Durante años se ha hablado del proyecto en el que Frank Miller quiso enfrentar a Batman con Al Qaeda. La historia se transformó y el Caballero Oscuro cedió su lugar a un nuevo personaje, Fixer, pero Miller siguió adelante con su Holly Terror. El resultado, la primera novela gráfica publicada por Legendary Comics, es una profunda decepción. Es, como ya avisó su autor desde el principio, una pieza de propaganda. Pero es torpe en su narración a casi todos los niveles y carece de una historia interesante.

Fixer y Natalie Stack, una ladrona felina

Estamos en Empire City, en el momento presente. Una ladrona de aspecto felino, Natalie Stack, huye de un atraco. Le persigue Fixer, un justiciero. En medio de esa danza a medio camino entre la lucha de antagonistas y la seducción animal, estalla el infierno de forma literal, en forma de atentado múltiple de Al Qaeda. Fixer y Natalie buscarán a los terroristas para enseñarles su particular manera de hacer justicia, tan violenta como los métodos de Al Qaeda.

El debut de Legendary Comics

Frank Miller lo había avisado. Holly Terror, el debut de Legendary como editorial de cómics, es una pieza propagandística. Lo que no había advertido es que sería una propaganda tan fácil, intelectualmente limitada y provocativa sólo en el nivel más primario. No hay aquí nada del Frank Miller rompedor de su etapa en Daredevil o de El regreso del Caballero Oscuro. Ni siquiera de Sin City o 300 (su adaptación cinematográfica fue producida por Legendary Pictures), obras que sin llegar a cambiar como las anteriores el mundo del cómic sí lograron gran repercusión.

Lo más decepcionante es que Holy Terror no esconde historia alguna. Es sólo la plasmación de un sueño, de una fantasía del propio autor. Los terroristas atacan y un personaje enmascarado les responde aún con más dureza y sadismo. Pero, más allá de establecer que el fin justifica los medios, no hay nada imaginativo, nada que rompa las fronteras narrativas de una cuestión tan delicada como ésta. No hay un retrato del islamismo radical, ni siquiera del terrorismo. Todo es simplista y limitado.

Lo que queda de Batman, Catwoman y el comisario Gordon

El proyecto fue concebido como una historia de Batman. Leyendo el resultado final es fácil imaginar esos orígenes, y también las razones por las que su autor entendió que era imposible publicar esta historia con el protector de Gotham como protagonista. Miller ni siquiera se ha tomado la molestia de alterar los diseños, los movimientos o las similitudes de sus nuevos personajes. Durante la primera mitad de Holy Terror, se ve sin ningún atisbo de dudas a Batman, Catwoman y el comisario Gordon, por mucho que sus nombres sean Fixer, Natalie y Dan Donegal.

La lucha inicial entre Fixer y Natalie casi parece la escena que no pudo incluir en Batman. Año uno, elevando hasta el infinito el grado de violencia y de lucha primitiva. Es, nuevamente, una fantasía de Miller, la plasmación de lo que Batman y Catwoman no podrían llegar a hacer nunca, disfrutar intercalando daño físico y salvajes besos (y es difícil que no venga a la memoria el explícito comportamiento sexual que mantienen ambos personajes en la colección de Catwoman tras el relanzamiento del Universo DC).

El dibujo de Frank Miller

El dibujo de Miller no ha evolucionado demasiado en los últimos años. Es, a su manera, hermoso, pero ya conocido. Mantiene la capacidad de asombrar con su uso de los sombras y los claroscuros, sobre todo en las splash pages. Pero eso sólo convierte a Holy Terror, y apenas en algunas ocasiones, en un bonito portafolio, porque no hay detrás una historia que sostenga el andamiaje artístico, no hay personajes bien definidos, no hay una exploración de un conflicto.

Frank Miller es un autor radical. No todo el mundo entiende el nivel de violencia que impregna sus cómics, pero casi todo el mundo valora lo revolucionario de sus planteamientos argumentales más celebrados y lo rompedor de su visión de personajes clásicos. Nada de eso queda en Holy Terror, una obra que simplemente quiere ser provocadora y que no esconde nada detrás. Incluso la decepcionante El Caballero Oscuro contraataca escondía ideas detrás de sus provocaciones.

‘Holy Terror’, novela gráfica fallida

Aunque es posible que satisfaga a los aficionados menos exigentes de Frank Miller, Holy Terror es una obra fallida en casi todos sus niveles. Algunas ilustraciones son maravillosas, encajando con el estilo de los últimos años de su autor (que no todo el mundo valora tan positivamente como su dibujo para Ronin o la mencionada El regreso del Caballero Oscuro), pero no bastan para salvar una novela gráfica vacía de contenido y que, en realidad, no cuenta nada más allá de lo que dice su sinopsis: un héroe enmascarado se enfrenta a Al Qaeda con sus mismos métodos. No hay nada más.