La Ley española de Identidad de Género fue aprobada en 2007 y supuso un gran avance en este ámbito. Sin embargo, tal y como explica Xiana GF, coordinadora del Grupo de Políticas de Género de EQUO, "esta ley tiene un sesgo claramente patologizante al requerir un diagnóstico de disforia de género que sigue considerado, en los principales manuales médicos internacionales, como un transtorno mental. Además, toda la legislación española se sitúa en un sistema binario donde solo existen dos géneros/sexos: hombre y mujer". Pero ¿existen otros modelos? Sin duda; Argentina es uno de ellos.

El ejemplo argentino

La Ley de Identidad de Género argentina, promulgada el 23 de marzo del 2012, es posiblemente la ley más progresista del mundo. Xiana GF destaca sus aspectos más importantes:

  • La ley dice específicamente que “en ningún caso será requisito acreditar intervención quirúrgica por reasignación genital total o parcial, ni acreditar terapias hormonales u otro tratamiento psicológico o médico”.
  • Se señala que en los nuevos documentos no se hará mención, en ningún caso, a los cambios realizados.
  • La ley asegura la cobertura sanitaria pública de procedimientos hormonales y/o operaciones quirúrgicas, sin necesidad de autorización judicial o administrativa ni ningún tipo de diagnóstico médico, pero siempre con el consentimiento informado de la persona.
  • Se reconoce expresamente el derecho a la identidad de género de cada persona y a ser tratada dignamente.
La ley argentina es sumamente progresista y muy positiva para el colectivo trans. No obstante, "sigue manteniendo solamente dos categorías de género/sexo (“hombre” y “mujer”); no se reconoce el derecho a una tercera opción", señala Xiana GF.

Existen en el mundo algunos ejemplos que permiten una tercera opción de género/sexo en diversos documentos oficiales. Vamos a ver solamente tres de ellos.

India. E de Eunuco y O de Otro

“Hijras” es el nombre de un colectivo (no homogénero) presente en el sur de Asia compuesto por machos biológicos típicos o personas intersexo que adoptan vestimentas femeninas y roles de género que son en parte femeninos y en parte únicos de ese grupo.

Las hijras, en general, no se consideran ni hombres ni mujeres, sino un tercer género/sexo. "La situación social de las hijras es complicada; aunque muchas tienen un papel especial en ceremonias religiosas y otros rituales, muchas son trabajadoras del sexo y en general el colectivo es objeto de exclusión social, discriminación estructural y violencia", advierte Xiana GF.

La traducción que se ha hecho al inglés del término “hijra” es “eunuch” (eunuco). La palabra “eunuco” se suele usar para hablar de machos biológicos cuyos genitales han sido extraídos. Sin embargo, solo un porcentaje muy pequeño de las hijras se ha sometido al ritual de castración (nirwaan). Aún así este es el término que ha adoptado el propio gobierno indio.

Gracias al activismo de numerosos grupos hijras, a partir del año 2005, las hijras pudieron elegir poner la “E” de “eunuch” en sus pasaportes, en vez de las tradicionales “M” (male, macho) y “F” (female, hembra). El reconocimiento de su identidad de género es considerado por muchas hijras como una victoria, ya que la E es un distintivo opcional y reclamado por la misma comunidad hijra, en vez de impuesto por el gobierno como medio de estigmatización y control social.

En 2009 el gobierno indio añadió una tercera opción de género para la inscripción en el censo electoral: la O de “otro”, a la quel las personas hijra, trans o intersexo podrían acogerse en caso de desearlo. También en 2009, el gobierno indio empezó una campaña para dotar a toda la ciudadanía india de una tarjeta nacional de identidad, el Aadhaar; "fuentes periodísticas afirman que el colectivo hijra ha recibido estas tarjetas, pero ninguna de ellas, ni la normativa publicada en 2010, ha explicado exactamente cómo consta la identidad de género hijra en este documento oficial", comenta Xiana GF.

Nepal. O de Otro

En el año 2007 la Corte Suprema de Nepal, gracias a la presión de grupos activistas LGTB+ dio al gobierno el mandato de eliminar todas las leyes que fuesen discriminatorias para este colectivo. Una de las acciones tomadas por el gobierno fue el establecer una tercera categoría de género, denominada “Otro”.

En teoría, en el censo de 2011 se permitía a las personas registrarse con este otro género, sin más requisitos que el de afirmar que se identificaban con esa categoría. En la práctica, la tercera opción no estaba disponible en toda los documentos que formaban parte del censo; además, como recuerda Xiana GF, "muchas personas que intentaron registrarse bajo la categoría de género “otro” fueron ridiculizadas y acosadas por aquellas encargadas de actualizar el censo, que en muchos casos se negaron a hacerlo o lo hicieron con lápiz (en vez de con bolígrafo azul, para que no fuesen datos válidos)".

También en teoría, se debería poder obtener un documento nacional de identidad y un pasaporte que reflejasen esta tercera opción. En la práctica, hasta ahora, es muy difícil obtener un documento de identidad con la tercera opción de género; en el caso del pasaporte, es imposible. Para Xiana GF, "estas barreras no vienen de la letra de la ley, sino de su práctica".

Australia. X de indeterminado/no especificado/intersexo

La OACI (Organización Aviación Civil Internacional) es la agencia de las Naciones Unidas que regula, el formato de los pasaportes de sus estados miembro desde 1945. La OACI permite tres marcadores distintos para el campo “sexo” de los pasaportes: M (male, macho), F (female, hembra) y X (desconocido/sin especificar).

"La X surgió cuando, tras la Segunda Guerra Mundial, hubo que producir grandes cantidades de pasaportes de emergencia para personas refugiadas; la mayoría de las personas encargadas de producir estos pasaportes hablaban inglés o francés, y en muchos casos no podían saber, solo por el nombre, el género/sexo de las personas a quienes iban destinados los documentos de viaje. Así, la OACI empezó a permitir el uso del marcador X en este contexto específico", explica Xiana GF.

En Australia lo más parecido a un documento nacional de identidad es el pasaporte. La rama australiana de la OII (Organización Internacional Intersexo) estuvo durante muchos años intentando promover una reforma de la legislación en este aspecto. En el año 2011 se aprobó una reforma que permitía a las personas intersexo elegir usar el marcador X si lo preferían en vez de M o F. Pero como precisa Xiana GF, "las personas intersexo (que tenían que certificar serlo) podían elegir entre la X, la M o la F; sin embargo, las personas que no lo son, solo podían elegir entre la M y la F".

Tras una nueva reforma, actualmente se permite tanto a personas intersexo como a personas trans optar por la X si lo desean; también pueden optar por la M si tenían la F, y viceversa, sin tener que cambiar lo que aparece en el campo “sexo” de su certificado de nacimiento. En cualquier caso, la petición tiene que ir acompañada de una carta médica redactada según las guías del gobierno australiano.

Para Xiana GF "la implementación de una tercera categoría de género en algunos países ha sido inconsistente, incompleta y, en definitiva, no precisamente óptima. Sin embargo, sería interesante que en España existiese una tercera categoría o la opción de dejar ese campo directamente en blanco. Habría que hacerlo bien, asegurando los derechos de las personas que se acogiesen a esa opción, la cual debería ser siempre opcional y abierta a cualquier persona, no solo a las trans e intersexo".