El Presidente venezolano ha intentado recuperar aquellas características de Simón Bolívar que le pudieran ser de utilidad política para el presente, comparando el pensamiento del Libertador con la idea de nuevo socialismo.

Hugo Chávez pregona un socialismo con un toque de originalidad para mostrarse al pueblo que reclama un cambio en la calidad de vida no sólo en Venezuela, sino en todo el continente. Se presenta como un gobernante que aparentemente escapa del paradigma del líder oscuro y tirano como los que fueron presentados en la antigua Europa Oriental.

El culto laico de Hugo Chávez

El culto laico de Bolívar se ha mantenido durante varias generaciones de venezolanos, por lo tanto no es algo exclusivo de Chávez sino que ya anteriormente políticos y militares homenajearon al Libertador.

Lo peculiar es que el Presidente de Venezuela ha elevado el ejemplo y los pensamientos de Bolívar al rango de ideología, rebautizando al país como República Bolivariana de Venezuela.

Latinoamérica unida

Chávez no fue el único líder que volvió a mencionar la idea de esa Latinoamérica unida, ya que en los años 60 tanto Fidel Castro como el Che Guevara recurrieron a ella.

Lo que fascina al Presidente venezolano es la idea geopolítica de Bolívar, que apuntaba a la unión de todo el continente y que todavía tiene una tremenda fuerza en la actualidad. Su objetivo sería crear una alianza, como una gran unión de Latinoamérica y el Caribe, una comunidad de Naciones y Estados sustentada política y económicamente.

Esta visión política se verá plasmada en el 2003, al crearse la Internacional Bolivariana bajo el nombre Congreso Bolivariano de Los Pueblos, conformado por diversas organizaciones sociales y políticas de la izquierda latinoamericana y el Gobierno de Venezuela. El antecedente directo fue el Congreso Anfictiónico Bolivariano, planificado por Chávez con antiguos dirigentes del ex M-19 de Colombia y otros grupos revolucionarios de América Latina (1994), con el fin de rescatar la idea bolivariana de Anfictionía, inspirada en el Congreso de Panamá de 1826.

La visión tradicional de la izquierda hacia Simón Bolívar

La opinión original de la izquierda marxista era hostil hacia la figura del Libertador, nada tenía que ver con un modelo revolucionario para el siglo XX, pues, para empezar, habría entregado el continente a la explotación del capitalismo inglés tras la independencia de España.

En Venezuela, esa visión cambió a partir de los años 60, cuando los movimientos guerrilleros dieron a sus unidades militares nombres de héroes del pasado, entre ellos el de Simón Bolívar. A finales de esa década los partidos de la izquierda revolucionaria adoptaron la figura del Libertador a su ideología, algo alejado de la ortodoxia soviética, pero la idea era "nacionalizar" la ideología de izquierda latinoamericana.

Bolívar y Marx, el pensamiento de Chávez

La temporalidad de las dos grandes figuras que se repiten constantemente en la retórica de Chávez como son Bolívar y Marx. Ambos aparecen en el discurso como figuras cuyo pensamiento se relaciona y abona a la idea de lo que hoy es el discurso oficial en Caracas.

Cuando se logra la independencia de Venezuela y de los países, bajo influencia del Libertador en 1821, Marx apenas tenía tres años. Obviamente, no pudo haber influido en la formación política de Bolívar. Sin embargo, Marx sí conoce la obra del Libertador y escribe para la New American un artículo biográfico sobre Simón Bolívar. Marx trabajó la biografía conjuntamente con Engels, la cual se publicó en 1858 bajo su autoría con el título de Bolívar y Ponte. En ella se vierte una feroz crítica hacia su figura.

El pensamiento de Bolívar estaba vinculado al liberalismo, asentado en los principios de la Ilustración y que nada tenía que ver con el socialismo, ni el marxista ni el utópico. Es más, Marx fundamentó sus principales ideas de socialismo como cuestionamiento a la teoría del liberalismo. Por tanto, es contradictorio afirmar que alguien como Bolívar, a comienzos del siglo XIX, adherido a la fe liberal pudiese ser simultáneamente precursor del socialismo.

Chavismo y populismo

Algunos historiadores y politólogos han definido al "chavismo" como un populismo o neopopulismo que teóricamente apuesta por la democracia directa, la cual puede parecer un planteamiento atractivo, porque se traduciría en mayor participación de los ciudadanos en la vida política. Sin embargo, no necesariamente implica una profundización de la democracia. Por el contrario, deviene en un control político férreo de los canales de decisión democrática.

La razón estriba en que los sistemas populistas degeneran fácilmente en sistemas aclamacionistas donde el pueblo juega un papel activo en apariencia, toda vez que las decisiones importantes ya han sido tomadas previamente y el colectivo únicamente la refrenda, como puede ocurrir hoy en Venezuela.