Como salidos de un cuento de hadas, estos hoteles se ubican en maravillosos castillos. Siempre existe la curiosidad de sentir y apreciar cómo vivían las personas de la realeza en la antigüedad, en la época de las coronas, las batallas, las intrigas y la opulencia entre la nobleza.

Existen castillos que han sido adaptados para recibir visitantes, con la finalidad de que puedan experimentar un poco la vida de los reyes de antaño como Enrique VIII y Ana Bolena. Dos castillos son los que se detallarán en esta ocasión, uno colmado de abundancia y riquezas y el otro de hermosa sencillez.

Hotel en el castillo Dalmunzie

Ubicado en Escocia, este castillo brinda la oportunidad de deleitarse con sus excepcionales paisajes y de relajarse en un ambiente tranquilo y repleto de paz.

Desde que se entra en el hotel del castillo Dalmunzie, el trato es muy agradable, se ofrece a los huéspedes té y pan casero, dando inicio a la experiencia de vivir como monarcas.

El castillo cuenta con 17 acogedoras habitaciones, cada una con su propio estilo, apreciándose una sensación de calor de hogar en cada una de ellas. Y cómo no sentirse parte de la realeza alojándose en una alcoba que cuenta con una estupenda vista hacia las montañas que lo rodean.

Tratándose de un castillo, los detalles singulares se dejan apreciar, y es que a manera de honrar la tradición que envuelve al Dalmunzie, cada una de las habitaciones tiene el nombre de algún personaje que fue importante en la historia de dicha construcción, lo que lo hace más personal e interesante.

El precio de las habitaciones va desde 130 hasta 285 libras esterlinas, dependiendo del tipo de habitación, su ubicación y los servicios que se contraten.

El hotel en el castillo Dalmunzie goza de mucha historia en sus 6,500 hectáreas de terreno

Entre algunas de las actividades que se pueden realizar en el Dalmunzie, una larga caminata es una opción ideal, ya que el castillo cuenta con enormes terrenos de 6.500 hectáreas, por los que se puede pasear como lo hacían los antiguos habitantes de Escocia, ya sea por el campo o por las montañas y gozar de la atmósfera llena de historia y de nostalgia.

Jugar golf, tenis, practicar esquí y ciclismo de montaña son algunas otras actividades que pueden llevar a cabo los viajeros más dinámicos.

El castillo Dalmunzie también cuenta con muchas historias, ha sido testigo desde hace miles de años de acontecimientos importantes para Escocia, cuando inclusive se hablaba una antigua lengua celta que hoy en día ya no se usa, la cual pareciera escucharse en el viento y en los mismos árboles que alguna vez fueron testigos de aquellos años. Algunas de esas historias incluyen la muerte de Diarmid, cuya tumba se encuentra en la zona, así como las grandes batallas de los caterans, un grupo de montañeses que descendían hacia las tierras del sur a causar destrozos.

Si bien, este hotel en el castillo de Dalmunzie, no refleja la opulencia con la que cuentan otras fortificaciones, es un castillo que se podría describir como acogedor, agradable, con la belleza de la simplicidad. En él puede fácilmente volar la imaginación y hacerse uno con el entorno, es un castillo encantadoramente delicado.

Castillo Thornbury en Inglaterra, repleto de opulencia y elegancia

El castillo Thornbury, con 500 años de antigüedad, es el único de la dinastía Tudor que se encuentra abierto al público. Se encuentra en Inglaterra a dos horas y media de Londres.

El hotel posee 27 alcobas, con paredes de piedra, majestuosos tapices, chimeneas, elegantes camas, algunas de ellas con dosel. Entre algunos de los detalles que realzan al castillo se pueden ver los techos tallados y algunas habitaciones que cuentan con camas de cuatro columnas, todas ellas adornadas exquisitamente; deleitable incluso para los más exigentes de la realeza.

El hotel cuenta con diferentes espacios tales como el salón, en el que se puede disfrutar de un ambiente relajado e informal. El pasillo Tudor es un área muy especial, con paredes de piedra y con una exhibición de armas y excelente tapicería, es uno de los lugares en el que el despliegue de la historia se hace presente. El castillo Thornbury cuenta también con una biblioteca y una casa de verano.

Las alcobas cuentan con tarifas que van desde 165 hasta 886 libras esterlinas, para dos personas, dependiendo del servicio que se pague; si es sólo con desayuno o se incluye la cena.

Ana Bolena y Enrique VIII habitaron el castillo Thornbury en Inglaterra

En el castillo Thornbury se puede transitar por los mismos lugares en los que estuvieron el rey Enrique VIII y Ana Bolena, tal como la habitación Duke en donde los mismos reyes durmieron, o bien se puede pasar la noche en la suite superior en la torre sur, en donde la cama cuenta con un ornamento de oro de 24 quilates y con adornos de seda pura. Esta habitación es el dormitorio más alto de Inglaterra.

En un panorama como este, cómo no enamorarse, o celebrar el amor. Es por ello que el hotel en el castillo Thornbury ha servido como recepción de innumerables festejos y ceremonias de boda. Casarse como todo un monarca en su propio castillo, el comienzo perfecto de una gran historia de amor.

Vivir como reyes en los castillos de Thornbury y Dalmunzie

Ya sea que se desee vivir la experiencia de estar en un castillo refinadamente sencillo en Escocia o en la gran opulencia que disfrutaron los reyes Enrique VIII y Ana Bolena en Inglaterra; en los hoteles en castillos tal como el Thornbury o en el Dalmunzie, uno se puede sentir como un rey.

Es algo realmente fascinante, regresar en la historia y maravillarse con las impresionantes estructuras y los minuciosos detalles con los que fueron erigidos hace muchos años; convirtiéndose ahora los huéspedes en parte de aquellos que alguna vez habitaron un castillo, aunque sea sólo durante las vacaciones. Sin duda una muy interesante y mágica opción.