Muchos son los libros y artículos que se han escrito para acompañar a la mujer embarazada y tratar de saciar su curiosidad y temores en esa etapa tan especial. Muchos son también los mitos que acompañan a los 9 meses y un poco más allá… algunos ciertos y otros falsos.

En esta ocasión te brindamos una serie de consejos a través del humor y de los chistes, recogidos del libro “La Ley de Mamá Murphy” de Bruce Lansky, “Las leyes de Murphy para embarazadas”, de Miriam Simcovich y Walter Duer, algunas informaciones encontradas en internet y otras de experiencia propia:

  • Quedarás embarazada justo cuando hayas perdido los 10 kilos que tanto te costaron perder.
  • Los futuros padres siempre quedarán sorprendidos por el resultado del test de embarazo, como si no hubieran sabido lo que estaban haciendo.
  • Desde el momento que sepas que estás embarazada, comenzarás a ver mujeres embarazadas por doquier.
  • A partir de tu primera consulta, comenzarás hablar en “código de embarazada” y cuando los simples mortales te pregunten cuánto tiempo tienes de embarazo, responderás “12 semanas” y nunca “3 meses”.
  • No anuncies tu embarazo hasta que escuches risas disimuladas cada vez que te das la vuelta.
  • Toda embarazada descubrirá que tiene síntomas, síndromes y malestares que no figuran en ningún libro (y de los que su médico no escuchó hablar jamás).
  • Toda embarazada se propondrá firmemente que sus hijos no sean malcriados como los hijos de los otros.
  • La mejor amiga de una embarazada siempre será otra embarazada, aunque nunca se hayan visto.
  • La capacidad de atención del futuro padre respecto de la embarazada es inversamente proporcional al real malestar que esta sufra.
  • Cuanto mayor sea el interés de los padres en saber el sexo del bebé antes del parto, más tiempo durará el niño ocultándolo.
  • El único consejo que no hayas seguido durante el embarazo será el que recordarás cuando algo no salga como esperas.
  • Aunque en realidad nadie quiere tu trabajo, todos piensan que podrían hacerlo mejor que tú.
  • El curso psicoprofiláctico sirve, entre otras cosas, para darte cuenta que hay otras embarazadas más gordas o con más malestares que tú… o al revés.
  • Justo en el momento en que tu marido coloca la mano sobre tu barriga, el bebé deja de moverse. Y en el mismo instante en que la quite, el bebé pega una gran patada.
  • Nunca faltará quien diga que el niño será un gran futbolista.
  • El noveno mes tiene 60 días.
  • El período de gestación de un elefante es de dos años, en los humanos sólo lo parece.
  • Nunca faltará quien te diga “¿todavía estás embarazada?”
  • Por más esfuerzos que haga el futuro padre por demostrar su amor y deseo, toda embarazada pensará en algún momento que su pareja ya no la quiere porque está gorda y que por eso anda con otra.
  • Las embarazadas se ríen y se enternecen con chistes y situaciones repetidas que nunca antes les había causado risa o ternura.
  • Cuanto más avanzado esté el parto, más complejo y extenso será el formulario de admisión.
  • Por muy regulares y fuertes que sean las contracciones, la futura madre estará más tranquila que su acompañante… hasta llegar al hospital.
  • Si fuera fácil tener un niño, no te llevarían a la “sala de partos”, sino a la “de fiesta”.
  • Por largo y doloroso que haya sido el parto, te dolerá más cuando a tu hijo le pinchen el talón.
  • El trabajo de parto es como hacer una parrilla: aunque es la mujer la que hace el trabajo duro, el hombre es quien recibe las felicitaciones y celebra con sus amigos y familiares por el “trabajo realizado”.
  • Justo en el momento que te den los cólicos después del parto, tendrás la visita en tu cuarto de todos los compañeros de trabajo.
  • Si decides ser precavida y comprar una gran reserva de pañales para cuando nazca el bebé, seguramente la talla que compraste no le servirá.
  • Si la talla que compraste le sirve a tu bebé, seguramente será alérgico a la marca.
Aquí encontrarás más humor de manera gráfica.