Vivimos una época de cambios y grandes conmociones sociales. Entre ellas se ha redefinido el concepto de familia tradicional y en ello mucho ha tenido que ver el avance de los derechos gays como el denominado “matrimonio igualitario” en Argentina. ¿Cómo explicarles a los niños entonces qué es la homosexualidad? Laura Collavini, Psicopedagoga y autora de textos infantiles reflexiona sobre el tema.

Pregunta: ¿La homosexualidad es un tema que preocupa a los papás?

Respuesta: Sí, preocupa la elección sexual, también como irán a construirla, qué elecciones realizarán, qué experiencias atravesarán. La homosexualidad para las personas heterosexuales es vivida casi como un fantasma. Si se podría representar una imagen al momento de las charlas con padres es como un ser sin cuerpo pero terrorífico que no se atreven a nombrar.

Pregunta: ¿La homosexualidad es tabú para ciertos padres?

Respuesta: Si sospechan que su hijo/a tiene inclinaciones homosexuales intentan no decirlo, como si fuese un pacto de silencio que oscila entre la decepción, aceptación y culpa. En líneas generales los papás se atreven a hablar del tema cuando ya está a la vista. Y no solo me refiero a la homosexualidad sino a la vivencia sexual.

Los seres humanos no comenzamos nuestra vida sexual a partir de nuestra primera relación. Lo hacemos desde el primer instante de nuestra existencia, se fue formando desde que nos pusieron un nombre y comenzaron a imaginarnos.

Pregunta: ¿Hablar de sexualidad produce incomodidad en los padres?

Respuesta: Tenemos miedo de hablar de la sexualidad. Podría decir otras sensaciones que me produce las conversaciones con papás: temor, pudor, creencia de incapacidad para abordar el tema, evitación.

Llegué a escuchar en varias escuelas que la sexualidad no era parte de los niños, que al ingresar a la institución debían dejarla en la puerta… Si tenemos tanta dificultad en conversar en algo lógico, saludable, parte del ser humano como son las sensaciones de la sexualidad ¿cómo podríamos hacer con la homosexualidad? ¿Estamos capacitados para comprender que alguien es diferente a nosotros? ¿Que presenta otras necesidades? Creo que en general nos resulta complejo. Solemos evitar lo diferente. Es más fácil el rechazo.

Pregunta: Como psicopedagoga, ¿cómo aborda el tema de la homosexualidad con los niños?

Respuesta: En el trabajo cotidiano y en vivencias personales trato de superar el pudor que socialmente está instalado sobre el tema y por supuesto en mayor medida con los niños y observo que la respuesta de ellos es muy simple.

Me preguntó una niña qué es un gay (porque lo escuchó en la televisión) le dije que es una persona que le gustan otras personas de su mismo sexo. Se quedó sorprendida aproximadamente por 5 segundos. No dijo más nada, no insistí en otras aclaraciones. Semanas siguientes pudimos conversar acerca de los travestis, siempre después de sus preguntas: son señores a los que no les gusta ser hombres, entonces se visten y actúan como mujeres. Prosiguieron preguntas, como qué hacen con sus penes.

Pregunta: ¿Qué actitud suelen tener los niños al preguntar?

Respuesta: Es una buena experiencia hablar con los niños. Son claros, simples, precisos. Pueden comprender la realidad a través de nuestra mirada y por eso es importante que dediquemos tiempo a observarla. No esperan que les digamos qué pensamos acerca de la elección sexual o si es una enfermedad o no. Sólo quieren saber qué hay frente a ellos. Dejemos que sean los encargados de sacar conclusiones personales. La homosexualidad no es contagiosa. Tampoco la heterosexualidad. Pero sí puede serlo la ignorancia.

Pregunta: ¿La escuela y los docentes están preparados para abordar el tema con idoneidad? ¿Sirve la inclusión de la educación sexual obligatoria en este sentido?

Respuesta: Actualmente no hay políticas educativas al respecto. Tampoco un debate serio de cómo incluirlo realizado por personas capacitadas. Sólo se escuchan reducciones con ciertas incoherencias. Pero la sexualidad ya está en la escuela. La llevamos todos los días. Y los chicos se educan entre ellos. La información y desinformación circula y ciertas experiencias se observan, los chicos concluyen sabiendo poco de cada cosa y suele costarles caro.

Eliminar los prejuicios

Queda claro que ante el planteo de los niños, no sirve eludir la pregunta o transmitirles ideas deformadas o prejuiciosas, sino abordar el tema con sencillez, calma y un lenguaje accesible.