Hablar de Zinedine Zidane es hacerlo sobre el símbolo máximo que ha tenido el fútbol francés a lo largo de su historia. Si bien, en la década de 1980, Michel Platini también jugó tres mundiales (Argentina 1978, España 1982 y México 1986) con la casaca número diez, y fue capitán en el primer gran logro francés, en la Eurocopa de 1984, en la etapa de Zidane el conjunto galo fue realmente considerado una potencia mundial: a nivel continental, fue semifinalista en Inglaterra 1996 y campeón en Bélgica-Holanda 2000. Y en la máxima cita del fútbol, levantó la copa en Francia 1998, y estuvo a punto de reeditarlo en Alemania 2006, pero los penales contaron con la fortuna de Italia.

La gloria alcanzada en Francia 1998

Francia, que atravesaba la crisis post-Platini, y no había conseguido las clasifiaciones para Italia 1990 y Estados Unidos 1994, fue escogida como organizadora del certamen de 1998.

El equipo, que, además de Zidane, disponía de figuras tales como Youri Djorkaeff, Robert Pires, o los, en ese entonces, juveniles Thierry Henry y David Trezeguet, debutó exitosamente el 12 de junio en Marsella, frente a Sudáfrica (3-0). Una semana después, volvió a golear, esta vez a Arabia Saudita, por 4 a 0 en el Stade de France, y cerró su producción ideal en el Grupo C con el 2-1 sobre Dinamarca, en Lyon.

Si bien el número diez, que en aquella época defendía los colores de Juventus de Turín, no convirtió goles durante la fase inicial, su actuación fue destacada y vital para la clasificación a la siguiente instancia.

En octavos, tras el 0-0 con Paraguay en Lens, fue Laurent Blanc el que consiguió el agónico gol de oro, cuando la definición por penales parecía ser un hecho.

Otra igualdad en cuartos de final, ahora frente a Italia (0-0), cuyo desempate desde los doce pasos estuvo del lado francés, y Zidane efectivizó el primer remate. En semis se supo imponer ante los sorprendentes croatas (2-1).

El partido final tuvo lugar y fecha en Saint Denis, el 12 de julio, y, con un doblete de Zizou, mediante dos impresionantes cabezazos en la primera mitad, y el restante de Emmanuel Petit en el complemento, Francia levantó su primera (y, hasta el momento, única) Copa del Mundo, en su propia casa.

La decepción en Corea-Japón

Zinedine Zidane, que militaba en el Real Madrid desde 2001, llegó lesionado al mundial, en donde solamente pudo participar en el tercer match del Grupo A, en la derrota ante Dinamarca (0-2). Anteriormente, los dirigidos por Rogere Lemerre habían caído en la inauguración frente a Senegal (0-1), e igualado con Uruguay (0-0), transofrmándose en una de las grandes decepciones, junto a la Selección Argentina, y regresando a casa antes de lo esperado.

Alemania 2006, y un final accidentado

Para 2006, próximo a cumplir 34 años, y transitando los últimos instantes de su fantástica carrera deportiva, Zizou se planteó el objetivo de apartarse del fútbol de la manera mas gloriosa.

Francia fue segundo en el Grupo G, detrás de Suiza, y por encima de Corea del Sur y Togo, acumulando un triunfo y dos empates.

El choque con los españoles en Hannover, el 27 de junio, le brindó al público la primera anotación de Zidane en la competencia: hizo pasar de largo a Carles Puyol, y definió exquisitamente ante Iker Casillas, para decorar el 3-1, en tiempo cumplido.

En cuartos de final el rival era nada menos que Brasil. Luego de un primer tiempo sin diferencias en el tanteador, cuando se cumplía la hora de juego, el capitán le envió una formidable asistencia a Thierry Henry, para que marque el 1-0, que sería definitivo.

Zidane, de penal, obtuvo el pasaje a la final, con el 1-0 sobre Portugal, en Munich.

El 9 de julio de 2006, Italia y Francia se debatieron el anhelado cetro en el Estadio Olímpico de Berlín, siendo el crack marsellés el autor de la apertura del score, con una suma pena ejecutada categóricamente. Sin embargo, Marco Materazzi empató, y el 1-1 obligó a la definición por penales, que, a diferencia de Francia 1998, le dio el trofeo a los azzurros.

No obstante, la nota destacada fue lo sucedido a los 20 minutos del alargue: cansado de los constantes agravios verbales de Materazzi, Zizou le aplicó un fuerte testazo en el torso, que forzó al referí argentino Horacio Elizondo a expulsar al mejor jugador del torneo (tal como lo anunció la FIFA al finalizar los 90 minutos reglamentarios, otorgándole el Balón de Oro, que se negó a recibir en el campo de juego). Ese fue su último instante como jugador profesional.

Estadísticas de Zizou con la camiseta francesa

Con su selección, Zinedine Yazid Zidane disputó tres mundiales (Francia 1998, Corea-Japón 2002 y Alemania 2006), logrando un campeonato y un subcampeonato. Por la Eurocopa, formó los planteles de Inglaterra 1996, Bélgica-Holanda 2000 y Portugal 2004, siendo semifinalista, campeón y cuartofinalista, respectivamente.

Estuvo presente en 108 ocasiones, lo que lo ubica en el cuarto lugar en la tabla histórica de asistencias, abajo de Marcel Desailly (116), Thierry Henry (123) y Lilian Thuram (142), todos de la misma generación.

Convirtió 31 goles, cinco de ellos por Copa del Mundo, quedando, también, en la cuarta colocación, siendo superado por David Trezeguet (34), Michel Platini (41) y Thierry Henry (51).