Para obtener unos buenos resultados en la decoración de la cocina, aprovechando mejor el espacio, se necesita hacer un estudio básico que contribuirá a dar una pista sobre cuales son las prioridades antes de ponerse a decorar, y así, poder decidir cual será el ambiente perfecto.

Independientemente de si es grande o pequeña, irregular o cuadrada, la cocina debe compartir una atmósfera de calidez y practicidad.

Distribución

La cocina ideal debe ser amplia, luminosa y ordenada para conseguir un encanto especial en ese rincón donde tantas horas podemos pasar sin darnos cuenta:

  • Una isla es una opción si el espacio es muy amplio, supone una superficie extra para preparar los alimentos o utilizarla como zona de desayuno; con cajones o armarios se ganará espacio para guardar lo que se quiera.
  • Una sola línea de armarios, de colores claros, es la solución en cocinas alargadas. Se consigue un efecto de "ensanche" y, además, se puede optar por colocar una barra o mesa en la pared de enfrente.
  • Para una forma cuadrada, la mejor distribución es la forma "U". Resultará práctica y funcional. Ya sea en espacio grande o pequeño, el objetivo será utilizar un lateral como zona de encimera y barra, y el otro como cocina y fregadero.
  • Distribuir en forma de "L" es otra opción en medidas reducidas, consiguiendo más superficie de trabajo sin recargar demasiado. Se podrá colocar una mesa de comedor en la pared libre.
  • Las puertas correderas empotradas no restan metros y permiten aprovechar la pared para un mueble.

Muebles

Desahogar visualmente la cocina es el objetivo primordial, por ejemplo con módulos rinconeros extraíbles; también se puede aprovechar cualquier elemento estructural (huecos, salientes...) con muebles a medida, ganando sensación de amplitud y comodidad:

  • Una columna con estantes extraíbles permite acceder con rapidez a lo que guardamos en cada una de ellos.
  • Un armario extraíble introducido en el rincón de la cocina, aprovecha todo el fondo, pudiendo manejarlo fácilmente.
  • Una gran vitrina acristalada será ideal para poner la vajilla y adornos, decorando el ambiente.
  • Un armarito sobre la encimera permitirá tener más a mano tazas y vasos.
  • Los cajones altos aprovechan el espacio para accesorios grandes.
  • El color blanco en los armarios es una buena elección, combina muy bien y, además, agranda el espacio. Los diseños más actuales proponen módulos de madera muy amplios, combinados con cristal glaseado, consiguiendo una estética ligera y contemporánea.
  • Equipar los cajones con amplias divisiones interiores de plástico o metal mantendrá siempre los utensilios ordenados.
  • Los módulos para el reciclaje y la limpieza resultan prácticos junto al fregadero.
  • Si el horno, lavavajillas o microondas se coloca en un módulo alto, se accederá más cómodamente a ello.

Pintura

Atreverse a cambiar el color de la pared, dará un cambio radical gastando muy poco dinero. Resultará ideal un tono que destaque las cualidades del espacio y el mobiliario. La orientación de la cocina puede ayudar a determinar la conveniencia de un color u otro. Las orientadas al norte requieren colores cálidos y luminosos, en cambio, las orientadas al sur, mejoran con tonalidades como pueden ser el blanco o el verde. Las orientadas al este son las mejores para los grises, cremas y tonos pastel. Las que miran al oeste son perfectas para colores fríos.

  • El color rosa o malva, son dos tonalidades que pueden combinar bien entre sí creando un suave contraste con los muebles lacados en blanco.
  • El gris claro es un color que proporciona sensación de amplitud visual y luminosidad.
  • La zona para comer se puede diferenciar vistiendo la pared con un alegre papel de rayas, dando un aire moderno.
  • Los colores universales de tonos neutros, basados en el verde, el marrón o amarillo combinan con cualquier estilo. El blanco roto conjuga la limpieza y la claridad.

Detalles

Los complementos y pequeños accesorios darán la última nota a la cocina, logrando una atmósfera muy personal:

  • Las velas en distintos colores combinados colocadas en los estantes, o sobre el fondo de la mesa, darán calidez.
  • Un jarrón dará alegría si se adorna con un buen ramo de flores naturales o artificiales; será ideal para el rincón de la encimera.
  • Un macetero con una planta junto a la ventana dará vida y color.
  • Si se decide poner fundas en las sillas, la tela puede ser del mismo tono que las cortinas, para combinar a juego.
  • Al mezclar piezas del mismo color, estas adquieren más protagonismo.
Si se consigue dar con la distribución idónea, muebles a medida, pintura acorde y detalles combinados, se habrá logrado encontrar el ambiente perfecto.