En el Día de San Valentín hay muchas actividades para hacer, salir a cenar, ir a un bar, ir al cine, al teatro, en fin, muchas opciones para escoger. Sin embargo, hay quienes prefieren pasar el 14 de febrero en la intimidad y optan por una velada en casa.

A continuación una propuesta para que este Día de los Enamorados sea muy especial e inolvidable.

Romance a la luz de velas aromáticas

Las velas son baratas, fáciles de encontrar y las hay en gran variedad. Adicionalmente, el toque romántico que aportan es perfecto para la ocasión. Recibir al enamorado o enamorada con velas distribuidas en toda la casa, en la mesa del comedor y sobre todo en el nido de amor, será el acondicionamiento ideal para esa velada de San Valentín tan especial.

Música, el aliado ideal

Es imprescindible y ejerce un papel muy importante. No importa cual sea el gusto musical de cada uno, lo importante es saber que la música es simplemente el mejor instrumento para tener un buen sexo. Aunque sea el día de los enamorados, la música romantica no es la única opción, puede ser jazz, R&B, soul, o incluso la música clásica, el complemento perfecto a la hora de hacer el amor.

Un buen vino

Qué mejor acompañante y afrodisíaco que un buen vino. Servir un vino de aroma delicado que coloree la mente y desentumezca el cerebro es imprescindible, siempre recordando beber con moderación, con el objetivo de no perder ese encanto de la charla y la seducción, característico de cuando se bebe.

Es necesario tratar que ese tipo de magia perdure y se disfrute durante toda la velada, sacándole el máximo provecho. Servir una copa acompañada de un susurro al oído de la pareja, indicando que la cena está por iniciar, será el mejor augurio de lo que está por explotar.

Gastronomía para seducir

La seducción empieza en la cocina, así que en el Día de San Valentín es necesario preparar un menú que posea el arte de conquistar el estomágo y de incitar de una manera sublime todos los sentidos. Son muchos los alimentos que tienen la fama de seductores, no obstante, lo fundamental para seducir e incitar con los alimentos es la combinación de ingredientes y la manera en que estos son presentados y ofrecidos.

Para finalizar la romántica cena a la luz de las velas, no puede faltar el postre. Fresas, chocolate, crema chantillí, helado, el clásico banana split, lo que sea. Lo importante es prepararlo con amor y servirlo con un toque de seducción que aumente el deseo y que indique que lo mejor está por comenzar.

El toque final

Viene a ser como el lustre para el pastel, es casi el cierre de la romántica velada. En esta etapa hay dos elementos que no pueden faltar:

  • La lencería: es el día más romántico del año, así que es necesario estar preparados para lo que se sabe que terminará como la noche más ardiente y salvaje, para ello nada mejor que contar con una fina y sexy lencería que puede ser al estilo pícara, novedosa, deportiva, underground, incluso tradicional pero seductora, lo importante es que transmita el mensaje sexual que se pretende dar.
  • El striptease: consiste en el arte de la seducción hecha movimiento. Es necesario dejar todo complejo y cohibición afuera para empezar a calentar motores con un baile sensual y erótico que despierte las más ardientes fantasías en ese ser tan especial.
Nota: tanto la lencería como el striptease pueden ser utilizados como técnica masculina de seducción para despertar esa gran pasión en la mujer.

El desenlace esperado

Es hora de la consumación y poseer al ser amado, para ello una cama con pétalos de rosa no estaría nada mal. La antesala ha tenido su premio y el acto sexual está por comenzar, hacer uso de la imaginación utilizando las mejores posiciones sexuales y haciendo sentir a la pareja realmente amada, es lo imprescindible para terminar la romántica velada de la mejor manera.