto voto: el de obediencia al papa. Siempre se han distinguido los jesuitas por sus conocimientos teológicos, que se han basado en la escuela del dominico santo Tomás de Aquino; a su vez han creado importantes escuelas y en la Nueva España se distinguieron por crear grandes haciendas y misiones que ayudaron a evangelizar a los indígenas del norte.

Iglesia de Loreto

En el actual mercado Abelardo L. Rodriguez estuvo la iglesia y el colegio de Indias de San Gregorio, el templo fue fundado por los jesuitas en 1573 y la escuela en el siglo XVII. Este mercado es famoso por sus murales del año de 1930.

La virgen de Loreto es la advocación mariana de los jesuitas. En 1675 Juan de Zappa fue el gran promotor del culto de la virgen de Loreto, trajo su imagen y promovió su devoción. La iglesia sustituyo a la de san Gregorio. Por los problemas de hundimiento se le conoce a la iglesia de Loreto como la "torre de pisa mexicana". Sobresale su cúpula circular que fue trazada por Manuel Tolsa. Sin embargo, fue construida por Ignacio Castera y don Agustín Paz entre 1809 a 1816.

Iglesia de la Profesa o Templo de San José del Real

El intento de construir esta iglesia provocó el disgusto de los miembros de las órdenes ya establecidas; sin embargo, lograron iniciarla en 1592. La segunda fase de la construcción estuvo a cargo del distinguido arquitecto Pedro de Arrieta. Se le llama al edificio La Profesa porque aquí se trasladaban los religiosos que habían hecho el cuarto voto jesuita.

La iglesia adquirió importancia por la cofradía de la Buena Muerte. En 1767 fueron expulsados los jesuitas de la Nueva España y la iglesia quedó bajo la dirección de los padres del oratorio de san Felipe Neri, quienes hasta la fecha siguen ahí. En 1820 se creo el plan de la Profesa contra la constitución de la Cádiz y a favor de la independencia de México. De la tercera fase constructiva de la iglesia destaca el altar mayor realizado por Manuel Tolsa y la imagen de la virgen Dolorosa, que según la leyenda se hizo a partir del rostro de la güera Rodríguez.

Colegio Máximo de San Pedro y San Pablo

Se abrió en 1574, bajo el sistema educativo jesuita. Sus estudios teológicos tenían el mismo valor que los de la Real y Pontificia Universidad de México y era el principal entre los colegios jesuitas. Se enseñaba el trivium y el cuadrivium. A partir de la expulsión de los jesuitas el edificio fue del Monte de Piedad.

En 1816 los jesuitas regresaron y ocuparon otra vez el edificio. Posteriormente fue recinto del Congreso y Colegio Militar. Después de la guerra de Reforma o de los Tres Años, el colegio pasó a ser parte de la Escuela Nacional Preparatoria, luego secundaria, hemeroteca nacional y museo dela luz y actualmente de las Constituciones.

Colegio de San Ildefonso

Fundado a fines del siglo XVI, el 29 de julio de 1588, se enfocó en la educación de los jóvenes novohispanos. Sus egresados eran reconocidos por sus conocimientos, razón por la cual se colocaban fácilmente en los principales empleos. La fase constructiva que está a la vista es de 1712 a 1740, sus fachadas barrocas con estípites y arcos mixtilíneos.

El colegio fue entregado al clero secular después de la expulsión de los jesuitas. Durante el gobierno liberal se estableció la Escuela de Jurisprudencia y luego en 1867 la Escuela Nacional Preparatoria bajo la dirección de Gabino Barreda. En 1910 ENP quedo adscrita a la Universidad Nacional de México. En el salón El Generalito se conserva la sillería del antiguo templo de san Agustín. Tiene cuatro patios hay murales de Diego Rivera y José Clemente Orozco. Todos los edificios estudiados son muestra de la importante labor religiosa y educativa que efectuaron los jesuitas en la ciudad de México que los turistas culturales no pueden dejar de visitar.