Los franceses ocuparon la península de Indochina entre 1887 y 1954, aunque su influencia en la zona comenzó antes. La colonización trajo consigo el desarrollo de infraestructuras y la construcción de residencias majestuosas. Algunas de estas residencias se han convertido hoy en los hoteles con más encanto de Vietnam, Laos y Camboya.

Hoteles en Vietnam. Lugares históricos donde alojarse

Vietnam fue el país de Indochina donde la colonización francesa fue más efectiva, por lo que se pueden encontrar numerosas construcciones de la época, muchas de las cuales albergaron momentos importantes de la historia del país. En Saigón, actualmente conocida como Ho Chi Minh City, se encuentra el Hotel Continental. Construido en 1880, antes de la colonización, fue un hotel frecuentado por la alta aristocracia francesa residente en Saigón o que estaba simplemente de paso.

Durante la guerra de Vietnam se convirtió en la sede de los corresponsales de guerra, quienes le pondrían el sobrenombre de “Radio Catinat”. Tras la caída de Saigón en 1975, el hotel tuvo que cerrar durante un corto periodo de tiempo. Algo más reciente es el Grand Hotel, construido en 1930. Sus precios son algo más caros, aunque tiene unas confortables instalaciones.

El Hotel Dalat Palace, antiguamente conocido como Lang Bian Palace, se encuentra en la céntrica ciudad vietnamita de Dalat. Fue construido en 1922 como un centro de ocio durante la época colonial. El Gobernador general de Indochina, Paul Doumer, reparó en él y lo convirtió en uno de los principales centros de poder de Vietnam. Actualmente pertenece a la cadena Sofitel

En Hanoi destaca el Hotel Hoa Binh. Construido en los años 20, era conocido por los colonos franceses como “El espléndido”. Hoy en día guarda su encanto, especialmente por su gran escalera de madera. Para los que prefieran un alojamiento de príncipes y Jefes de Estado, el Metropole Hanoi, ahora propiedad de Sofitel, lleva más de un siglo, desde 1901, albergando a personajes ilustres como escritores, embajadores o presidentes y jefes de gobierno de numerosos países. Tiene ofertas especiales en su página web.

Hoteles en Camboya. El patrimonio colonial perdido

Camboya es probablemente el país donde se guardan menos vestigios de la época colonial, muchos de ellos destruidos durante los Jemeres Rojos. En Phnom Penh, el Hotel Le Royal, entonces conocido como Le Phnom (La Colina), era la sede de la mayor parte de los corresponsales de guerra durante los años 70, antes de la caída de la ciudad a manos de las tropas de Pol Pot.

A pesar de que ya no es posible alojarse en él, el monte Bokor, al sur del país, todavía conserva los restos de uno de los complejos coloniales más importantes de Camboya, el balneario del Bokor. El edificio principal era un casino que hacía las veces de hotel de lujo. Actualmente hay un proyecto para construir un hotel-casino similar a escasos metros, pero no se recuperará la estructura original debido a su gran deterioro.

Hoteles en Laos. Una noche en residencias reales

Laos aún conserva grandes estructuras coloniales. En la capital, Vientiane, aún se pueden encontrar numerosas joyas de principios del siglo XX. Destaca el Settha Palace, probablemente el mejor hotel de la ciudad, asentado en una antigua villa colonial. Nació ya como un hotel de lujo en 1932, y en la actualidad lo regenta la misma familia que lo puso en marcha.

En la histórica Luang Prabang, ciudad de templos, se encuentra una antigua residencia real, perteneciente a la mujer del rey Sisavan Vong. Con más de 120 años de historia, se convirtió en hotel bajo en nombre de Villa Santi en 1992, poco antes de que la ciudad de Luang Prabang fuera declarada Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO en 1995.

Al sur del país, en Paksé, ciudad base para los turistas que desean visitar las tribus de la meseta del Bolaven y las cuatro mil islas, hay dos edificios remarcables. El Salachampa Hotel es una pequeña villa colonial francesa en el centro de la ciudad. Sus habitaciones tienen precios razonables y no le falta encanto. El Champasak Palace Hotel fue construido tras la caída de los franceses en 1954, pero su diseño conserva el estilo colonial. Fue edificado como residencia del último príncipe de Champasak, Chao Boun Oum, quien tuvo que exiliarse en Francia con la llegada del comunismo.

Disfrutar de unas vacaciones en Indochina en estos lujosos hoteles puede resultar demasiado caro para un viajero corriente. Sin embargo, muchos de los hoteles tienen interesantes ofertas en sus páginas web que pueden permitir al turista darse un capricho al más puro estilo de la aristocracia francesa.