Quien disfrute de programas de televisión como El Intermedio o Muchachada Nui tendrá con Humor cristiano la oportunidad de descubrir otra faceta cómica de uno de sus guionistas, Alberto González Vázquez. El libro supone una recopilación de chistes y viñetas que el autor suele subir a su página en Internet y con las que disecciona la sociedad, la política, la cultura y, en último término, la propia condición humana. Su humor es directo, rotundo, descarnado y, aceptadas sus bases, muy divertido.

Alberto González Vázquez, humorista y guionista

¡Caramba! pone a la venta Humor cristiano al precio de 14 euros. Se trata del primer libro que firma Alberto González Vázquez. El volumen, de 128 páginas y casi por completo en blanco y negro, incluye una selección del trabajo gráfico que ha venido haciendo desde el año 2007 y que sube habitualmente a su web, así como material inédito hasta ahora, unos dos tercios del contenido final, realizado en el último año. Salvador Salmerón Santos escribe el prólogo de la obra.

González Vázquez es un artista todoterreno. Tiene un largo currículum como guionista de programas de televisión como El Intermedio, Agitación + IVA, La hora Chanante o Muchachada Nui. Ha dirigido cortometrajes de animación como Cirugía o Los Reyes Magos. Tiene experiencia en campos como el cómic, el videoclip y la poesía. Fue productor asociado de Los cronocrímenes, la película dirigida por Nacho Vigalondo. Y ha escrito artículos para la revista satírica online El Mundo Today.

Más que humor cristiano

Con esas credenciales, es fácil suponer cómo será el contenido de Humor Cristiano. El título, no obstante, se queda corto. Por supuesto, hay viñetas que pretenden satirizar la religión, pero no es el único y ni siquiera el principal objetivo de la comicidad de González Vázquez. La suya es una mirada sobre la sociedad en la que vivimos a todos los niveles, y para desarrollar su mensaje se vale tanto de personajes anónimos como de figuras de sobra conocidas en esferas tan dispares como la política, la televisión, el deporte o la música.

Lo que predomina en las páginas de Humor cristiano es el ingenio del guionista. El objetivo, evidente, es hacer reír al lector. Y para ello recurre a numerosas estrategias y formatos. Hay gags de una sola viñeta y otros que se desarrollan a lo largo de varias páginas. Algunos son dibujos de González Vázquez, otros son sólo texto y otros son montajes con fotografías, sacadas tanto de la vida real (como un discurso del presidente de Estados Unidos, Barack Obama) como de obras audiovisuales (como el Nosferatu que dirigió en 1922 F. W. Murnau).

La diversidad es la mejor baza con la que juega González Vázquez. Tan pronto puede usar como protagonista a Jesucristo como a Juan Echanove, a Francisco Franco o a Nelson Mandela, a Morfeo el de Matrix o a Bill Gates. Pero también utiliza a personajes anónimos, con los que aborda ámbitos muy variados de la vida, desde el esnobismo puntual de quienes afirman siempre y sistemáticamente que “el libro es mejor que la película” hasta los tabúes sobre la vida sexual que siguen muy presentes hoy en día.

González Vázquez, dibujante

Para dibujar sus viñetas, González Vázquez se vale en muchas ocasiones de fotografías que le sirven como modelo, algunas de las cuales pueden verse en este libro. Su trazo en sencillo, su entintado normalmente muy ligero y funcional. Gusta más de prescindir de las sombras que de abusar de ellas, lo que le permite mostrar ilustraciones muy limpias y dejar el peso de su narración en el texto. Su disfrute está en el diálogo, en el chiste con las palabras. Es más narrativo que gráfico.

Humor Cristiano es un libro que ofrece docenas de momentos divertidos y variados. Siendo una recopilación de chistes, es obvio que presenta irregularidades, y su valoración dependerá de cada lector. Pero el conjunto mantiene un nivel más que aceptable. Es un humor moderno, muy audiovisual en su concepción y muy directo en su intento de alcanzar al lector. Es, como casi todo lo que edita ¡Caramba!, una obra diferente que triunfará entre quienes disfruten la comedia en la que trabaja su autor.