
- Hypatia - anonimo
Existió una mujer en Alejandría, llamada Hypatia, la más grande. No se sabe con certeza cuando nació, se supone que alrededor del año 370 d.C. Vivía en un tiempo en el que las mujeres no tenían derecho al saber, se les prohibía estudiar cualquier disciplina pero ella tuvo la gran suerte de ser formada entre los mejores, uno de ellos su propio padre a quien ayudó en el campo de las matemáticas sobre todo.
No se tienen muchos datos de su familia, excepto de su padre quien fue el filósofo y matemático Teón de Alejandría. Él siempre cuidó y vigiló de cerca la educación que Hypatia recibió pues pretendía que fuese casi perfecta. De este modo, ella tuvo la suerte de recibir una educación basada en los estudios científicos y filosóficos pero no descuidó en modo alguno el cuidado de su cuerpo, para mantener tanto la mente como el cuerpo en perfecto estado y continua actividad.
Mujer peculiar para su época pues no se dedicó a las tareas propiamente femeninas ni tampoco se casó jamás, se sacrificó en pro de la ciencia, las matemáticas y la astronomía. La música fue otra de sus grandes aficiones.
De Hypatia, a pesar de que su vida está muy bien documentada, por desgracia, no se ha conservado casi nada de sus escritos, en su mayoría perdidos pero existen referencias de ellos.
Se sabe que ayudó a su padre, Teón de Alejandría, a escribir las once partes de su comentario al Almagest de Ptolomeo. También se cree que lo ayudó a producir una nueva versión de los Elementos de Euclides que se ha convertido en la base para todas las ediciones posteriores.
Hypatia llegó a ser directora de la escuela platónica de Alejandría hacia el 400 d.C. Allí impartía clases de matemáticas y filosofía, enseñando en particular la filosofía neoplatónica basando sus enseñanzas en las de Plotino, el fundador del Neoplatonismo, y de Iámblico, uno de los desarrolladores del Neoplatonismo alrededor del 300 d.C.
En el cine
La historia de la vida de Hypatia fue llevada al cine de la mano de Alejandro Amenábar y contó con la actriz Rachel Weisz para dar vida a esta gran mujer.
En esta película, la ciudad de Alejandría es presentada como el último bastión de un mundo que se desmorona y está en crisis, es confuso y violento. Un mundo donde el paganismo y cristianismo se entremezclan.
Es el año 391, en Alejandría, aún bajo el Imperio Romano, las revueltas callejeras alcanzan una de sus instituciones más legendarias: la biblioteca. Allí, atrapada tras sus muros, la brillante astrónoma Hypatia, filósofa y atea, lucha por salvar la sabiduría del mundo antiguo.
En la película se introducen elementos propios del mundo del cine, como son personajes que dan un tinte diferente a la realidad histórica de este personaje.
Por ejemplo, Davo, el esclavo fiel que sigue sus clases en la escuela instalada en la biblioteca, es un personaje de ficción que viene a dar el punto romántico pues está enamorado de ella y, al mismo tiempo, juega un papel importante pues es cristiano.
Éste, se debate en su interior pues una batalla interna se libra en su corazón y su mente: el amor secreto que profesa a Hypatia, así como la admiración por la sabiduría de ella y que él mismo va adquiriendo, un simple esclavo que llega a debatir sobre filosofía pues ella se ha preocupado por su educación a pesar de no ser un hombre libre. Y por otro lado, su yo cristiano, en un momento en que el paganismo va perdiendo terreno y, el cristianismo se está imponiendo y arrasando con todo lo que no tenga que ver con sus preceptos.
Dado el auge que estaba viviendo el cristianismo en esa época, era muy frecuente que se viera a los científicos como herejes, pues no profesaban las ideas que ellos, los cristianos cada vez más numerosos y fanáticos, querían extender en todo el Imperio Romano. Además, se sucedían cada vez más frecuentemente conflictos muy violentos entre los seguidores de las tres grandes corrientes del momento: cristianos, judíos y paganos.
Ella nunca renunció a sus ideas, no se convirtió al cristianismo y pasó a ser considerada como alguien que debía desaparecer.
Hypatia murió asesinada
El asesinato de Hypatia está descrito en la obra de un historiador cristiano del siglo V, Sócrates el Escolástico:
"Todos los hombres la reverenciaban y admiraban por la singular modestia de su mente. Por lo cual había gran rencor y envidia en su contra, y porque conversaba a menudo con Orestes, y se contaba entre sus familiares, la gente la acusó de ser la causa de que Orestes y el obispo no se habían hecho amigos. Para decirlo en pocas palabras, algunos atolondrados, impetuosos y violentos cuyo capitán y guía era Pedro, un lector de esa iglesia, vieron a esa mujer cuando regresaba a su casa desde algún lado, la arrancaron de su carruaje; la arrastraron a la iglesia llamada Cesárea; la dejaron totalmente desnuda; le tasajearon la piel y las carnes con caracoles afilados, hasta que el aliento dejó su cuerpo; descuartizan su cuerpo; llevan los pedazos a un lugar llamado Cinaron y los queman hasta convertirlos en cenizas”
He aquí una frase de esta gran mujer, para recordar : "Defiende tu derecho a pensar porque, incluso pensar de manera errónea es mejor que no pensar..."
