Su experiencia mundialista se remontaba al último partido del Grupo C en Italia 1990, cuando Brasil le ganó 1-0 a Escocia, y Romario da Souza Faría formó parte del once inicial, pero, sin pena ni gloria, fue reemplazado por Muller, justamente el autor del tanto del triunfo, cuando restaban poco mas de 20 minutos para el final.

En esa ocasión, la verdeamarelha lideró la zona, pero, al colisionar en octavos con Argentina, campeón defensor, y sufrir en carne propia la genialidad de un Diego Armando Maradona debilitado, que le sirvió el gol a Caniggia para decretar el 1-0 (uno de los resultados mas injustos en la historia de los mundiales), los dirigidos por Sebastiao Lazaroni se volvieron a casa antes de lo estipulado, acabando con la ilusión de Romario, que en aquel entonces tenía 24 años.

La revancha en Estados Unidos

Sin embargo, el fútbol siempre da revancha, y esta no sería la excepción. Brasil se había clasificado, junto a Bolivia, Colombia y Argentina, como representante sudamericano en el mundial.

Romario había completado su primera temporada en el FC Barcelona, donde obtuvo la Liga, siendo pichichi, con 30 conquistas en 33 partidos, y logrando el cuarto título consecutivo para los blaugranas.

El 20 de junio de 1994, en San Francisco, Brasil y Rusia inauguraron el Grupo B. Después de un centro proveniente de un tiro de esquina de Bebeto, Romario aprovechó la desatención en la defensa rusa, y, con su pierna derecha, superó al arquero Dmitri Kharin, para abrir el marcador, pasados los 25 minutos. Rai, de penal a los 52, decoró el resultado, 2-0.

Cuatro días mas tarde, en la misma sede, la Selección de Brasil goleó 3 a 0 a su par de Camerún. Cuando promediaba la primera mitad, Romario sacó la ventaja, tras quedar mano a mano con el guardameta Joseph Antoine Bell, luego de una formidable asistencia de Dunga. Marcio Santos, a los 66, y Bebeto, a los 73, completaron la abultada victoria.

En el cierre de la primera fase, el 28 de junio en Detroit, fue igualdad ante el combinado sueco (1-1), que también accedió a la siguiente instancia. Kennet Andersson sorprendió al poner arriba en el tanteador a los europeos, pero, cuando no, Romario empardó en el amanecer del segundo tiempo, con su característico puntinazo, desde afuera del área.

En octavos, Brasil se midió ante el seleccionado local, otra vez en San Francisco, con triunfo sudamericano por 1 a 0, mediante Bebeto, ingresando en el cuarto de hora final.

El 9 de julio, en Dallas, se vivió uno de los matchs mas emotivos del campeonato: tras quedar igualados en cero en los 45 minutos iniciales, a los 53, Bebeto le dejó servido el balón a Romario, que no desaprovechó. y dejó inútil a Ed de Goey. Diez mas tatde, amplió Bebeto, y cuando parecía historia sentenciada, Denis Bergkamp y Aron Winter empataron para los holandeses. No obstante, a los 81, Branco ejecutó precisamente un tiro libre desde media distancia, que le otorgó a los de Carlos Alberto Parreira el pasaje a semis.

Allí, nuevamente ante Suecia, esta vez en Los Ángeles, el 13 de julio, fue Romario el héroe, cuando, de cabeza a los 80, llevó a Brasil a la gran final.

El cotejo decisivo tuvo lugar y fecha el 17 de julio de 1994 en el Rose Bowl de Los Ángeles, y allí brasileños e italianos igualaron 0 a 0, provocando que, por primera vez en la historia (en Alemania 2006 los imitarían Francia e Italia) se defina una Copa del Mundo por penales.

En el desempate desde los doce pasos prevaleció Brasil, por 3-2, siendo Romario efectivo en el segundo remate, al igual que Branco y Dunga, para los campeones, y que Demetrio Albertini y Alberigo Evani, para los azzurros. Fallaron Marcio Santos, para los primeros, y Franco Baresi, Daniele Massaro y Roberto Baggio, para los segundos.

De esta forma, con un Romario determinante, la Confederaçao Brasileira de Futebol cosechó el cuarto cetro mundial para sus vitrinas, siendo el delantero carioca receptor del Balón de Oro (al mejor jugador, según la organización), y quedando, con cinco festejos, en la misma línea que el sueco Kennet Andersson, el alemán Jürgen Klinsmann y el italiano Roberto Baggio, y uno por detrás del búlgaro Hristo Stoitchkov y el ruso Oleg Salenko, los top scorer en Estados Unidos 1994.

Los 22 campeones

  1. Taffarel - arquero
  2. Jorginho - defensor
  3. Ricardo Rocha - defensor
  4. Ronaldao - defensor
  5. Mauro Silva - mediocampista
  6. Branco - defensor
  7. Bebeto - delantero
  8. Dunga - mediocampista
  9. Zinho - mediocampista
  10. Rai - mediocampista
  11. Romario - delantero
  12. Zetti - arquero
  13. Aldair - defensor
  14. Cafu - defensor
  15. Marcio Santos - defensor
  16. Leonardo - mediocampista
  17. Mazinho - mediocampista
  18. Paulo Sergio - delantero
  19. Muller - delantero
  20. Ronaldo - delantero
  21. Viola - delantero
  22. Gilmar Rinaldi - arquero
  • Director técnico: Carlos Alberto Parreira

Los números de Romario con la verdeamarelha

Con la casaca de su seleccionado nacional, el fantástico atacante, que en su carrera se jacta de haber alcanzado los 1000 goles, estuvo presente en 70 ocasiones, marcando 55 veces, lo que lo coloca en el tercer lugar en la tabla histórica, detrás de Ronaldo (62 en 98) y del inigualable Pelé (77 en 92).

Además de la Copa del Mundo de Estados Unidos en 1994, se adjudicó la medalla de plata en los Juegos Olímpicos de Seúl en 1988 (en aquel entonces participaban los equipos principales, no como a partir de Barcelona 1992, y hasta la actualidad, donde son formaciones sub-23), las Copa América de 1989, en casa, y de 1997, en Bolivia, y la Copa de las Confederaciones en 1997, en Arabia Saudita.