Elegir el menú de las cenas y comidas de las fiestas navideñas puede constituir un auténtico desafío. Ya se vaya a organizar una pequeña e íntima reunión familiar, o una fiesta por todo lo alto, con primos segundos incluidos, la tendencia es devanarse los sesos y realizar cientos de consultas en busca del menú navideño mágico y absolutamente original. Esta receta de Alemania es deliciosa y está al alcance de cualquiera, tanto por economía como por sencillez. Además, cuenta con la ventaja de que se puede preparar con uno o dos días de antelación.

La base: un buen pavo

Su carne es sana, ligera y muy sabrosa cuando se prepara bien, ya que si no puede quedar un poco seca. Conviene comprar un pavo de unos 3,5 – 4 kg. de peso por cada 9 comensales, aproximadamente. En el caso de que hubiese que preparar comida para más de 9 ó 10 personas, y con el fin de que la carne quede lo suficientemente tierna y jugosa, es mejor comprar dos o tres pavos de este peso en vez de uno muy grande. Se pueden preparar con antelación, así es que la capacidad del horno no constituye un problema.

Si la economía doméstica lo permite, es aconsejable comprarlo fresco y no congelarlo, aunque en estos tiempos de crisis, es preciso tener en cuenta que todo lo que se compre a última hora resultará más caro. Para mayor seguridad, se podría encargar el pavo en una tienda de confianza, pudiendo así recogerlo el día antes sin tener que soportar las estresantes colas de los grandes centros comerciales en esas fechas.

Los ingredientes de la receta

Una vez que se tiene asegurada la presencia del pavo en la cocina para la fecha prevista, hay que hacerse del resto de ingredientes, para lo que tampoco es necesario esperar al último momento. Estos son los siguientes:

  1. Orejones y ciruelas pasas deshuesadas
  2. Mantequilla
  3. Brandy
  4. Vino blanco (no es preciso que sea un vino de primerísima calidad, pero si es conveniente que sea algo mejor del típico vino que se suele utilizar para guisar)
  5. Chalotas
  6. Aceite de oliva
  7. Sal y pimienta (a poder ser, fresca y recién molida)

Cómo preparar la receta

Unas 24 horas antes del momento de asar el pavo, se ponen los orejones y las ciruelas a remojo en una generosa cantidad de brandy. Transcurrido ese tiempo, se escurren y se va precalentando el horno a temperatura media, unos 170 grados centígrados. Se dispone el pavo, limpio de plumas y completamente vacío, para untar su interior con una generosa cantidad de mantequilla, poner sal y pimienta y rellenarlo con los orejones y las ciruelas pasas. A continuación hay que coser el orificio del pavo utilizando un hilo fuerte, para evitar que se salga el relleno.

Esparcir un poco de mantequilla en un recipiente grande para hornear, y poner el pavo en él. Se unta con mantequilla por fuera, se le echa sal y pimienta y se colocan las chalotas peladas y partidas en cuartos a su alrededor, pudiendo ponerlas un chorrito de aceite de oliva por encima. Finalmente, se riega todo con abundante vino blanco, y se mete en el horno, manteniendo la temperatura media. A modo de orientación, el tiempo de horneado será de una hora por kilo de pavo.

Es preciso sacarlo del horno para darle la vuelta cada 45 minutos, así como irlo regando con el jugo que haya en la bandeja. Si se observa que se dora demasiado deprisa, se puede cubrir con papel de aluminio toda la bandeja. Cuando sea necesario, se puede ir añadiendo mantequilla y vino blanco por encima.

La salsa: el toque final

Una vez asado, se saca el recipiente del horno y se espera a que baje la temperatura del pavo. A continuación, se abre el orificio para sacar los orejones y las ciruelas del relleno, y se apartan en un recipiente. La salsa se elabora a partir del jugo que haya en el recipiente y las chalotas asadas, pasándolo todo por un pasapures. En caso de que quedase demasiado líquida, se podría espesar poniéndola a hervir y añadiendo medio vaso de agua con una cucharada de maicena disuelta. Se reserva hasta el momento de calentarla para ir a comer.

Para servirlo, se presenta el pavo en una bandeja, previamente trinchado o no, la salsa caliente en una salsera, y los orejones con las ciruelas en otro recipiente, para que cada cual se sirva a su gusto las cantidades que desee de cada uno. Es muy típico acompañarlo de un puré de patatas casero. Con las sobras del pavo, también se puede preparar una deliciosa sopa.

Y si hace mucho frío, los más osados pueden preparar el típico Glühwein para brindar por una feliz Navidad.